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que no se puede remediar. Por lo quai ay necessidad de sutil discurso, y de mucha consideración. /

Mas porque la verdadera virginidad * ni conoce, ni dessea, ajuntamiento de varon, dexarà la nuestra donzella toda la deliberacion d'esto al cuydado de su padre, recibiendo con animo alegre por marido, al que el le escogiere: porque demas de no estarle bien semejante cuydado à vna donzella, tampoco podria ella hazer buena election, por no tener esperiencia de las cosas del mundo.

Bien es verdad que es obligacion de padre vsar en esto no solamente de la caridad que deue, mas tomar (por dezirlo assi) en si mesmo la persona de su hija: porque sin duda erran muchos en ello 2, grandemente, 0 por imprudencia, o por malicia : mouiendose à creer que el que à ellos les serà bueno para yerno, aya de ser tambien bueno para marido de su hija. Por donde las mas vezes, no miran à otra cosa sino à las riquezas y à la nobleza, ô à aquellas condiciones de donde piensan sacar mas prouecho : y no tienen consideracion al bien de su hija, que con su marido se ha de acostar en vna mesma cama y biuir en vna mesma casa, hasta que la muerte, vltimo fin de todas las cosas, aparte aquella compañía De aqui esperan vnos enrriquecer, y otros tienen disigno con el nueuo parentesco (siendo tales los apetitos de los hombres) ô de auentajarse en dignidad, ô de vengarse de sus enemigos. Esto vltimo acontece en los lugares donde ay parcialidades y vandos, y lo primero puede acontecer en muchos. Por tanto, estos tales antes merecen nombre de mercaderes de sus hijas que de padres. Mas el buen padre, que no pretende mas que el prouecho de su hija y entiende lo que es el atar à otro con nudo que jamas se puede desatar,

1. Que no se entremeta la donzella en tratar de su casamiento.

2. Error en que caen muchos padres, quando buscan marido para sus hijas.

pondrá en esto la diligencia que requiere obra de tanto peligro.

Dos cosas se an de considerar • en el matrimonio, la compañia y la generacion. En la vna consiste el perpetuo biuir, y en la otra la manera de mantener los hijos conforme à la qualidad y estado de su padre.

Quanto à la primera 2, auiendo de dexar la donzella padre y madre y hermanos y biuir ausente d'ellos, sujeta al hombre, es menester, para que aya la perfeta vnion que Dios quiere, que el padre considere primeramente la qualidad d'el que quiere eligirle por marido : escogiendo hombre que sea ygual en estado à su hija, y no de mayor, ni de menor. Porque pocas vezes se vee nacer entre los desiguales amor que sea durable: y muchas, que el marido noble afrenta por ello à la muger, si no es noble, y lo mesmo haze ella, si acierta à ser mas noble que el, y teniendose cada vno por mejor que el otro, viene luego entre ellos la pendencia y la discordia. Y assi como necessariamente se ha de destruyr vna Republica, quando los ciudadanos no estan conformes, y ay entre ellos vandos y diuisiones, de la mesma manera viene facilmente à perderse vna casa particular, quando la concordia y amor de marido y muger no la sustentan. Por esto Pittaco, vno de los siete sabios de la Grecia, preguntandole vn mancebo, que se queria casar, qual de dos escogería, 0 muger mas noble, y mas rica que el, ô su ygual, respondió prudentemente: « Toma la que mas te couuiene », dando à entender : la que era su ygual. D'esta primera consideracion nace otra, y es que aya entre nuestra hija y su marido conformidad de natural y de Jcostumbres : porque esta es vna estrechissima atadura de amor: y adonde ella està, siempre estan lexos las pendencias y renzillas. Y no es bien juntar los gauilanes con las palomas, ni el lobo con los corderos.

1. Lo que se ha de considerar en el matrimonio.
i. Qué marido ha de escoger el padre para su hija.

Tras estas ', se sigue el cuydado de sustentar la vida. Y en esto, quando viessemos que el que buscamos para marido de nuestra hija tiene la hazienda que es menester para vna passada honesta y conforme à nuestro estado, ô industria bastante con que poder comodamente ganar lo necessario para su casa y familia, no se auia de buscar mas. Y lo mesmo tambien, se entienda de la segunda parte, que son los hijos: por los quales, no es bien que el padre trabaje, ni se fatigue de manera, que se ayan ellos de estar despues con las manos en la cinta, ô que las demasiadas riquezas les sean ocasion de mal. Abaste auer proueydo tanto, que puedan biuir llanamente, conforme à su estado, con la hazienda de sus padres. No digo que las riquezas sean de menospreciar : porque quando las ayen abundancia, pueden repartirse en obras de caridad, ayudando à los pobres: mas quiero dezir, que las emos de posponer à todas las otras condiciones, y guardar entre los mas ricos tesoros de la memoria el consejo de Themistocles, que es, que antes se escoja hombre que tenga necessidad de dineros, que dineros, que tengan necessidad de hombre. Es verdad que, como emos dicho, se requiere que aya vna passada honesta, y no ha de auer matrimonio sin patrimonio : porque es menester que por vna parte venga con la muger à casa virtud para gouernar la familia y possibilidad de parir, y que por otra,el marido, como instrumento hecho para los trabajos, traya y acarree lo necessario para la conseruacion de la vida.

Emos de considerar 2 tambien en el (atendiendo à los bienes del cuerpo) la edad y la salud, y aun diria que la gentileza: mas esta es cosa fragil y de poco momento, y como el no sea de los Baronces, que dixo el Bocacio, lo ha de tener su muger

1. Que el marido ha de tener hazienda, o industria para ganar lo necessario.

2. Que el marido no sea de demasiada edad, ni enfermo.

REVUE HISPANIQUE. 32

por gentil hombre. La buena dispusicion y salud del cuerpo es muy necessaria, assi para poder entender en las necessidades de la casa y familia, las quales requieren el gouernador sano y bien dispuesto, como por el bien de la muger y de los hijos: porque siendo al contrario, inficionala à ella, y à ellos los engendra, por razon de la dañada sangre, debiles y enfermos. La edad, quiere ser no muy poca, ni tanta, que decline ya à la vejez : porque pueda sustentar bastantemente la carga de la familia, y los hijos no queden huérfanos de padre, antes que salgan de la niñez : dexado aparte que aquella es imprudente, y esta viene siempre acompañada de algún impedimento y pesadumbre, de los que suele traer por la mayor parte consigo la vida que comiença à yr cuesta abaxo y declinar.

Mas todas las otras consideraciones se an de tener por de poca importancia (aunque todas son de grandissima) respeto de la que dixe del natural y costumbres : porque por el ingenio es el hombre estimado. Sea pues el marido' de nuestra hija hombre de buen entendimiento, prudente, de letras y bueno. Y no os marauilleys, señora Dorothea, de que yo dessee las letras, assi en los hombres como en las mugeres: porque d'ellas se aprende (fuera d'el culto diurno, como arriba dixe) el verdadero gouierno de la vida ciuil, y diziendolo en pocas palabras, todo el ornamento del hombre, animal de tanta excelencia. Por lo qual dixo bien vn sabio Griego, que el hombre sin letras, era como arbol que no da fruto, que ô lo cortan, ô nadie haze caso del.

Pues digo, que el matrimonio donde estas partes se hallaren, serà quieto y lleno de contento : y inquietos y cargados de pesadumbres y daños, todos los demas, que estan atados con el debil hilo de las riquezas, ô del vicio. Como seria si vna muger honesta, se casasse, lleuada de algun apetito feo, con algun hombre infame: ô si algun raro entendimiento, mouido

i. Que es bien que el marido sepa letras.

de vil y baxo desseo, se acompanasse con muger, que vuiesse tenido tratos de ramera y estuuiesse tenida por mala y por deshonesta. Exemplo tenemos en Paris y en Helena : porque ella dexô vencer su castidad de las riquezas Trojanas, y el no se mouiô à amarla mas que por dos ojos hermosos y por vn rostro gracioso, sujeto à los injurias de la fortuna y d'el tiempo. Y assi, para gozar de aquelle hermosura, desechô y menospreciô el saber, manjar de los animos celestiales, y juntamente el reynar : que fue causa de que viniessen à morir tantos y naciessen aquellas tempestades, que trastornaron el mundo de arriba abaxo. Por otra parte, suauissima y muy dichosa fue la compania de Penelope con Vlisses, porque el era sabio y modesto, y ella prudente y casta: aunque por causa de sus contrarios sucessos d'el biuieron apartados muchos afios. Dezidme, si alguno vuiesse de hazer algun camino trabajoso y largo, aconsejarleyades que escogiesse por compafiero vn hombre rico, bien atauiado y de buen parecer, pero por otra parte, bouo, cobarde y de ningun valor ? ô vn pobre, feo y mal vestido, mas de buen entendimiento, diestro y valiente, y aparejado, no solamente para aliuiar el fastidio del largo camino, mas tambien para defenderlo en los peligros que se ofreciessen ? Sin duda creo que escogiesse este vltimo. Pues no siendo otra cosa nuestra vida sino vn contino camino de la muerte, lleno de inumerables trabajos y pesadumbres, locamente hazen los que auiendo de tener en su ayuda vn compafiero, no lo buscan tal que puedan partir con el la mitad de tantas fatigas, y no que se les ayan de aumentar por su causa las que tienen.

Si el padre hiziere semejantes diligencias, casarà bien à su hija. Y si se va tras la costumbre del vulgo, mucho mejor séria acompafiarla con vna sierpe que con hombre rico y malo: porque menos graue es vna presta muerte que vna larga desuentura. Y què muger prudente aurà, que quiera mas llorar entre la blanda seda y el oro, que reyrse en las vasquifias gro

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