Poemas

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Linkgua digital, 1 ene. 2012 - 366 páginas
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A los veinticinco anos fueron incluidos varios poemas de Quevedo en la antologia de Pedro Espinosa Flores de poetas ilustres (1605). La primera edicion de sus versos fue publicada postumamente por Jusepe Gonzalez de Salas con el titulo de El Parnaso espanol, monte en dos cumbres dividido, con las nueve musas castellanas (1648). Un sobrino de Quevedo, Pedro Aldrete y Villegas, publico su obra lirica en Las tres ultimas musas castellanas (1670). Quevedo fue adversario de Luis de Gongora y de los culteranos, a quienes ridiculizo en varios poemas y en los opusculos de critica literaria La culta latiniparla (1629) y La aguja de navegar cultos (1631).
 

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Páginas seleccionadas

Índice

Presentación
21
Sonetos
23
Con ejemplos muestra a Flora la brevedad de la hermosura para no malograrla
25
Compara el discurso de su amor con el de un arroyo
26
Amante que hace lección para aprender a amar de maestros irracionales
27
Amante desesperado del premio y obstinado en amar
28
Exhorta a los que amaren que no sigan los pasos por donde ha hecho su viaje
29
A una dama que apago una bujía y la volvió a encender en el humo soplando
30
Desterrado Scipión a una rústica casería suya recuerda consigo la gloria de sus hechos y de su posteridad
137
Diana y Acteón
138
Dice que su amor no tiene parte alguna terrestre
139
El pecar intercede por los premios prefiriéndose a la virtud
140
Funeral elogio al padre maestro fray Hortensio Félix Paravicino y Arteaga predicador de su majestad
141
Elogio funeral a don Melchor de Bracamonte hijo de los condes de Peñaranda gran soldado sin premio
142
Las causas de la ruina del Imperio Romano
143
Enseña a morir antes y que la mayor parte de la muerte es la vida y esta no se siente y la menor que es el último suspiro es la que da pena
144

Afectos varios de su corazón fluctuando en las ondas de los cabellos de Lisi
31
Conoce las fuerzas del tiempo y el ser ejecutivo cobrador de la muerte
32
A Aminta que teniendo un clavel en la boca por morderle se mordió los labios y salió sangre
33
A Apolo siguiendo a Dafne
34
A Dafne huyendo de Apolo
35
A la huerta del duque de Lerma favorecida y ocupada muchas veces del señor rey don Felipe III y olvidada hoy de igual concurso
36
A la mar
37
A la violenta e injusta prosperidad
38
A las sillas de manos cuando acompañadas de muchos gentileshombres
39
A Lope de Vega
40
A un amigo que retirado de la Corte pasó su edad
41
A un juez mercadería
42
A un tratado impreso que un hablador espeluznado de prosa hizo en culto
43
A una adúltera
44
Admírase de que Flora siendo todo fuego y luz sea toda hielo
45
Advertencia a España de que así como se ha hecho Señora de muchos así será de tantos enemigos envidiada y perseguida y necesita de continua prev...
46
Advierte con su peligro a los que leyeren sus llamas
47
Advierte el llanto fingido y el verdadero con el afecto de la codicia
48
Agradece en Alegoría continuada a sus trabajos su desengaño y su escarmiento
49
Al ambicioso valimiento que siempre anhela a subir más
50
Amor que sin detenerse en el afecto sensitivo pasa al intelectual
51
En vano busca la tranquilidad en el amor
52
Definiendo el amor
53
A la edad de las mujeres
54
Retrato de Lisi que traía en una sortija
55
Amor constante más allá de la muerte
56
Lamentación amorosa y postrero sentimiento del amante
57
Persevera en la exageración de su afecto amoroso y en el exceso de su padecer
58
Prosigue en el mismo estado de sus afectos
59
A Roma sepultada en sus ruinas
60
A la fiesta de toros y cañas en el Buen Retiro en día de grande nieve
61
Memoria inmortal de don Pedro Girón duque de Osuna
62
Al rey don Felipe IV en ocasión de haber salido en un día muy lluvioso a jugar cañas y haberse serenado luego el cielo
63
Séneca vuelve a Nerón la riqueza que le había dado
64
Respuesta de Nerón a Séneca no admitiéndole lo que le volvía
65
Burla de los que con dones quieren granjear del cielo pretensiones injustas
66
Llama a la muerte
67
Repite la fragilidad de la vida y señala sus engaños y sus enemigos
68
Pide a Dios le dé lo que le conviene con sospecha de sus propios deseos
69
Sobre las propias palabras de San Marcos aconsejando a los reyes imiten en esta acción a Cristo
70
Refiere cuán diferentes fueron las acciones de Cristo Nuestro Señor y de Adán
71
Inscripción de la estatua del césar Carlos V en Aranjuez
72
Por más poderoso que sea el que agravia deja armas para la venganza
73
Moralidad útil contra los que hacen adorno propio de la ajena desnudez
74
En la muerte de Cristo contra la dureza del corazón del hombre
75
Las piedras hablan con Cristo y dan la razón que tuvieron para romperse
76
Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió
77
Significase la propia brevedad de la vida sin pensar y con padecer salteada de la muerte
78
Enseña cómo todas las cosas avisan de la muerte
79
Descuido del divertido vivir a quien la muerte llega impensada
80
A Flori que tenía unos claveles entre el cabello rubio
81
Finge dentro de sí un infierno cuyas penas procura mitigar como Orfeo con la música de su canto pero sin provecho
82
Descripción del ardor canicular que respeta el llanto enamorado y no le enjuga
83
Amor no admite compañía de competidor así como el reinar
84
Filosofía con que intenta probar que a un mismo tiempo puede un sujeto amar a dos
85
Artificiosa evasión de la muerte si valiera
86
Compara al Etna con las propiedades de su amor
87
No se disculpa como los necios amantes de atreverse a amar antes persuade a ser superior hermosura la que no permite resistencia para ser amada
88
Exageraciones de su fuego de su llanto de sus suspiros y de su pena
89
Los vanos y poderosos por defuera resplandecientes y dentro pálidos y tristes
90
Al oro considerándole en su origen y después en su estimación
91
Desengaño de la exterior apariencia con el examen interior y verdadero
92
A un retrato de don Pedro Girón duque de Osuna que hizo Guido Boloñés armado y grabadas de oro las armas
93
Enseña como no es rico el que tiene mucho caudal
94
A un amigo que retirado de la Corte pasó su edad
95
Exclama contra el rico hinchado y glotón
96
Que la vida es siempre breve y fugitiva
97
Arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño de la vida
98
Representa la mentirosa y la verdadera riqueza
99
Conoce la diligencia con que se acerca la muerte
100
Conjetura la causa de tocarse la campana de velilla en Aragón después de la muerte del piadoso rey don Felipe III y muestra la diferencia con que la ...
101
Advierte contra el adulador que lo dulce que dice no es por deleitar al que lo escucha sino por interés propio suyo y amenaza a quien le da crédito
102
Contra los hipócritas y fingida virtud en alegoría del cohete
103
Gustoso el autor con la soledad y sus estudios escribió este soneto
104
Padece ardiendo y llorando sin que le remedie la oposición de las contrarias calidades
105
Epitafio del duque de Osuna con sus armas
106
Sepulcro de Jasón el argonauta
107
Pinta el Engaño de los alquimistas
108
A Aminta que se cubrió los ojos con la mano
109
Solicitud de su pensamiento enamorado y ausente
110
Que de Lisi el hermoso desdén fue la prisión de su alma libre
111
Prevención para la vida y para la muerte
112
Inútil y débil victoria del amor en el que ya es vencido amante
113
A una nariz
114
Mujer puntiaguda con enaguas
115
Bebe vino precioso con mosquitos dentro
116
Con la comparación de dos toros celosos pide a Lisi no se admire del sentimiento de sus celos
117
Continúa la significación de su amor con la hermosura que le causa reduciéndole a doctrina platónica
118
Obstinado padecer sin intercadencia de alivio
119
Las gracias de la que adora son ocasión de que viva y muera al mismo tiempo
120
Rodéanle mil fantasmas engañosas
121
Dice que como el labrador teme el agua cuando viene con truenos habiéndola deseado así es la vista de su pastora
122
Amante agradecido a las lisonjas mentirosas de un sueño
123
Muestra lo que es una mujer despreciada
124
A Lísida pidiéndole unas flores que tenía en la mano y persuadiéndola imite a una fuente
125
A Aminta que imite al Sol al dejarle consuelo cuando se ausenta
126
Con el ejemplo del invierno imagina si será admitido su fuego del hielo de Lisi
127
Náufraga nave que advierte y no da escarmiento
128
Con el ejemplo del fuego enseña a Alexi pastor cómo se ha de resistir al amor en su principio
129
Habiendo llamado a su zagala Aurora pide a la del cielo que se detenga para ver en ella el retrato de su misma zagala
130
Lisi que en su cabello rubio tenía sembrados claveles carmesíes y por el cuello
131
En sueños se ve aún más combatido
132
Amor impreso en el alma que dura después de las cenizas
133
Náufrago amante entre desdenes
134
Desengaño de la exterior apariencia con el examen interior y verdadero
135
Desnuda a la mujer de la mayor parte ajena que la compone
136
Enseña no ser segura política reprehender acciones aunque malas sean pues ellas tienen guardado su castigo
145
Enseña que aunque tarde es mejor reconocer el engaño de las pretensiones y retirarse a la granjería del campo
146
Epitafio de una dueña que idea también puede ser de todas
147
Llanto presunción culto y tristeza amorosa
148
La templanza adorno para la gargantas más precioso que las perlas de mayor valor
149
Exhorta a Lisi a efectos semejantes de la víbora
150
Exhortación a la majestad del rey nuestro señor Felipe IV para el castigo de los rebeldes
151
Inscripción en el túmulo de don Pedro Girón duque de Osuna virrey y capitán general de las dos Sicilias
152
Pronuncia con sus nombres los trastos y miserias de la vida
153
Soneto amoroso
154
Túmulo a Viriato
155
Desastre del valido que cayó aún en sus estatuas
156
Muestra el error de lo que se desea y el acierto en no alcanzar felicidades
157
Que como su amor no fue solo de las partes exteriores que son mortales así también no lo será su amor
158
Que desengaños son la verdadera riqueza
159
Retiro de quien experimenta contraria la suerte ya profesando virtudes y ya vicios
160
Retrato no vulgar de Lisis
161
Significa el mal que entra a la alma por los ojos con la fábula de Acteón
162
Soneto amoroso
163
Por más poderoso que sea el que agravía deja armas para la venganza
164
Al túmulo de don Fadrique de Toledo
165
Al mosquito de la trompetilla
166
Al rey Felipe III
167
Amante ausente del sujeto amado después de larga navegación
168
Amor de sola una vista nace vive crece y se perpetúa
169
Anima a los boticarios con el ejemplo de la Magdalena
170
Hastío de un casado al tercer día
171
Quejarse en las penas de amor dbe ser permitido y no profana el secreto
172
Exhorta a los que amaren que no sigan los pasos por donde ha hecho su viaje
173
Peligros de hablar y de callar y lenguaje en el silencio
174
Conveniencias de no usar de los ojos de los oídos y de la lengua
175
Un delito igual se reputa desigual si son diferentes los sujetos que le cometen y aún los delitos desiguales
176
Retrato de Lisi en mármol
177
Romances
178
Romance
181
Halla en la causa de su amor todos los bienes
183
Boda y acompañamiento del campo
185
Boda de negros
188
Burla de los eruditos de embeleco que enamoran a feas cultas
191
Refiere su nacimiento y las propiedades que le comunico
193
Advierte al tiempo de mayores hazañas en que podrá ejercitar sus fuerzas
198
Romance satírico
201
A don Álvaro de Luna
204
A Nuestra Señora en su nacimiento
207
Silvas
211
Sermón estoico de censura moral
213
A un ramo que se desgajó con el peso de su fruta
225
Canción fúnebre en la Muerte de don Luis Carrillo y Sotomayor caballero de la orden de Santiago y Cuatralbo de las galeras de España
227
El reloj de arena
230
Reloj de campanilla
232
El reloj de Sol
234
Túmulo de la mariposa
235
Himno a las estrellas
236
Hero y Leandro
239
Abomina el abuso de la gala de los disciplinantes
241
El sueño
245
Letrillas
249
Letrilla satírica
251
Letrilla lírica
254
Letrilla satírica
256
Letrilla satírica
258
Letrilla satírica
260
Letrilla satírica
262
Letrilla lírica
264
Letrilla satírica
266
Letrilla satírica
269
Letrilla satírica
271
Letrilla satírica
274
Letrilla burlesca
277
Galán y Dama
279
Letrilla satírica
281
Letrilla satírica
284
Letrilla lírica
285
Letrilla satírica
287
Canciones
289
Llama a Aminta al campo en amoroso desafío
291
Encarece la suma flaqueza de una dama
294
Décimas redondillas y madrigal
299
En lo penoso de estar enamorado
301
Madrigal
303
Pasiones de ausente enamorado
304
Décimas burlándose de todo estilo afectado
306
Jácaras y bailes
309
Baile de los nadadores
312
Las valentonas y destreza Baile
317
Carta de Escarramán a la Méndez Jácara
322
Relación que hace un jaque de sí y de otros Jácara
326
Epístolas y poemas
333
A Cristo resucitado Poema heroico
335
Epístola satírica y censoria contra las costumbres presentes de los castellanos escrita a don Gaspar de Guzmán conde de Olivares en su valimiento
341
Salmos
351
Salmo II
353
Salmo VI
354
Salmo VII
355
Salmo IX
356
Salmo X
357
Salmo XIV
358
Salmo XVII
359
Salmo XIX
360
Salmo XXI
361
Salmo XXII
362
Salmo XXIII
363
Salmo XXVI
364
Libros a la carta
367
Página de créditos

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Términos y frases comunes

Sobre el autor (2012)

Francisco de Quevedo (Madrid, 158-Villanueva de los Infantes, 1645). España. Francisco Gómez de Quevedo y Villegas nació en septiembre de 158, en Madrid. Su padre, Pedro Gómez de Quevedo, de ascendencia noble cántabra (valle de Toranzo) se trasladó a Madrid y desempeñó el cargo de secretario de Ana de Austria en la Corte madrileña, donde se casó con María de Santibáñez, también oriunda de las montañas santanderinas y al servicio de la Casa Real. Francisco tuvo cuatro hermanas y un hermano. Desde su infancia y juventud, Quevedo destacaba positivamente por su gran capacidad intelectual, pero no por sus condiciones físicas, ya que tenía defectos en los pies, era cojo de uno de ellos y muy corto de vista. Su padre murió pronto, y su madre se hizo cargo de su educación enviándolo al colegio Imperial (jesuita), en Madrid, donde estudió hasta 1596, tras lo cual inició estudios universitarios de humanidades, filosofía y lenguas (clásicas, italiano y francés) en Alcalá de Henares. Ya en su periodo universitario dio muestras Quevedo de su talante mundano y atribulado. Constan algunos hechos que responden a este talante, y no solo literarios, sino relacionados con trifurcas y duelos callejeros, como uno con un tal Diego Carrillo, a quien hirió en una pelea y de cuya demanda solo le salvó la intervención del duque de Medinacelli. En 16, siguiendo a la corte, pasó a estudiar en Valladolid, donde estudió teología, adquirió fama de reconocido poeta y se fraguó su famosa rivalidad con Góngora. A Madrid regresó también con la corte en 166, viviendo en contacto tanto con los círculos literarios como políticos, trabando amistad con personajes como Lope de Vega, Miguel de Cervantes y el duque de Osuna..., y asentando su enemistad con otros literatos, como con Luis de Góngora o los dramaturgos Juan Ruiz de Alarcón y Juan Pérez de Montalbán. En Madrid siguió sus estudios de teología, tradujo algunos clásicos (Anacreonte y Focílides) y continuó escribiendo. Su compromiso político con España se cifró en una preocupación pesimista por la decadencia que experimentaba el imperio español, pero también se ocupó en labores activas. Así, en 1613, Quevedo acompañó a Italia al duque de Osuna (nombrado virrey de Nápoles, quizá gracias a las gestiones del mismo Quevedo), sirviéndole como secretario de Estado. También participó como agente secreto en peligrosas intrigas diplomáticas entre las repúblicas italianas, lo que le valió su ordenación como caballero de la Orden de Santiago (1618). No obstante, las turbulencias políticas generadas en la conjura de Venecia (de la que huyó milagrosamente), así como la caída en desgracia del duque de Osuna, supusieron una acusación sobre su persona que acabó, en 162, con un corto destierro en una finca llamada Torre de Juan Abad (Ciudad Real), la cual le había legado en propiedad su madre antes de morir. La compra de dicha finca por parte de la madre fue objeto de disputa con los vecinos del lugar, y Quevedo hubo de entrar en pleitos infructuosos que solo se saldaron a su favor tras su muerte, y a favor de su sobrino y heredero Pedro Alderete (Aldrete). No obstante las dificultades prácticas, Quevedo escribió allí algunas de sus mejores poesías y profundizó en el estudio y la lectura del estoico Séneca. La llegada al trono de Felipe IV (1621) y del valido conde-duque de Olivares promovió el levantamiento de su destierro, y en 1624 ya estaba integrado en la Corte real, acompañando al rey en sus viajes a Aragón y Andalucía. Quevedo fue escribiendo y publicando algunos textos. También denunció por entonces la impresión no autorizada de sus piezas satíricas por algunos libreros (en funciones de impresores en aquella época). Es probable que buscara así preparar el camino a una edición completa de sus obras, pero ésta no tuvo lugar. Quevedo, soltero (aunque amancebado con una mujer llamada Ledesma) y disoluto, llevaba una vida de hiperactividad también en las tabernas y prostíbulos, sin perder por ello el favor del rey, que lo mantuvo en un lugar privilegiado en la Corte. Quevedo fue incluso impelido desde algunas instancias palaciegas a casarse con Esperanza de Mendoza, viuda, a la que se resistió hasta 1634. El resultado de aquella boda fue la separación a los tres meses y el divorcio dos años después. Pero esa febril actividad se produjo también en la escritura. Sus posiciones críticas respecto a la situación política de España se van separando de las del conde-duque de Olivares (antes tan afines), y entonces aparece el famoso escrito del «Memorial», que llega a las manos de Felipe IV en 1639. Dicho texto execraba y satirizaba la acción de Olivares y demandaba soluciones para España, pero no fue del gusto del monarca, quien, estando Quevedo en la casa de su amigo el duque de Medinaceli (opuesto a Olivares), lo mandó detener y confinar en el convento de San Marcos, en León (También pudieron influir en esta detención los contactos de Quevedo y su grupo afín con agentes franceses.) De aquel encierro solo salió poco antes de la caída del valido, en 1643. Ya anciano y con problemas de salud, Quevedo se retiró a la Torre de Juan Abad (Villanueva de los Infantes), donde morirá, sin dejar de escribir, el 8 de septiembre de 1645.

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