Imágenes de página
PDF

terio: y dice, ser fecha esta carta estando en Toledo con sus hijos don Sancho y don Fernando: Quando imperator ibat ad. laen á ocho de abril, era mil ciento ochento y nueve. Y dice mas, que imperaba en Toledo, Leon, Galicia, Castilla, Nájara, Zaragoza, Baeza, Almería, y que eran vasallos del emperador el conde de Barcelona y don Sancho rey de Navarra. Confirma el rey don Sancho, hijo del emperador; el conde don Ponce, mayordomo del emperador; el conde don Manrique que tenia á Baeza; el conde don Ramiro Flores; el conde don Pedro Alonso; el conde don Pedro alférez del emperador; el conde don Fernando de Galicia; Bermudo Perez de Galicia; Fernando loanes, que tenia á Monterroso. Y por otro privilegio de este año, dado á trece de marzo al monasterio de San Isidro de Dueñas, en que le da los lugares de Baños y Ontoria; no dice desta jornada y cerco de Jaen, mas dice que peleó sobre Córdoba con los muzmitas, y los venció. Halláronse á esto con el emperador sus hijos, el conde de Urgel, el conde Ramiro Flores, Nuño Perez, alférez del emperador. De suerte que el emperador tenia dos alféreces, ó murió en este mes de marzo Nuño Perez, y le sucedió el conde don Pedro, que lo era por abril, cuando el emperador iba contra Jaen. En este año de la era mil ciento ochenta y nueve fué la entrega de doña Blanca, infanta de Navarra, hija del rey don García, esposa de don Sancho el Deseado, primogénito del emperador. Halláronse á este acto real en Calahorra el emperador don Alonso, don Sancho, rey de Navarra, hermano de la novia, el conde de Barcelona, vasallo del emperador don Rodrigo, obispo de Nájara, el conde don Ladron de Navarra, su hijo don Vela, Gutierre Fernandez, Rodrigo Perez de Zafra, su hermano Gonzalo, el conde Poncio, mayordomo del emperador, el conde don Lope, Lope Lopez de Carrion, Martin Martinez de Ascalona, Nuño Perez, alférez del emperador. Fué este año tan señalado por la victoria que el emperador alcanzó contra los muzmitas á vista de Córdoba, que así lo dice en sus cartas, y sucedió esta batalla en la era mil ciento ochenta y nueve. Del casamiento y entrega destos infantes consta por una donacion que el emperador don Alonso juntamente con el rey don Sancho su hijo hicieron al monasterio de Santa María la Real de Nájara, en que le dan todos los molinos de Nájara, y las casas del barrio de la Herrería y del barrio de San Miguel, y las que hay de las puertas del corral del monasterio hasta la puerta de la iglesia, y otras cosas: y dice, que en el barrio de San Miguel estaba el palacio real. En la data dice: Facta carta in Navara II monas februarij, era MCLXXXIX quando reac Sanccius filius imperatoris, duacit in uacorem filiam regis Garsiae: et eodem anno, quo imperator pugnawit cum illis muzmitis super Cordubam; et devicit eos. Esta donacion se hizo en Nájara, tres dias despues de las bodas que se hicieron en Calahorra cuando se venian á Castilla con la novia; y la entrada de la era mil ciento ochenta y nueve dice el casamiento del rey don Sancho y batalla de Córdoba, que parece habia sucedido el año pasado, contando los dos años diminuto y emergente por uno, como comunmente hablamos. Confirman esta escritura el rey don Sancho de Navarra, el conde de Barcelona don Rodrigo obispo de Nájara, el conde Ponce mayordomo del emperador, conde don Lope Lopez, Poncio de Minerva, Nuño Perez alférez del rey, Gutierre Fernandez, Martin Martinez de Ascalona, Pedro Jimenez, que tenia á Logroño.

En este año de la era mil ciento ochenta y nueve parece tambien haberse tratado el casamiento del emperador con doña Rica, hija de Uladislao, duque de Polonia, ó segun la historia antigua, nuque de Palerma, porque en algunas escrituras deste año se halla estar tratado casamiento entre el emperador y emperatriz doña Rica, ó Riquilda; mas la emperatriz no entró en España hasta la era mil ciento noventa y uno porque deste año tiene el monasterio real de Nájara una carta original muy bien escrita, en que doña Toda, hija de Garci Lopez y de doña Godo Lopez, hace donacion á esta casa de unos palacios en el lugar de Aloson cerca de Nájara, y dice en la data ser la era mil ciento noventa y uno. Anno, quo imperator accepit uacorem suam Ricam, regnante ipso imperatore cum filio sua rege Sanccio in tota Hispania. Año en que el emperador recibió á su mujer doña Rica. Una escritura del monasterio de Gradefes, de un Pedro Facundez, hecha en fin de abril era mil ciento noventa y uno, dice, que reinaba el emperador don Alonso, y la reina emperatriz de Alemania: por donde parece claramente que doña Rica era, como dicen, de Polonia, ó hija de algun príncipe aleman. Aunque las ocupaciones de la guerra eran grandes, no por eso dejaba el emperador de atender el aumento del culto divino y fundacion de monasterios de san Benito. Por su mando el conde don Pedro Alonso, caballero muy ilustre de Asturias como en lo dicho se ha visto:y de quien descienden los caballeros que en estos tiempos se llaman de Miranda; el cual estaba casado con la condesa doña María Flores, que la escritura llama Froilan, fundaron y dotaron en el principado de Asturias, y cerca del concejo de Salas un monasterio dedicado á nuestra Señora en el lugar de Lapedo, que de doscientos años á esta parte poco mas ó ménos se llama de Belmonte, y le dieron muchas posesiones en esta tierra, y hecho, lo entregaron al emperador, para que él lo pusiese en su corona, y diese de su mano á los religiosos lo que quisiese: y el emperador lo recibió é hizo nuevas mercedes, añadiendo y confirmando lo que los condes habian thecho, y acotó su jurisdiccion, y diólo á los monges de san Benito, poniendo en él abad era mil ciento ochenta y nueve. Estos monges debieron ser los de Cister, que en aquellos tiempos florecian por el rigor con que guardaban la regla santa, y el emperador los queria mucho, como lo mostró bien en las muchas mercedes que les hizo. Despues en el año de mil quinientos cuarenta y tres, á cinco dias del mes de setiembre, se incorporó en la congregacion de la observancia, por mandado del eruperador Cárlos quinto. Y en el año de mil quinientos y sesenta á veinte y siete de enero el papa Paulo cuarto dió la bula desta union, y es ahora un honrado monasterio, aunque de los menores que esta santa congregacion tiene. En esta era de mil ciento ochenta y nueve, miércoles á diez y nueve de agosto, murió “don Ramon arzobispo de Toledo, tantas veces nombrado en esta historia.

CAPÍTULO LXXXVIII.

El rey don Sancho, hijo del emperador, se armó caballero en Valladolid. Tenia el emperador en estos tiempos dos hijos here

deros de sus reinos. El primero don Sancho que lla

maron el Deseado, porque la emperatriz se debió de detener algunos años en dar heredero al reino; y por el deseo que los del reino tenian de tener principe y sucesor de tal rey, se le debió de dar sobrenombre de Deseado, ó por ser de amable condicion, como todos dicen. El segundo fué don Fernando que sin duda fué uno de los valerosos reyes que ha tenido España. Te

nia ya el emperador hecho nombramiento de los suce

sores de sus reinos: dando á don Sancho primero heredero lo de Castilla, teniéndole dado título de rey, y puesta su casa en forma con mayordomos, y alférez que eran los principales oficios que de la casa real habia. A don Fernando tenia dada la sucesion del reino de Leon, asimismo con título de rey, y casa formada, Y aunque todo el tiempo que vivió el emperador, fué el supremo señor y rey destos reinos, sus hijos despachaban, hacian mercedes como parece por sus cartas; pero dicen que con licencia del emperador su padre, y así los hallaremos de aquí adelante llamándose reyes que confirman las cartas de su padre. La cosa que en aquellos tiempos mas se preciaba, eran las armas y caballos; y así con gran solemnidad las festejaban en teniendo edad de veinte años, en fiestas señaladas, ó cuando los reyes hacian alguna jornada de importancia, estando junto el ejército para dar la batalla. Usaban velar las armas una noche en la iglesia, y despues en presencia del rey le iban armando los caballeros mas principales, parientes ó amigos, y el rey le ceñia la espada. Las ceremonias particulares que en este acto se hacian, diré en fin deste capítulo. Estaba el emperador este año en Valladolid, que desde que el conde don Pedro Assures ennobleció este lugar con los edificios que en él hizo, comenzó á ser silla de los reyes de Castilla y corte de la nobleza della; y no sin causa por tener de los mejores asientos y comarcas de Castilla. Esperaba el emperadorá doña Rica su segunda mujer, y junta la nobleza de Castilla, concertaron grandes fiestas para hacer un solemne recibimiento á la emperatriz; y el rey don Sancho, primogénito de Castilla, quiso armarse caballero, costumbre muy celebrada en aquellos tiempos entre los nobles. Dicen esto muchos privilegios: uno del monasterio de Sahagun, dado á cinco de marzo, en que el emperador sin hacer memoria de la emperatriz por no haber llegado al reino, da á este monasterio, y á su abad don Domingo, treinta casares de judíos vecinos de la villa, con los mismos judíos, hijos, y hijas y sus descendientes que vivieren en ellos, y que tenga el monasterio el derecho que era costumbre en el reino de Leon : dice en la data: In Valle de Olit, quando ibi rear Sanccius filius imperatoris fuit armatus, eodem anno, quo imperator tenuit circumdatam Iaen. Y lo mismo parece por otra escritura del monasterio de San Isidro, cerca de Dueñas: y por otra del monasterio de San Cristóbal de lbeas, tres leguas de Burgos: y dice el emperador, que hizo tales limosnas por amor de su hijo don Sancho, quem ego hodie militem facio; porque san Cristóbal fuese su abogado, y es la data en Valladolid, anno quo imperator tenit de illa cerca de Jaen, que así dice, y es la fecha á tres en principio deste año. A tres de febrero estaba el emperador en Leon como lo dice una carta de donacion que hizo á la iglesia de Astorga, y á su obispo don Arnaldo en que le da todo el Infantazgo que es en Valle de Espina: y dice en la data: Facta carta Legione amno quinto post captionem Baecia, et Almeriae, era Mclarar. Dicen que son vasallos el rey don Sancho de Navarra, y el conde de Barcelona. Confirman don Sancho y don Fernando, hijos del emperador: la infanta doña San

cha, hermana del emperador: el conde don Ponce mayordomo: el conde don Ramiro Flores que tenia la tierra de Astorga: el conde don Fernando : el conde don Osorio: Pelagio Cautivo aquel gran soldado: Fernando Gutierrez y otros prelados del reino: por manera que el emperador estuvo en Leon á tres de febrero deste año; y de Leon vino á Sahagun, y de Sahagun á Valladolid, donde estaba á primero de marzo con sus hijos y corte; y entrada la pascua de flores, que fuéá ocho de abril, se celebraron las fiestas y recibimiento de la emperatriz, y armas de don Sancho: porque á veinte y siete de mayo deste año estaba el rey don Sancho en la ciudad de Soria, como parece por una donacion que con licencia del emperador su padre hizo al monasterio de Arlanza de una dehesa y dice: Anno, quo idem rex fuit armatus in Valle Olit. Y por una escritura del monasterio de Sobrado, fecha á veinte y uno de diciembre, en que el emperador don Alonso con la emperatriz doña Rica libran de portazgo á este monasterio, parece que en este año tuvo sitiada la ciudad de Guadix (1), de lo cual no hay historia que haga mencion, ni he visto otra escritura que diga tal cosa. Confirman el conde don Ponce, mayordomo: el conde don Manrique que tenia á Baeza: el conde Ramiro Flores (2): Diego Nuñez de Saldaña: Nuño Perez, alférez del emperador: el conde don Fernando de Galicia: el conde don Rodrigo Perez: Gutierre Fernandez: Bermudo Perez de Galicia: éste era hermano del conde don Fernando, y ambos hijos del conde don Pedro de Trava, ayo del emperador.

Nunca perdió la codicia del reino de Navarra (si bien injusta) el conde de Barcelona don Ramon, y así anduvo solicitando al emperador su cuñado, sirviéndole en estas guerras porque le ayudase contra Navarra, que él solo no se atrevia á haberlas con el rey don Sancho con ser mozo, como no se atrevió con su padre: cuyo valor y prudencia fué tanta, que sabia ganar la voluntad del emperador para tenerle por amigo y enfrenar al conde su enemigo, para que no le ganase un vasallo. Antes cuando los dos se las daban á solas, llevaba don Ramon lo peor: y como murió el rey don García Ramirez, entendió don Ramon conseguir lo que deseaba, no reparando en que el nuevo rey don Sancho, hijo de don García, seria para defender lo que su padre le dejaba: y queriendo hacer guerra á Navarra con ayuda del emperador pidióle se viesen en Tudelin (3). cerca de Aguas-caldas en el reino de Navarra, en fin de enero deste año, era mil ciento noventa hallándose con el emperador su hijo el rey don Sancho, con otros muchos caballeros y ricos-hombres del reino. El asiento que el emperador y el conde de Barcelona hicieron. fué renovar las partijas pasadas que habian hecho del reino de Navarra; que el príncipe de Aragon, conde de Barcelona, tuviese la ciudad de Valencia, con toda la tierra desde el rio Jucar hasta los términos de Tortosa , con la ciudad de Denia; y que desto hiciese homenaje al emperador y reyes de Castilla. Que fuése el príncipe de Aragon á la conquista de la ciudad de Murcia y su reino, salvo los castillos de Lorca y Vera, y que le ayudase el emperador, y que ganándolo el príncipe, hiciese dello reconocimiento al emperador. como

(1) Eo anno, quo imperator tenuit Guadexi circumdatam. (2) Del conde Ramiro Flores, tan nombrado son los Guzmanes de Toral. (3) 0 Tudilen. Otro autor á veinte y siete de enero, era mil ciento ochenta y nueve. Y esto es lo mas cierto, como consta por el casamiento de don Sancha con doña Blanca.

le hacia por Zaragoza; pero que si lo ganaba solo sin el emperador, habia de guardar lo que habian señalado en la conquista de Valencia. Que el emperador y su hijo don Sancho, desde san Miguel adelante, ayudasen al príncipe en la conquista de Navarra. Que el príncipe don Sancho, que ya se llamaba rey, dejaria, siendo requerido por el de Aragon, á su esposa doña Blanca, y la enviaria á su hermano el rey de Navarra. Juraron esta concordia por parte del emperador, y de su hijo el conde don Ponce, Gutierre Fernandez, Ponce de Minerva: y por el de Aragon el conde de Pallas, Arnaldo Mir, Guillen Ramon de Moncada. Desta manera partian la capa del justo; mas el rey don Sancho fué tal, que la supo muy bien defender, y el emperador tan bueno, que nunca apretó la guerra contra él, teniéndola por injusta; ni era amigo de tomar lo ageno, ni derramar sangre de los inocentes cristianos , ántes amó mucho al rey don Sancho de Navarra, y le tuvo como á hijo, y le traia consigo en su corte, como lo veremos en los privilegios. A veinte y siete de mayo era mil ciento noventa, estaba el emperador en Soria, dió al monasterio de Arlanza la dehesa de Acebosa: dice ser el año en que don Sancho se armó caballero en Valladolid. En Valladolid hubo fiestas, y en las fronteras sangre: dícenlo las memorias, que este año mil ciento noventa fué fecha traicion sobre los caballeros de Rojacenses en Lorca. Y otra batalla en Grogh. No sé qué diga destas guerras, ni mas de lo que no nos dejaron escrito los pasados. CAPITULO LXXXIX. Muerte del conde don Rodrigo Gomez Salvadores, óSandoval, y venida del rey Luis de Francia á España. En las cartas y privilegios reales se halla entre los mas principales ricos-hombres del reino el conde don Rodrigo Gomez, que fué hijo del conde don Gomez de Campdespina, tan gran príncipe, que todos los caballeros de Castilla gustaran que casara con él la reina doña Urraca, porque el reino quedara en naturales dél. Y despues de muerto el rey don Alonso, siendo ya doña Urraca reina de Castilla, estuvo muy adelante, y quizá se efectuara, si no muriera en la batalla, que como capitan del reino dió á, don Alonso de Aragon. Están desto llenas las historias. Dejo dicho quien son estos caballeros, y su antiquísimo orígen, que es el primero que hallo en grandeza en los tiempos de don Pelayo, como parece por la fundacion de Escalada que hizo Hernan Negro, trayendo su legítima descendencia de varon en varon, desde Gonzalo Telliz, hermano del conde Fernan Gonzalez, hasta don Rodrigo Gomez, y Diego Gomez su hermano, que ambos fueron ricos-hombres en los dias del emperador don Alonso, y con ellos comenzó el apellido de Sandoval, corrompiéndose en el de Salvadores; como parece en las sepulturas de Oña, y de San Salvador de Sandoval, y por los escudos de armas que están sobre ellas: unas con el cuervo partido en nueve partes; y otros con las bandasó vigas atravesadas. Y demás desto, por haber sido señores, y tenido su naturaleza dentro de las montañas y tíerras de Burgos, y parte del obispado de Osma, en todo lo que antiguamente fué el condado de Castilla, que por ser de la misma casa de los condes tuvieron sus herencias, y divisas, y honores que los reyes les dieron en ella, y se sepultaron en Oña, Arlanza, Sandoval, Santa María de Aguilar de Campo, y en otras iglesias de sus propios lugares, que casi no le hay en las riberas de Pisuerga, desde Valladolid

TOMO III,

hasta donde nace, y en el arcedianato de Treviño, donde no se hallen armas y nombre de Sandoval; y fueron

eñores de casi todas las behetrías que por aquí hubo.

Murió el conde don Rodrigo Gomez en este año , como parece por memorias, y está sepultado con su padre en el dicho monasterio de Oña. Y á lo que dicen, que los Sarmientos son descendientes de los Salvadores, puede ser así, como son los condes de Lara descendientes de varon en varon desde el conde don Alvaro, hermano del conde Salvadores, hasta don Pedro Gonzalez de Lara, en quien se acabó la baronía, y entraron los Manriques; mas el nombre de Sarmiento poco se parece al de Salvadores, y es muy nuevo en Castilla, que hasta ahora, ni muchos años adelante no le veremos, ni sabemos qué Sarmientos hayan tenido ni hacienda en Treviño, ni Castilla Vieja, ni en las tierras que fueron de los condes Salvadores. Ni Diego Martinez, que fundó el monasterio de Benevivere, era de otra generacion sino de la de Sandoval , como con evidencia consta de la carta en que dotó este monasterio, donde excepta á Sandoval y San Andrés, que no quiere que sean del monasterio. Dejado esto, que nadie que sepa lo dudará, el conde don Rodrigo Gomez fué el primero que comenzóá llamarse de Sandoval, por ser señor deste lugar, y haber fundado en él una casa fuerte, que hoy dia se llama el Campo de Palacio, y cerca un monasterio de San Salvador, por ser de su renombre. Sirvió al emperador como grande del reino, segun se ha visto. Murió era mil ciento noventa y uno á veinte y cuatro de setiembre, sepultóse en el monasterio de Oña, donde estaban su padre y abuelo, y otros sus pasados, su mujer se llamó la condesa doña Elvira, no sé cuya hija fué, mas que su virtud y cristiandad fué tanta, que muriendo el conde don Rodrigo, pasó en romería á la tierra santa, y murió allá, y la trajeron á sepultar con el conde su marido. No sé de los hijos que dejaron, mas del que sucedió en el título de conde, y principal suerte de su hacienda, que se llamó el conde don Gonzalo Rodriguez, del cual halla- . remos noticia adelante, y dél la tuve por escrituras suyas, que están en Oña, en que se llama hijo del conde don Rodrigo Gomez, y de la condesa doña Elvira. Sobre la sepultura del conde don Rodrigo en una piedra de la pared está un letrero que dice: Clara Themistoclis dotas subverit Athenas. Gloria totius Roderici Fama replevit, Hesperiae fines, jacethic, Elviraque conjuar Qui super Astigerilaetantur culmina coeli. En esta sepultura están enterrados el conde Rodrigo Gomez, hijo del conde don Gomez: é su mujer la condesa doña Elvira, que fué en romería ávisitar el santo sepulcro de nuestro Redentorá Jerusalen, é murió allá éfué traida á sepultar con su marido á este monasterio de Oña. É murió el dicho conde en tiempo del emperador don Alonso, en el año del Señor de mil ciento cincuenta y tres á veintey cuatro dias del mesde setiembre. Unos paveses están sobre ella con seis como capirotes de moros, negros en campo de oro; otros tienen las bandas negras, y amarillo el campo. Dicen que este año nació el infante don Alonso, hijo del rey don Sancho el Deseado, y desu mujer la noble reina doña Blanca, que fué don Alonso el Noble el de la gran batalla de las Navas de Tolosa: mas engáñanse, como adelante Se dirá. Tuvo el emperador de la emperatriz doña Berenguela estos hijos: don Sancho, don Fernando, don García, que murió mozo, doña Constanza, que otros lla

[ocr errors]

man Isabel, ó Beatriz (con engaño) que casó con Luis rey de Francia, que llamaron el Iunior, el cual casó

con ella, habiendo hecho divorcio de su primera mu

jer madama Leonor, que era señora propietaria del condado de Putiers. Tuvo mas á la infanta doña Sancha ó Beatriz, que ambos nombres tuvo y son una misma cosa, como Beatus, et Sanctus: la cual, como se dirá, casó con don Sancho el Sabio, y valiente rey de Navarra. Algunos malsines, deseando mal entre el emperador y rey de Francia su yerno, hiciéronle creer que la infanta de Castilla doña Constanza su mujer no era hija legítima, sino bastarda del emperador. Queriendo el rey de Francia enterarse desto (1), pasó á España con color que venia á Santiago; nuestro emperador creyó ser ésta y no otra la causa de su venida; y salióle á recibir en Burgos, acompañado de sus hijos, y de todos los ricos-hombres de su reino, hallándose con él don Sancho, rey de Navarra, que aun no era casado, como en su lugar se verá. Fué tanta la magestad con que el emperador recibió al rey, que le causó admiracion ver su grandeza, y caballería de su corte. Hiciéronse muchas fiestas, y pruebas de armas, donde se mostraron tanto los caballeros españoles, que dieron bien que verá los franceses; porque sin duda, con el largo curso de las armas, que tanto tiempo habian seguido, y con que parece, que cual es la inclinacion del rey, tales salen los suyos, los caballeros castellanos eran de los mas valientes que en su tiempo hubo en el mundo, como en tantas y tan desiguales batallas lo mostraron. De Burgos tomaron los reyes el camino para Santiago, queriendo el emperador acompañar al de Francia. De Santiago vinieron á Toledo, donde el emperador hizo llamamiento general de todos sus reinos cristianos y de moros; que fué mucho de ver tanta caballería y nobleza como se juntó en esta ciudad, que aun espantó mas al rey de Francia que no habia él imaginado tan poderoso al emperador. Queriéndose volver para Francia, le ofreció ricos presentes, mas no quiso tomar sino una piedra que llaman carbunco, de inestimable valor, que fué del pié de una cruz preciosísima de oro y piedras, que tiene el monasterio de Santa María la Real de Nájara, que los reyes sus fundadores hicieron, como en la historia deste monasterio se dirá. El arzobispo de Toledo, lib. 7 cap. 9, dice, que el rey de Francia puso esta piedra en la corona de espinas de Cristo, que está en el monasterio de San Dionis de París, Ilase dicho la venida del rey de Francia á esta tierra, y en este año, porque lo dicen así todos, mas yo no he visto privilegio que trate dello, como suelen decir otras Semejantes, y aun menores. Del casamiento de la infanta doña Constanza sí hay memoria, y diráse donde los privilegios lo dicen. En esta era mil ciento noventa y uno entró en España la emperatriz doña Rica, como queda advertido por la escritura de doña Toda. Es cierto que seria bien recibida, y con general regocijo y contento de todo el reino, de quien el emperador era amado y estimano. Yá doce dias del mes de octubre desta era estaba en el real monasterio de Sahagun con sus hijos, é hicieron merced á esta casa, que por el regalo y hospedaje que don Domingo, insigne abad deste monasterio, les habia

(1) Si el emperador se habia casado este año con doña Rica, como es cierto, mal podia mostrar al francés , como dice Diago lib. 6, de los condes de Barcelona, que era su mujer ha de doña Rica, c. 165.

hecho de unas heredades en Liebana, para el monasterio de Santa María de Piasca, que es filiacion suya: y dice la escritura, que el rey don Sancho de Navarra, y el conde de Barcelona eran vasallos del emperador.

Muchas veces se ha nombrado el conde don Fernando de Galicia, que fué hijo del conde don Pedro de Trava, ayo del emperador fué un gran caballero en armas, y de señalada virtud. Pasó dos veces á la conquista de la tierra santa; era patron y señor del monasterio de Sobrado de la órden de san Benito, por ser descendiente de sus santos fundadores. En este año primer dia de mayo dió á esta casa, estando en la su villa de la Coruña, todo el rédito que así llama, que pertenecióá la Coruña, que llama Burgo de Faro; y dice la data: Anno quo ego comes Fernandus, secundo Hierosoliman perreaci.

En este año de la era mil ciento noventa y uno, estando vaca la silla arzobispal de Santiago, el emperador don Alonso deseó poner en ella al obispo de Salamanca, que conforme á lo que se halla en privilegios, era don Pelayo, que sucedió á don Diego Gelmirez, y con favor del emperador el cabildo y pueblo, conforme á la costumbre de aquel tiempo, eligieron al dicho obispo de Salamanca; y yendo al sumo pontífice que confirmase esta eleccion: no debia de querer; y el emperador echó por medianero al venerable Pedro abad de Cluni, y el santo abad envió á Natal, monge de Cluni, acabado de elegir por abad de Rebasci con una carta (que es la octava del libro quinto), en que le dice. «El emperador de España (1) gran príncipe del pueblo »cristiano, aunque cerca de vuestra santidad pueda to»do lo que es justo que pueda, etc. Por ser tan amigo, » y tan bienhechor del monasterio de Cluni, etc. Y aun»que de las cosas que no he visto no puedo ser testigo, »pero la relacion que tengo de muchos hombres doctos » y aprobados me mueve á creerlo, como si lo viera. »Movido, pues, destos, que muchos son clérigos, otros »monges, y algunos obispos; la eleccion del señor obis»po de Salamanca en arzobispo de Santiago, se hizo »muy en paz de todo el clero y pueblo canónicamente: » y pues la iglesia, para la cual es electo, es tan glo»riosa con el cuerpo de tan grande apóstol, y honrada » con tantos privilegios de la sede apostólica, con que »levanta su cabeza entre todas las iglesias de España, »así requiere tener un pastor noble, prudente, hones»to, que se aventaje á todos los demás: tal entiende es»ta iglesia que lo ha hallado. Por esto os pide el empe»rador de España, y clero, y pueblo de Santiago.»

Desta manera habla el venerable Pedro, y es muy notable para advertir, cuán llano, y recibido estaba el llamarse emperador de España don Alonso, no solo en estos reinos, sino fuera de ellos, y ante el sumo pontífice.

CAPITULO XC.

Algunas memorias de la era mil ciento noventa y dos.

A diez y ocho de agosto desta era mil ciento noventa y dos el emperador con su mujer doña Rica, y sus hijos estaban en Burgos. Consta esto por una carta del monasterio de Arlanza, en que le dan la heredad que tenian en villa Petrosa. Y á diez y ocho de octubre deste año estaban en Toledo, donde el rey don Sancho, con licencia del emperador su padre, dióá a iglesia de Santa María, que nuevamente se habia fundado de canónigos reglares de san Agustin, con su prior Gualterio, la heredad que tenia en Fuente La

(1) Nota, que llaman los extranjeros emperador de España á nuestro rey.

cina, hizo esta limosna por el ánima de su madre: dice reinaba su padre en Toledo, Leon, Galicia, Castilla, Nájara, Zaragoza, Baeza, Almería, etc. El reverendísimo don Sancho loan, arzobispo de Toledo; la reina doña Blanca, mujer del rey; el conde Almarico; el conde Poncio, moyordomo del emperador; Gutierre Fernandez, mayordomo del rey; el conde Lope de castilla; Nuño Perez, alférez del emperador; Gonzalo Rodriguez de Sandoval, alférez del rey. No fueron menores las obras que el emperador hizo en bien y aumento de las iglesias y monasterios, que las hazañas contra los moros. Cuando no le ocupaban las guerras, visitaba su reino, andándole todo, sin hacer mucho asiento en un lugar, que es cosa importante para el buen gobierno, y aumento de la justicia, y estado de la república: que de estarse los reyes sepultados en un lugar, aunque éste se aunmenta, todos los demás se pierden. Á dos de enero, era mil ciento noventa y dos, estaba el emperador en Salamanca con su mujer doña Rica, y con sus hijos don Sancho y don Fernando; trataban un pleito muy reñido los obispos de Oviedo y el de Lugo sobre las jurisdicciones de sus obispados, y el emperador los concordó, componiendo la causa águsto de las partes: habiendo primero tomado consejo con el arzobispo de Toledo, y otros caballeros y prelados, cono parece por la carta de concordia, hecha en este año á catorce de enero: y porque el obispo de Oviedo se agraviaba algo del concierto del emperador, le dió en satisfaccion el castillo de Suero óSiera. Y dice la carta desta merced sacada fielmente del latin en romance. «Por tanto yo Alonso, por la gracia de Dios, emperador de toda España, con mi mujer la emperaatriz doña Rica, y con mi hermana la reina doña Sancha, y con mis hijos los reyes don Sancho y don Fernando, y mis hijas, y todos mis parientes, viendo las iglesias de Oviedo y Lugo en gran fatiga por la discordia que ha muchos dias que entre sí tienen; porque á mí de parte de Dios, y de la sede apostólica, en penitencia y remision de mis pecados está cometido, que ame á las iglesias de Dios y procure su paz y concordia con consejo de don Juan, arzobispo de Toledo, primado de toda España, y de casi todos los obispos de mi imperio, condes y príncipes, hago esta carta de donacion y confirmacion al Señor y á la iglesia de San Salvador de Oviedo, y á su obispo don Martin del castillo de Suero, etc.» Y dice que reinaba en Leon, Galicia, Castilla, Nájara, Zaragoza, Baeza, Almería. Y que eran sus vasallos el conde de Barcelona, y el rey don Sancho de Navarra. Confirman por esta órden, despues del rey don Sancho, que estaba jurado por rey de Castilla, y despachaba, y hacia mercedes como tal; el arzobispo de Toledo, luego Vincencio, obispo de Segovia; el conde Ponce, mayordomo del emperador, Iñigo, obispo de Avila; el conde Ramiro Flores; Navaro, obispo de Salamanca; el conde Pedro Alonso; loan, obispo de Osma; Bermudo Perez de Galicia; Pedro, obispo de Burgos; Alvaro Rodriguez; el conde don Manrique, que tenia á Baeza; Pelayo Curvo; el conde don Lope; Gonzalo Fernandez; Hermengol, conde de Urgel. Estos ricos-hombres son del reino de Castilla, luego entran los de Leon: el rey don Fernando, hijo del emperador; Gutierre Fernandez: Pelayo, electo de Santiago; García Garces de Aza; Martino, obispo de Orense; García Gomez; Pelayo, obispo de Tuy; Nuño Perez, alférez del emperador; loan, obispo de Lugo;

Alvaro Perez; Pelayo, obispo de Mondoñedo; Gon zalo Rodriguez de Sandoval; Pedro, obispo de Astorga; Vela Gutierrez; Ioan, obispo de Leon; el conde don Fernando de Galicia; Raimundo, obispo de Palencia; el conde don Rodrigo Perez; Estéfano, obispo de Zamora. No he visto semejante órden en papeles de cuantos he visto en los confirmadores. Consta por éste como el emperador tenia partidos los reinos entre sus hijos, y aunque entre los ricos-hombres del reino de Leon confirman algunos caballeros castellanos, es por ser criados y oficiales de la casa real del rey don Fernando. Y á diez y siete de setiembre deste mismo año estaba el emperedor en Oviedo con la emperatriz, y con su hermana la reina doña Sancha, y con sus hijos don Sancho y don Fernando, y con su hija la reina doña Urraca la Asturiana (que así la llamaban por ser hija de doña Gontroda, natural de Asturias), fué la que casó con el rey don García de Navarra, de quien estaba ahora viuda. Y asimismo se hallaron con el emperador los condes don Pedro, que tenia á Tineo y Cangas, y Ramiro Flores: y dice, que como viniese con los dichos á la ciudad de Oviedo, y estuviese aposentado en el capítulo de San Salvador, y con él otros nobles caballeros, clérigos y seglares: pareció ante él don Juan, abad del monasterio de San Juan de Corias, acompañado de Gonzalo Ruiz, Alvaro Perez, Martin Juarez, Pedro Pelaiz, Sancho Martinez, Pelayo Bermudez, monges del dicho monasterio de Corias : y asimismo acudió ante él don Pedro, abad del monasterio de San Vicente desta ciudad, de la misma órden con sus monges, quejándose de muchos agravios y fuerzas que Rodrigo Farfon les habia hecho, siendo juez en aquella tierra. El emperador satisfecho de la verdad, mandó poner en la cárcel cargado de prisiones á este Farfon; y declaró que el abad de Corias era señor de sus vasallos, sin que él ni sus justicias tuviese que ver con ellos. Aquel señalado varon don Diego Gelmirez, primer arzobispo de Santiago, legado de la sede apostólica, gran servidor, y escudo del emperador don Alonso, no hallo quien diga en qué año murió. Solo he visto algunas escrituras de la era mil ciento noventa y dos, que dicen como don Pelayo era electo de Santiago; y si su vida de don Diego llegó á este año, fué bien larga, y él muy merecedor della por su gran valor y rara virtud. Gobernaba el rey don Sancho en Castilla, hacia mercedes, dotaba iglesias y monasterios en estos años, como si verdaderamente hubiera heredado. En las montañas de la provincia de Liebana, junto al santo y antiquísimo monasterio de Santo Toribio, donde está el brazo de la cruz en que nuestro Redentor padeció, dotó el rey don Sancho un monasterio de San Juan Evangelista, que hoy dia llaman San Juan de Naranco: diólo al prior don Gonzalo y á otros religiosos: dotólo en bienes, que el mismo rey dice saca de su patrimonio; pero dáselos, con que mientras guarden religion, ellos y sus compañeros los tengan. Y dice el rey en la carta, que el monasterio no reconozca otro señor, sino á solo Dios, y al rey en la tierra. Permaneció este monasterio en poder de canónigos reglares desde esta era mil ciento noventa y dos, hasta que, podrá haber treinta años, que clérigos seglares lo han intrerpretado por Roma, y consumidos los religiosos y la forma del monasterio. Es, al parecer, antiquísimo, está metido entre unas montañas de las mas ásperas de España. Dicen en la tierra que fué habitado por monges ántes que España

« AnteriorContinuar »