Echegaray, Sellés y Cano: ligero exámen crítico de su teatro

Portada
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 147 - Llamé al cielo, y no me oyó, y pues sus puertas me cierra, de mis pasos en la tierra responda el cielo y no yo.
Página 93 - ... murmuraciones y de todas esas pequeñísimas maldades; de todos esos que pudiéramos llamar rayos insignificantes de luz dramática, condensados en un foco y en una familia, resulta el incendio y la explosión, la lucha y las víctimas. Si yo represento la totalidad de las gentes por unos cuantos tipos o personajes simbólicos, tengo que poner en cada uno lo que realmente está disperso en muchos, y resulta falseado el pensamiento; unos cuantos tipos en escena, repulsivos por malvados, inverosímiles...
Página 105 - ¡Contadlo!... ¡La noticia de la heroica ciudad llene los ecos! Mas, si alguien os pregunta quién ha sido de esta infamia el infame medianero, respondedle: « ¡Tú mismo y lo ignorabas, y contigo las lenguas de los necios!
Página 38 - En este castillo sobran mujeres, y me refiero & la condesa. Y si acaso no te basta, darte puedo otro nombre: cierta Juana, esposa de un escudero, sin tacha como soldado, pero como hombre, sin seso. Esto último, que Berenguel dice por Roger, acaba de exasperar á éste, que, furioso, quiere matarle. Sólo impide el desafio de los dos soldados la presencia de la condesa, que los riñe y hace bajar las espadas. Roger, solo con...
Página 93 - Que de esas palabras sueltas, de esas miradas fugaces, de esas sonrisas indiferentes, de todas esas pequeñas murmuraciones y de todas esas pequeñísimas maldades; de todos esos, que pudiéramos llamar rayos insignificantes de luz dramática, condensados en un foco y en una familia, resulta el incendio y la explosión, la lucha y las víctimas. Si yo represento la totalidad de las gentes por unos cuantos tipos o personajes simbólicos, tengo que poner en cada uno lo que realmente está disperso...
Página 102 - Porque ocurre una mañana, que les miran al semblante, y ya desde aquel instante, o por terca, o por villana, se empeña la sociedad, sin motivo y sin objeto, en que ocultan un secreto de impureza y liviandad. Y ya está dicho y juzgado: no hay razón que les convenza, ni hombre existe que les venza, ni honra tiene el más honrado. Y es lo horrible de esta acción, que razón, al empezar, no tienen, y al acabar, acaso tienen razón.
Página 195 - Ella, menos disculpada, aunque era mas inocente, con el estigma en la frente vaga errante y desolada. Y de ella todos dirán que es una mujer perdida; que tiene muy mala vida... ¡La vida que ellos le dan! Como ejemplo de situaciones interesantes y conmovedoras podemos recordar la de la escena xi , en la cual, cuando Angelina está...
Página 102 - Un hombre y una mujer viven felices y en calma, cumpliendo con toda el alma uno y otro su deber. ¡Nadie repara en los dos, y va todo a maravilla; pero esto en la heroica villa dura poco, vive Dios! Porque ocurre una mañana, que les miran al semblante, y ya desde aquel instante, o por terca, o por villana, se empeña la sociedad, sin motivo y sin objeto, en que ocultan un secreto de impureza y liviandad. Y ya está dicho y juzgado...
Página 102 - Dios !, porque ocurre una mañana que les miran al semblante, y ya, desde aquel instante, o por terca o por villana se empeña la sociedad, sin motivo y sin objeto, en que ocultan un secreto de impureza y liviandad. Y ya está dicho y juzgado: no hay razón que les convenza, ni hombre existe que les venza, ni honra tiene el más honrado. Y es lo horrible de esta acción que razón al empezar no tienen, y al acabar acaso tienen razón; porque atmósfera tan densa...
Página 28 - ¡Locura luchar sin tregua ni reposo por la justicia en esta revuelta batalla de la vida, como luchaba en el mundo de sus imaginaciones el héroe Inmortal del inmortal Cervantes! ¡Locura amar con un amor Infinito y sin alcanzar jamás la divina belleza, como él amaba á la Dulcinea de sus apasionados deseos! ¡Locura ir con el alma tras lo ideal por el áspero y prosaico camino de las realidades humanas, que es tanto como correr tras una estrella del cielo por entre peñascales y abrojos! ¡Locura...

Información bibliográfica