Museo cómico ó Tesoro de los chistes: colección, almacen, depósito, ó lo que ustedes quieran de ... cuanto se pueda inventar para hacer reir, Volumen 1

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Libr. de Miguel Guijarro, 1863
 

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la mierda de libro

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emm
Voip por la mitad y esta bastante bien es de los mejores y además m e reido mucho

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Pasajes populares

Página 80 - Nunca rico se vio con oro ó cobre : Vivió siempre contento, aunque desnudo ; No hay incomodidad que no le sobre. Vivió entre un herrador y un tartamudo ; Fue mártir, porque fue casado y pobre ; Hizo un milagro, y fue no ser cornudo.
Página 117 - EL GATO Pasando por un pueblo un maragato, llevaba sobre un mulo atado un gato, al que un chico, mostrando disimulo, le asió la cola por detrás del mulo. Herido el gato, al parecer sensible, pególe al macho un arañazo horrible; y herido entonces el sensible macho, pegó una coz y derribó al muchacho. Es el mundo, a mi ver, una cadena, do, rodando la bola, el mal que hacemos en cabeza ajena, refluye en nuestro mal, por CARAMBOLA.
Página 59 - Compitiendo con él candidos pechos, Dulces naves de amor, en mas estrechos Que las que salen de españolas barras. Tiene este monte por vasallo á un prado, Que para tantas flores le importuna Sangre á las venas de su pecho helado. Y en este monte y líquida laguna, Para decir verdad como hombre honrado, Jamas me sucedió cosa ninguna.
Página 281 - Cuentan que dos se casaron, y la noche de la boda, en quietud la casa toda, ya entiendes, se desnudaron. El dijo: «Ya no hay que hacer secretos impertinentes: postizos traigo los dientes; ¡paciencia!, sois mi mujer.» Ella, quitando el tocado, el cabello se quitó, y en calavera quedó, como un guijarro pelado. Diciendo: «Perdón os pido; postizo traigo el cabello, no hay que reparar en ello; ¡paciencia!, sois mi marido.
Página 372 - Cristóbal santo, una duda me tiene con grande asombro, viéndoos con el mundo al hombro, que de verlo un hombre suda. Aquesta mi duda es: decid, santo rubicundo, si traéis al hombro el mundo ¿a dónde ponéis los pies?
Página 56 - Junto á un negro buey cantaban Un ruiseñor y un canario, Y en lo gracioso y lo -vario Iguales los dos quedaban: Decide la cuestion tú, Dijo al buey el ruiseñor, Y metiéndose á censor, Habló el buey, y dijo: Mu.
Página 55 - Hiciéronlo así puntualmente, sin disimular alguna ni un día de edad, por no perder la dicha de remozarse, y fueron citadas por el tunante para venir...
Página 80 - Diez años en su suegra estuvo preso, a doncella y sin sueldo condenado; padeció so el poder de su cuñado; tuvo un hijo no más, tonto y travieso. Nunca rico se vio con oro...
Página 357 - Gil , Ven acá , parlemos hoy En este campo. — Si voy Cargado de alhajas mil , (Dijo él) ¿cómo podré, Sin que se me pierdan todas?
Página 56 - Pasmaron al oír esto las viejas; pero, crédulas siempre a la promesa, tratan de hacer nuevas cédulas. Hiciéronlas, en efecto, pero no con la legalidad que la vez primera, porque, medrosa cada una de que a ella por más vieja le tocase ser sacrificada a las llamas, ninguna hubo que no se quitase muchos años.

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