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cion de la fábrica y del beneficio de las canteras, que solo se cuentan dos empleados para ochenta operarios. El pueblo 6 bien sea la colonia titulada Reina /dmalia vá tomando cada vez mayor incremento y animacion; forzoso es que así suceda, pues que han de refluir en beneficio suyo las gruesas sumas que continuamente invierte la empresa, tanto en el pago de jornales, como en el de operarios blancos y negros esclavos. El almacen y venta de productos de esta empresa se halla establecido estramuros de esta Ciudad, en la primera casa de la calzada de S. Lázaro, frente á la càrcel num. 6. En él se encuentran constantemente un gran surtido de mármoles y maderas; losetas y losas de todas dimensiones, escalones, sardineles, lápidas para nichos de cementerio; losas para sepulcros, piedras para muebles, &c., y cuanto pueda apetecerse respecto á mármoles. El establecimiento se encarga de la ejecucion de piezas de todas clases y de todos tamaños, por grandes ó dificiles que parezcan, para lo cual cuenta la compañía con hábiles operarios. Una empresa enteramente nueva en el pais, que le exime del tributo pagado ántes á los estranjeros y particularmente á los norteamericanos, para el consumo anterior de la Isla de Cuba que dá ocupacion á numerosas manos, fomenta una colonia naciente, lo que facilitará otras empresas, como en el dia la elaboracion del aguarràs en la misma Isla de Pinos; que pone un capital de alguna consideracion en movimiento y que con el tiempo favorecerà al comercio mismo con la esportacion de sus mármoles al estrangero; una empresa tan importante ha debido fijar muy particularmente la atencion de la Junta, que por esas consideraciones adjudicó á D. Francisco Costa y á nombre de la empresa, como Presidente de la compañía, el premio de primera clase ó sea la medalla de plata sobredorada, por los mármoles labrados y por labrar, presentados con el número 84. Carruajes.—Si se ha demostrado con cálculos fundados el capital de alguna consideracion que se emplea anualmente en talabartería en esta Ciudad, ¿cual no será el que circule para la construccion de carruajes, en los cuales la obra de talabartería no es sino un accesorio bien que el mas importante? He aquí los datos en que estriba este segundo cálculo bastante aproximado á la verdad. Los quitrineros de mas nombradía en la Habana calculan que un quitrin nuevo para uso particular cuesta hoy término medio 5448 y uno nuevo de alquiler 255. El particular, hasta inutilizarse del todo, dura ocho años. El de alquiler, para llegar al mismo fin dura dos.

En los particulares ascienden las composturas 6 reparaciones pequeñas, por término regular y en cada año á $ 34 En los de alquiler á. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60

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Los carruajes particulares se visten de nuevo á los cuatro años de su uso y cuesta toda la reforma de forro interior y esterior la suma de 146$ término medio, lo que aumenta en 188 anuales el gasto de reparaciones, siendo esta la única reforma que se les hace en los ocho años de su duracion.

Se ha averiguado con bastante exactitud por la marca de carruajes, que existen tres mil próximamente, de uso particular en la Habana, bien que algunos eludan el pago del derecho de marca. Los de alquiler ascienden á 500. Resulta pues por primera compra de los carruajes particulares un capital de 1.632.000$ y por los de alquiler 127.500.

Por la renovacion anual de los primeros, la octava

parte del coste primitivo 6 sean . . . . . . . . . . . . 3 204.000 En los de alquiler la mitad de su coste 6 sean. . . . . 63.750 Por composturas pequeñas de los primeros. . . . . . • . 102.000 Reparaciones de los segundos. . . . . . • • • • • . . . . . . . 30.000

Parte correspondiente en cada año del total coste del vestido y reforma que requieren á los cuatro años de su uso los carruajes particulares. . . . . . . . 54.000

Todas estas sumas forman un total de... . . . . . . . . . $ 453.850 puesto en circulacion en sola esta ciudad para la construccion de carruajes; siendo este un artículo no tan solo de lujo, sino indispensable en el pais. La estrechez de las calles de esta ciudad y la naturaleza del clima tropical dió orígen al quitrin, que no deja de ofrecer cierta elegancia y comodidad en el buen tiempo y en las hermosas noches de luna, mas bellas á veces que el mismo dia; pero no puede desconocerse que son muchos sus inconvenientes, y fuera de desear que conservando el quitrinó la volante para viajar por lo interior de la Isla, ó para ir al monte, como suele decirse (porque la desigualdad de un terreno tan quebrado, como el de la Isla, requiere esas inmensas ruedas que impiden los vuelcos) se adoptáran para transitar por la ciudad y para paseo carruajes de tal construccion, que sin ocupar mas espacio fueran cerrados y bien ventilados, como nuestras berlinas españolas 6 los coupés franceses, y pudieran tambien abrirse, presentando una forma elegante y vistosa, para que se pudiera respirar en ellos libremente y gozar de la magnificencia de la naturaleza de Cuba en el buen tiempo. Todo debe esperarse del ingenio y habílidad de los actuales fabricantes de carruajes en la Habana. Son muchos y buenos; y si no han variado hasta ahora en su esencia la forma del carruaje tropical, no por eso han dejado de darle mas gracia en lo esterior, toda la comodidad compatible con su forma, sumo lujo y elegancia en lo interior. Quitrines hay vestidos interiormente como el carruaje mas elegante de los que figuran en Longchamp.

En este caso se hallaba el presentado en la esposicion pública de la industria cubana con el número 19. Y como su construccion era esquisita en todos sus pormenores, bien se examinára el perfecto labrado de la madera, el magnífico color ultramar y el brillante barniz que lo realzaba; bien se atendiese al correaje 6 á los adornos de plata de elegante forma que lo hermoseaban, la Junta adjudicó á sus constructores M. Louis Sarraute y Compo la medalla de plata sobredorada, 6 sea el premio de primera clase. La Junta espera que en la próxima esposicion M. Mans6, Mister Gray y Hand y otros constructores, no ménos acreditados, presentarán al certàmen público las hermosas obras de sus talleres. Tiradores de oro.—Como obra de esta clase presentó D. José Capdevila una urna de cristal con dos borlas de oro y una muestra de flecos del mismo metal precioso; tambien remitió unas charreteras de oro y otras de plata. El mérito de ejecucion y la bondad del material de dichos objetos (númo 5) fijaron la atencion de la Junta que adjudicó al fabricante la medalla de plata. Estraño es por cierto que existiendo en la ciudad varios tiradores de oro, uno solo se haya animado á presentar sus obras, pero es de suponerse que una vez convencidos de que en ello vá el interes y buen nombre de sus establecimientos, no sean tan morosos cuando se celebre otra esposicion. Pasamanería.—D. Martin Masferrer presentó un templete de seda muy bien ejecutado, obra de su fábrica de sedería y cordonería. La Junta le adjudicó la medallo de plata. Lo que se ha dicho del escaso número de concurrentes en el artículo anterior, se aplica igualmente á este. Ebanistería —Crée la Junta que si bien hay talleres en la Habana que construyan muy buenos muebles, bien sea por la carestía de los jornales, ó por la dificultad de encontrar buenos operarios, esta manufactura es limitada respecto á lo que pudiera ser. Se imortan muchos muebles de los Estados—Unidos, particularmente la sillería; tambien pagamos á la Francia nuestro continjente en tocadores, aguamaniles, papeleras, (secrétaires) y mil chucherías de adorno, en estremo elegantes. El gusto refinado, que en este como en otros ramos vá propagándose en el pais, ha aumentado considerablemente el número de talleres, y la Junta ha visto con gusto los objetos presentados, sintiendo no fueran mas numerosos. La accion de esta Real Sociedad respecto á la ebanistería solo puede estenderse á generalizar los conocimientos del dibujo, del trazado lineal, y de la perspectiva, únicos que enseñan la verdadera construccion, familiarizan al operario con la belleza de las formas y pueden inspirarle ideas nuevas. Tambien conviniera, y fuera propio del celo que anima á esta corporacion por el bien del pais, estimular á los hacendados para que fomenten el cultivo de los árboles de construccion, particularmente el cedro y el caobo, y no se limiten à cortar sin reponer como hoy lo ejecutan; pràctica que con el trascurso de los años, si se continuára, haria desaparecer del pais las maderas preciosas. Verdad es que hay sitios en que, no pudiendo utilizarlas por imposibilidad absoluta de trasporte á los centros de consumo, se ven precisados á quemarlas á fin de sacar de ellas algun partido. Esto no hace mas que aumentar las pruebas de la imperiosa necesidad de caminos y medios fáciles y espeditos de comunicacion entre los diversos puntos de la Isla, objeto de grandiosa importancia para el pais y en el que espera esta Real Sociedad un gran adelanto de la ilustrada mediacion y proteccion de V.E. Pasando ahora á dar cuenta de los objetos de ebanistería presentados en la esposicion pública, dirá la Junta que D. Tomas Atteridge presentó una mesa de sala con su piedra de mármol y dos candelabros, hecho todo con caoba del pais. Por la superior ejecucion de dichos muebles señalados en el catálogo con el (núm941) se le adjudicó el primer premio 6 sea la medalla de plata sobredorada. A D. Juan Capote por el esmerado trabajo de un bufete, un escritorio y un canastillo todo de caoba y meple señalados en el catálogo con el núm.o 82, le adjudicó la Junta la medalla de plata. Se acordó por último hacer mencion honorífica de D. Juan de Dios Zamora, por una horma de caoba, incrustada de nácar (número 93). Fábrica de espejos.—Casi todas las lunas de los espejos vienen del estranjero. Habrà quien azogue en el pais, pero la Junta no conoce ninguna fábrica de esta clase: y habiendo establecido M. Louis Méchine un taller de azogar en la calle del Obispo núm.o 90, acordó adjudicarle la medalla de plata, por la luna que presentó (número 75). Bordados de seda.—Do María de Bailly, bordadora de profesion, presentó con el núm.o.86 un hermoso bordado de seda sobre paño blanco, destinado à vestir interiormente un quitrin. La Junta le adjudicó la medalla de plata. Marmolista.—D. Bartolomé Junller oficial marmolista del taller de D. José Perez, presentó con el número 46 una lápida de mármol, labrada primorosamente en relieve. La Junta le adjudicó la medalla de plata. Flores artificiales.—La magnífica ejecucion de las que con el número 58 presentó Mme. Marquier, pues era fàcil confundirlas con las naturales, la hizo acreedora á la medalla de plata sobredorada, que le adjudicó la Junta. Madame Marquier tiene su establecimiento calle de la Lamparilla número 96, donde se ejecutan todas las flores y adornos que se le encarguen. Modas.—Las personas descontentadizas que quisieran ver establecida repentinamente en esta Isla la industria peninsular, cuando no la francesa ó la inglesa, juzgan por comparacion y critícan inconsideradamente la tolerancia de los jueces en consentir figurasen en la esposicion trajes y sombreros de señora, casacas y objetos de sastrería; pero si se atiende á que este pais esencialmente agrí

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cola no tiene sino pocas industrias verdaderamente fabriles; si se
considera que la confeccion de modas y el trabajo de sastrería ocu-
pan numerosas manos, y que tanto en una industria como en otra
ganan honrosamente su existencia jóvenes del bello sexo (poco aco-
modadas) que estuvieran ociosas, con perjuicio tal vez de la morali-
dad pública, si los ramos de que ahora se trata no estuviesen tan
adelantados y no fueran tan numerosos como lo son en el pais; si se
toma en cuenta que ántes se traian del estranjero todos los trajes he-
chos, tanto de hombre como de mujer, para las personas de alguna
representacion y categoría, mientras que hoy solo se traen los géne-
ros por que ya se trabajan aquí con gusto, elegancia, verdadero pri-
mor y maestría, aumentando la circulacion de capitales en el pais y
evitando la estraccion del numerario al estranjero; si esta reunion de
circunstancias merece algun aprecio, se convendrá en que la Junta
ha debido no solo tolerar, sino invitará que se presentase variedad
de objectos en esos ramos, que son de cierta importancia por su gran
consumo, y aun premiar debidamente el mérito para evitar, si es
posible, que en lo sucesivo entre ni un solo traje de señora, ni una
sola casaca de hombre, hechos en Lóndres ó en Paris.
En vista del mérito de los objetos presentados, adjudicó la Jun-
ta los premios siguientes:
A Madame Ducas, por el elegante y hermosísimo traje de se-
ñora, señalado en el catálogo con el núm. 94, la medalla de plata
sobre—dorada.
A Madame Piteaux, por un paletó de gró y un sombrero de
punto (núm. 92), la medalla de plata.
A Do Isabel Gamero, por un vestido de raso blanco y otros ob-
jetos señalados en el catálogo con el núm. 113, la mencion hono-
rífica.
Sastrería.—A Monsieur J. Edouard, por un vestido de niño
(núm. 36), la medalla de plata sobre-dorada.
A Mr. Delmas, por una casaca de paño azul (núm. 87), la me-
dalla de plata.
A M. Nelson y Plessix, por un instrumento para tomar medi-
das de casacas (núm. 108), mencion honorífica.
Obras de carey.—D. Antonio Aller, fabricante, presentó con
el núm. 78 tres peinetas, una de relieve vaciado, otra estampada con
plancha de metal y otra de carey fundido: tres peines y dos basto-
nes, el uno de carey amarillento y el otro negro, ámbos con el alma
de madera del pais. La Junta tuvo presente que las peinetas de re-
lieve vaciado son muy trabajosas: que los peines eran de hechura
nueva y cual nunca se habia visto en el pais; que siendo el carey una
materia tan vidriosa y fràgil, se necesita cierta habilidad para darle
ductilidad y poder soldarlo, costando mucho mas los bastones de ca-
rey amarillento que los negros, por ser mucho mas pequeñas las
conchas del pecho del carey que las del resto de su cuerpo, y por-
que tambien está mas espuesto á mancharse el carey amarillo. Aten-

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