El libro de los cuentos: coleccion completa de anécdotas, cuentos, gracias, chistes, recapitulacion de todas las florestas, de todos los libros de cuentos espanoles, y de una gran parte de los estranjeros

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Rafael Boira
D. Miguel Arcas y Sanchez, 1862
 

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Página 177 - Probemos lo del pichel, alto licor celestial; no es el aloquillo tal, ni tiene que ver con él. ¡Qué suavidad! ¡Qué clareza! ¡Qué rancio gusto y olor! ¡Qué paladar! ¡Qué color! ¡Todo con tanta fineza! Mas el queso sale a plaza, la moradilla va entrando, y ambos vienen preguntando por el pichel y la taza.
Página 222 - ¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga, la que peca por la paga o el que paga por pecar?
Página 176 - Dios te guarde, que así tomas, como sabia, mi consejo. Mas di. ¿no adoras y precias la morcilla ilustre y rica? ¡Cómo la traidora pica! tal debe tener especias. ¡Qué llena está de piñones!
Página 175 - Tenía este caballero Un criado portugués... Pero cenemos, Inés, Si te parece, primero. La mesa tenemos puesta, Lo que se ha de cenar junto, Las tazas del vino a punto, Falta comenzar la fiesta.
Página 221 - ¿Pues cómo ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata ofende y la que es fácil enfada? Mas entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos en hora buena.
Página 42 - Admiróse un portugués de ver que en su tierna infancia todos los niños en Francia supiesen hablar francés: Arte diabólica es, dijo torciendo el mostacho, que para hablar en gabacho un fidalgo en Portugal llega a viejo y lo habla mal; y aquí lo parla un muchacho.
Página 138 - Cielo a los ojos candido y sereno, que muchas veces al infierno igualo, por raro al mundo su valor señalo, por falso al hombre su rigor condeno. Ella nos da su sangre, ella nos cría, no ha hecho el cielo cosa más ingrata; es un ángel, ya veces una arpía.
Página 177 - ¿cómo me parecen dos? Pero son preguntas viles; ya sé lo que puede ser: con este negro beber se acrecientan los candiles. Probemos lo del pichel, alto licor celestial; no es el aloquillo tal, ni tiene que ver con él.
Página 221 - Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal? Combatís su resistencia, y luego con gravedad decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco al niño que pone el coco y luego le tiene miedo.
Página 176 - No tiene vino más bajo. Por nuestro Señor que es mina La taberna de Alcocer ; Grande consuelo es tener La taberna por vecina. Si es...

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