Las comedias de d. Pedro Calderon de la Barca, corregidas y dadas á luz par J.J. Keil senior

Portada
 

Comentarios de usuarios - Escribir una reseña

No hemos encontrado ninguna reseña en los sitios habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todo

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 415 - Desconfiarme es en vano, Aunque pensé; que aunque es llano Que el pensar es empezar, No está en mi mano el pensar, Y está el obrar en mi mano.
Página 415 - Y si no es la vid, será aquel girasol, que está viendo cara a cara al sol, tras cuyo hermoso arrebol siempre moviéndose va.
Página 399 - Esas son falsas historias, En que las letras profanas, Con los nombres de los Dioses, Entendieron disfrazada La moral filosofía.
Página 415 - No hay sujeto en que no imprima el fuego de amor su llama, pues vive más donde ama el hombre, que donde anima. Amor solamente estima cuanto tener vida sabe, el tronco, la flor y el ave: luego es la gloria mayor de esta vida...
Página 415 - Cipriano. JUSTINA Pues no lograrás tu intento; que esta pena, esta pasión que afligió mi pensamiento, llevó la imaginación, pero no el consentimiento.
Página 518 - ... aquí la más principal hazaña, es obedecer, y el modo como ha de ser, es ni pedir ni rehusar; aquí, en fin, la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son caudal de pobres soldados, que en buena o mala fortuna, la milicia no es más que una religión de hombres honrados.
Página 113 - Aunque pareció anca á anca, Porque el caballo y el toro, Murmurando á las espaldas Se echaron dos melecinas Con el cuerpo y con el asta. Cayó el caballero encima Del toro, sacó la espada El tal padrino, y por dar Al toro una cuchillada, A su ahijado se la dió: Y siendo de buena marca, Levantóse el caballero Preguntando en voces altas: «¿Saben ustedes á quién Este hidalgo apadrinaba?
Página 415 - Mas no. Una vid fue lasciva, que buscando fugitiva va el tronco donde se enlace, siendo el verdor con que abrace el peso con que derriba. No...
Página 41 - El padre : —¿De dónde bueno? — De tañer (dijo) esta flauta Y este tamboril. — Por eso , (Le preguntó), — ¿qué le han dado? El respondió : — Poco , cierto. Cincuenta reales, comido Y bebido, que no es menos. Llevado y traído, sin otros Regalillos que aquí tengo.
Página 105 - Ahora, aunque mi ama, la necia, me haya echado un rato menos no sabrá que he estado fuera. Nadie de ustedes lo diga, , que les cargo la conciencia.

Información bibliográfica