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otros; loma á veces cuanto le hace falta-, toma á reces tambien más que necesita : recibe unas veces la ley, otras la impone. En la primitiva España hablaron varias lenguas sus antiguos habitantes, como nos enseña Mayans; entraron ó penetraron en ella turbas y ejércitos de otras naciones; la dominaron sucesivamente toda romanos y godos; dominaron gran parte de ella despues los árabes; tuvo luégo trato continuado y estrecho con italianos, americanos, alemanes, franceses é ingleses: de todos ha recibido algo su idioma, espléndida vestidura de tela romana, con adornos y recamados de muchas y diferentes naciones. El tratado delosOngen»s, que reimprimimos al Sr. Mayans, nos hace ver, si no todo, mucho de lo que debemos á cada una. Desde que él lo publicó, se han hecho estudios que añaden harto á los suyos; pero contando siempre con ellos: la utilidad de la obra es siempre grande, aunque necesite de otras para completarla, complemento que todavía, para ser cabal, necesitará algunos siglos. Habiéndonos ocupado nosotros tambien en esta materia, copiamos aquí los trozos que siguen, tomándolos del discurso de contestacion al de nuestro amigo, D. Pedro Felipe Monlau, al ingresar en la Academia Española el dia 29 de Junio de 4 35U.

• Sostiene el Sr. Monlau que el latin se había ya vuelto castellano hácia el siglo x; fallándonos documentos extendidos en romance por aquella época, ¿de qué recurso nos valdremos para probar lo que el nuevo Académico da por seguro? Á falta de escritos en h lengua vulgar, á la cual, como niña entónces, no le permitían explicarse de oficio por sí, habremos de acudir á la lengua madre, caduca ya y desmemoriada, que, pretendiendo sostener el lenguaje de su juventud gloriosa , tropezaba á cada paso con las infantiles voces de su hija, indocta, pero traviesa, de quien se veia heredada en vida. Oíd, Señores, una muestra de voces pertenecientes al castellano antiguo, que se hallan en documentos latinos del siglo x (1). Acenias (aceñas), adiusso

(1) Pudieramos principiar esta lista por el sobrenombre de Abarca, con que se distinguieron dos Reyes de Aragon, D. Sancho Garces II, que entró á reinar en el año de 905, y el hijo de D. Garo a Sánchez I, D. Sancho García, cuyo reinado principio en 970.

formados sobre los pronombres latinos »i/e, illa, illos. El verbo en voz pasiva sanctificelur aparece vertido al español con las dos palabras, santificado sea, de procedencia latina las dos, esto es, sanctificato sit, ó sedeat, porque el subjuntivo de sedeo fué sustituido al de sum en la formacion embrionaria del español lenguaje. Lo mismo acontece con las demas palabras del Padre nuestro en el actual idioma de España, como se puede ver, trasladándolas á latín bárbaro de esta suerte, prescindiendo de declinaciones, conjugaciones y reglas gramaticales propias, como de todo esto se prescindió al ir formando del latin el idioma nuevo, que ahora es el nuestro: «Patre nostro, qui stas in illos coelos: sanctificato sedeat ille tuo nomine, veniat ad nos ¡lie tuo regno, faciat se tua voluntate ad sic in illa Ierra quomodo in illo orlo, lile pane nostro de quota die da nos ille hodie, et per-dona nos noslra debita ad sic quomodo nos alteros per-donamus ad nostros debitores. Et non nos laxes cadere in illa tentatione, magis libera nos de malo. Amen.»

Tómese el texto de la Oracion del Señor en las lenguas griega, gótica, árabe, hebrea y vascuence, y se verá que solo nos ofrecen alguna que otra voz parecida á las del texto castellano: es evidente, pues, que las palabras de nuestra Oracion dominical no provienen del hebreo, del griego, del gótico, del árabe, del vasco, ni de ninguna otra lengua de las que en España se hayan hablado, sino dela lengua romana ó latina. Ahora bien, lo mismo acontece á cada paso con trozos muy extensos de nuestros libros ó de nuestras conversaciones, que dejarían fuera de duda (si la hubiese) que el idioma español de los siglos modernos se formó sobre aquel otro idioma de nuestros dueños, que dominó . en España muchos siglos ántes, mal que nos pese. Eso sí, tambien pueden citarse trozos de castellano en que abunden palabras de origen griego y de otras lenguas, que ya no se hablan; tambien tenemos en nuestro romance porcion de voces de lenguas vivas. Los orígenes del idioma español, como los de todo idioma, pueden dividirse en antiguos y modernos: unos que obraron en su tiempo, los otros que obran hoy dia. Nacido el hombre para la sociedad, no puede evitar el roce y los efectos del roce de todos aquellos con quienes conversa; toma de unos, y da á los

otros; loma á veces cuanto le hace falta; toma á reces tambien más que necesita : recibe unas veces la ley, otras la impone. En la primitiva Espnrn hablaron varias lenguas sus antiguos habitantes, como nos enseña Mayans; entraron ó penetraron en ella turbas y ejércitos de otras naciones; la dominaron sucesivamente toda romanos y godos; dominaron gran parte de ella despues los árabes; tuvo luego trato continuado y estrecho con italianos, ame r¡canos, alemanes, franceses é ingleses: de todos ha recibido algo su idioma, espléndida vestidura de tela romana, con adornos y recamados de muchas y diferentes naciones. El tratado de los Orígenes, que reimprimimos al Sr. Mayans, nos hace ver, si no todo, mucho de loque debemos á cada una. Desde que él lo publicó, se han hecho estudios que añaden harto á los suyos; pero contando siempre con ellos: la utilidad de la obra es siempre grande, aunque necesite de otras para completarla, complemento que todavía, para ser cabal, necesitará algunos siglos. Habiéndonos ocupado nosotros tambien en esta materia, copiamos aquí los trozos que siguen, tomándolos del discurso de contestacion al de nuestro amigo, D. Pedro Felipe Moulau, al ingresar en la Academia Española el dia 29 de Junio de 1859.

. Sostiene el Sr. Monlau que el latin se había ya vuelto castellano hácia el siglo x; faltándonos documentos extendidos en romance por aquella época, ¿de qué recurso nos valdremos para< probar lo que el nuevo Académico da por seguro? Á falta de escritos en li lengua vulgar, á la cual, como niña entónces, no le permitían explicarse de oficio por sí, habremos de acudir á la lengua madre, caduca ya y desmemoriada, que, pretendiendo sostener el lenguaje de su juventud gloriosa , tropezaba á cada paso con las infantiles voces de su hija, indocta, pero traviesa, de quien se veía heredada en vida. Oíd , Señores, una muestra de voces pertenecientes al castellano antiguo, que se hallan en documentos latinos del siglo x (I). Acenias (aceñas), adiusso

(1) Pudieramos principiar esta lista porel sobrenombre de Abarca, con que «e distinguieron dos Keyes de Aragon, D. Sancho Garces II, que entró á reinar en el año de 905, y el hijo de D. Garc'a Sanchei I, 1). Sancho Garete, cuyo reinado principio en 970.

(ayuso, abajo), adta (hasta), aldeola (aldehuela), alfoz, algoton (algodon), aliuba (aljuba), alongado, arretomas (redomas), azuli (azul), barbechar, barrio, barro, bellaco, bezerro y bezerros, caballeros, cabello, cabezas, camino, cárdena y cárdenas, cargato (cargado), calamares (castañares), causas (con el significado de cosas), cerca (por cercado), cerca de, cerro, ciriales; la preposicion con, usada en la singular expresion cruces tres con plata (t); copas, coto, cubas, cuevas, cuerno; la preposicion de con artículo (de la Cueca, del Quadro); deuesa , divisa y devesa (dehesa y dehesas), eo (yo), espinazo, espinosa, ermida (ermita), fenar (henar), foios (hoyos), fueras, forcia (fuerza), ganancia, gallegos y gallegnelos, hermana, homiciero homicida), ieguas, incrucillata (encrucijada), infanzones, ladera, lagares, lanzada, káscaras y kascarellas, lavandeiras, linares, loveros, mamelo (majuelo), mayordomo, mantas, malandrines, manteles, Matavellosa, matera (madera), mesa, murillos, nugares (nogales ó nogueras), olivares, olmo, páramo, perales, pinzon, portales, portillo, potros, poza y pozo, prado, presa, ravanal, távanos, realengo, rebollo, ribera, rio, saia , sernas , silos, sirgo, spolas (espuelasi, tela, texera , tiendas, toro, torre, troncos, vadiello (vadillo), Valderatero, vallejo, varones, Villaexcusa , Villaverde. zapata , zancos y zumake: todas estas voces constan en documentos anteriores al año tOOO, hasta hoy tenidos por verdaderos, y muchas' son nombres de loca

Las palabras que se citan despues, se han copiado de las obras siguientes:

Etpaña Sagrada, tomos xvr, svri, xvm, XIX, xxvi, xxix, xxxiv,

XXXVI, XXXVII , XXXVIII y XL.

Beruanza, Antigüedades th- España, tomo II.

Historia del Iteal Monasterio de Sahayun, sacada de la que dejó escriia. l'r. Joso Pérez; corregida y aumentada por Fr. Romualdo Escalona.

LLORENTE, A'ot icios históricas de los tre* Provincias Vascongadas.

González (D. Tomás), G'leccion deprivilegios, franqueza!, exenciones y fueros, copiados del Real Archivo de Simáncas.

Muñoz (D. Tomás), Coleccion de fueros y cartas-pueblas.

Ademas se han sacado algunas voces de documentos sueltos, que posee la Reat Academia de la Historia.

(1) Etpaña Sagrada, tumo XVIII, documenio del año 962, que principia en la pág. 355.

lidades, que no habrian sido tituladas en el año propio de la escritura: con que debían pertenecer, por lo ménos, al siglo anterior. Y en efecto, á pesar de que los pergaminos del siglo IX escasean mucho, todavía se pueden rebuscar en ellos vocablos de nuestro romance antiguo, como los siguientes: aceveto (arboleda de acebos), azoreras, baqueros, barrio, bragas, calabazas, calzada, coba (cueva), cortes (haciendas), cupos (cubos), defessas (dehesas), encina, era (la de trillar), faza (haza), ferrera (herrera), lidiador (fiador), ficares ó figarias (higuerales é higueras , foz (hoz!, fresno, fuero, junqueras, laguna, lenzo (lienzo), linares, manto, manzanares, marcos [marca), molinos, ñora (nuera), paratas (paradas), penna do vado (peña del vado: nótese el genitivo del artículo gallego o, usado el año 88ü en Orense) (1); — pinedo, pozales, rubiales, sala, salcedo 'arboleda de sauces), sígnales y signas (señales y señas), torres , Val de Avuelo, vereda, Villares y Villarozada. Poquísimos documentos nos quedan del siglo vm; mas áun despunta en esos pocos nuestro romance en las voces abolo (abuelo), arroyo, averes, barra, canton, cavanas (cabanas), Fontecubicrta, garabatos, Monteretondo (Monteredondo), negrellos (negrillos), palmar, penellas (peñuelas), rozas, soulos (sotos), Tras Deza , veígas (vegas), vereda y zerzela.— Hemos llegado á los principios del siglo Vm, tristemente célebre por la invasion de los árabes en nuestra Península: colocados á tal altura, descansemos un poco, y reflexionemos.

• Ningun escritor de aquella (-poca nos dice que se hablase ya en España el romance; ningun escrito en romance poseemos de aquella centuria, ni áun de mucho tiempo despues: verdaderamente. Señores, parece poco sesudo empeño darse á creer que "«»istiese nuestro vulgar idioma, con más ó ménos rudo carácter, mil y cien años há. Sin embargo, como dice el Sr. Monlau, y como toda la república de los doctos entiende, nuestro romance se formó con especialidad sobre el idioma latino: de manera que al hundirse en el Guadalete la dominacion de los godos y constituirse la nacionalidad española entre las asperezas de Asturias, ó

(1) Etpaña Sagrada, tomo XVII, pág. 245.

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