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lipe II. Este la hizo ciudad y silla episcopal; aquel, ciudad sabia y literata. Esto es, bizo sabia á la que le hizo sabio á él. La estableció una nueva Cariath Sepher, sive Civitas lillerarum, ciudad de las letras, como la otra de la Escritura Santa (1).

SEPTIMA MEJORIA.

Y es así. Ampliando sus liberalidades con Valladolid y sus Estudios, se interesó con el papa Clemente VI el año 1346 para que faltándoles ya tan poco para serlo, los declarase generales con fuero de universidad en toda forma; y su Santidad convino en ello por su bula ( de que ya ántes se habló) expedida en Aviñon á 30 de julio de aquel año, en la cual despues de un grande elogio que hace del pueblo por su explendor, numerosa poblacion y proporciones, y sentando que ya desde lo antiguo (obsérvese esto habia en él un Estudio floreciente, aunque particular, del que habian salido varones insignes en letras, ahora á súplicas del Rey le crea y erige en Estudio general con los fueros correspondientes de las demás universidades (2): en el cual se enseñen todas las faculta

(1) De cujus denominatione Masius in Josue, cap. 15, página 256, et Serarius in Judic. p. 15. San Hieron. in epitaph. Sanc. Paulæ: Noluit pergere ad Cariath Sepher, id est, viculum litterarum, quia contemnens occidentem litteram, repererat spiritum vivificantem.

(2) Dignum igitur existimantes, ut in villa Vallisoletana palenrina diæcesis, quæ sicut pro parle charissimi in Christo Filii nostri Alphonsi Regis Castellæ et Legionis illustris , nobis fuit expositum, est in Regno Castellæ notabilis, et in ea Studium, lioet particulare ab antiquo viguit atque viget, multique ad illam propter commoditates, quæ reperiuntur ibidem , concurrerunt hactcnus, el concurrunt,

des á excepcion de la teología, que ésta por ahora la excluye. Y era porque debia hallarse bastante bien proveida en la universidad de Paris, donde parece queria el Papa se enseñase solo, por la mayor conformidad tan importante en esta primera facultad; pues en la de Salamanca, si se ha de estar á lo que nos informa el docto teólogo de allí Fr. Domingo Bañez, dominicano, cuyo testimonio pondrémos adelante, aun no habia por entónces cátedras dotadas de teologia, habiéndose establecido las primeras por el antipapa Benedicto XIII á fines del siglo XIV o principios del XV; esto es, entre los años 1381 y 1441.

QUE DEBA ENTENDERSE POR UNIVERSIDAD EN ESTE TIEMPO, Y

CUAL SEA LA POTESTAD CONSTITUYENTE.

Entretanto se ve aquí como en medio de que se esceptúa esta ó la otra facultad, no por eso deja de ser un Estudio general ; pues el Papa excluye en esta bula la teología, y sin embargo no halla inconveniente en declarar al de Valladolid estudio general y universidad. Prueba de que no es de la esencia de este nombre el que se lean

ac in ea viri valentissimi fuerunt in scientia litterarum effecti, hujusmodi etiam scientiarum muneribus amplietur, ut viros producat maturitate conspicuos , virtutum redimiros ornatibus , ad diversarum facultatum dignitatibus insignitos ; ejusdem Regis devotis supplicationibus inclinati , de fralrum nostrorum consilio, auctoritate appostolica statuimus ut in villa Vallis-Oletana prædicta perpetuis futuris lemporibus generale Studium vigeat in qualibet licita, præterquam theologica facultate.... etc. Impresa desde el año 1651, en el apéndice á sus Estatutos sol. 1, donde se podrá ver lo demás, porque aqui solo tomamos las palabras precisas.

precisamente todas las facultades, sino que para leer aquellas que esten fundadas, tenga el estudio autoridad pública, y los doctores y maestros título y aprobacion de la potestad legítima.

Ahora que potestad legítima ha de ser la que les deba dar esta , es la dificultad, y dificultad que en todos tiempos ha atormentado los ingenios. La pontificia y eclesiástica parece tiene derecho; lo uno cuando los estudios son de naturaleza y fundacion eclesiásticos de solo ciencias eclesiásticas y para eclesiásticos solo; y lo otro cuando en la enseñanza pública se comprenden la teología y derecho canónico: por respecto á cuyas dos facultades no puede negarse á la iglesia y su cabeza la autoridad y vigilancia necesarias para que la enseñanza se haga como corresponde, y no por otros maestros que los de su satisfaccion y aprobacion.

Esto nadie dirá que no sea justo, y todo ello muy puesto en razon; y de ahí será á mi ver aquel grande influjo y prepotencia que tuvieron sobre estos estudios eclesiásticos de las catedrales y colegiatas los maestrescuelas antiguos, y aun hoy por residuo entre nosotros el de Salamanca. Cuyo mucho manejo y facultades les reconoce todavía el legislador de las Partidas en la ley 7.', lít. 6.°, Part. 1.', hasta el extremo de admitir ó excluir, aprobar ó reprobar los maestros que hubiesen de leer en ellos, darles los grados ó negárselos. En fin como un supremo regente de estas escuelas catedrálicas. De modo que se conoce que como el Papa y la Iglesia no podian hallarse á un mismo tiempo en todas partes, delegaron sus funciones en este punto en el referido ministro escolástico, el cual las ejerce como un diputado suyo y del cuerpo capitular de su iglesia.

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Pero cuando las escuelas son de naturaleza y fundacion secular para el uso del pueblo, solo para seculares, fuera de gobierno de las iglesias, y para la enseñanza de las demás ciencias y artes indiferentes á la teología y sagrados cánones, entonces no veo razon por donde deba mezclarse la potestad eclesiástica, y no sea toda la disposicion de la civil, tanto para la ereccion, cuanto para aprobar los maestros, dar los grados y ordenar todo lo demás necesario, cuyas graduaciones y magisterios podrá ejercer por sí, ó bien delegándolos en los propios cuerpos de las universidades é jefes de ellas como les parezca.

Verdad es que entonces la autoridad de sus títulos no se extenderá fuera del marco de su terrritorio. Pero eso mismo sucederá con los de la iglesia del Papa en todo aquello que no sea relativo á sus dos facultades privilegiadas, teologia y cánones, porque acerca de estas el Papa tiene por territorio toda la cristiandad; mas en lo demás cada potestad habrá de contenerse dentro de sus límites territoriales; y así el maestro que haya sido aprobado para leer ó enseñar en todas las universidades pontificias y eclesiásticas, en llegando a las regias ó seculares no será admitido con aquel titulo, mientras no le obtenga aquí ó bien incorpore aquel, padeciendo nuevo exámen , ó logrando dispensacion; y lo mismo será con los magisteriados en estas cuando pasen á aquellas. · Pero por cuanto esto traia inconvenientes y pocas veces se lograba que un estudio fuese puramente eclesiástico, solo eclesiástico y de ciencias eclesiásticas, y que otro fuese secular, puramente para seculares y de ciencias humanas sin mezcla de las sagradas, fué de ahí que las dos potestades necesitasen promiscuarse en estas erecciones, y lo mismo en la autoridad de los maestros para que fuesen universales, supliendo la una lo que faltaba á la otra. De donde dinanó el recurso de los Reyes á los Papas (que de otro modo no hubiera sido necesario) y el que estos á los privilegios de los Príncipes hubiesen añadido los suyos en lo que pudiesen serles del caso. Y he aquí desenvuelto un misterio que ha traido no pocas veces en agitacion á los defensores de una y otra potestad, sin atinar muchos de ellos la jurisdiccion á que debian aplicar estas erecciones escolásticas.

El Heineccio (1) en su Disertacion habló como protestante y con el odio que es consiguiente en los de aquella secta contra la Iglesia y la potestad del Papa. Acá como por la misericordia de Dios somos católicos, no hallamos inconveniente en concordar de un modo legítimo las dos potestades, y su influjo en este género de fundaciones, dando á cada una lo que puso de suyo. La confusion originada despues de confundidos los orígenes ha dimanado de no examinar estos en su raiz, ó de no reducirlo en caso de duda á estos medios racionalísimos, con los cuales se transigen todas las cuestiones, y se da fin á una disputa interminable y peligrosa.

Otra cosa es lo que antes se iba tratando, si porque falte esta ó la otra ciencia de la enciclopedia universal, dejará un estudio de ser universal ó general. Decia que no; porque este nombre no depende de que se enseñen todas las facultades, pues ya D. Alonso el Sabio nos describió el estudio general sin incluir la teología, y lo mismo el papa Clemente VI el de Valladolid con defecto de

(1) De Jur. Princip. circ. civ. studia, S. XV, Omn. Oper., tom. 2.°, Genev. 1766, pág. 161, part. 2.

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