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ves y honradas de España la proclamaba un docto caledrático de la de Alcalá en 1589 (1). Universidad insigne, depósito de sabiduría y apoyo de las ciencias, un cronista de España, de origen portugués en 1645 (2). Y en 1654 un insigne tcólogo salmaticense desconfiaba poder reducir á breves períodos las alabanzas competentes á un estudio de tanta reputacion y tan fecundo de varones sabios. Nequit (decia) ad breves periodos redigi hujus Academiæ commendatio , cum semper in ea insignes professores scientiarum omnium extiterint, eximiique viri cam frequentaverint, quare per retroacta sæcula usque in præsens inde ad dignilatum et munerum fastigia innumeri sunt promoti (3). Oinilo otros muchos, porque para probar que el agua del mar es salada basta una gota sin necesidad de apurar todo el Occéano. Lo que sí no omitiré por mas que me lo prohiban las leyes de la brevedad, que me he propuesto, es que no seria de poco nombre este estudio por Europa, cuando el famoso Cornelio Jansenio cruzando muchos paises desde Alemania, se presentó en él personalmente en el año 1627 á ver si le podia arrebatar á su opinion y sus dogmas (4). En vano lan vanamente como él los dició, porque el roble que enarbola entre sus timbres la universidad valisoletana es muy

(1) Dr. Diego Perez de Mesa. Grande:. de Esp., lib. 2,• cap. 87.

(2) Rodrigo Mendez de Silva, Poblac, de España, cap. X., solio 15 , col. 2.

(3) P. Andrés Mendo de Jur. Acadeinic. lib. 1, quæst. 6, número 98.

14) Consta de las aclas de la misma universidad al dia 3 de marzo de aquel año, y de la carta que esta escribió al Papa Cles mente XI en 27 de mayo de 1718, subscribiendo a su famosa Bula Unigenitus, impresa por aquel tiempo en esta ciudad en un cuaderno de 14 hojas en 4.°

robusto y se plantea demasiadamente arraigado para dejarse llevar quocumque ventu doctrinæ. Sono quelli che vi sono lulli nomini , decia uno que los vió en 1527 (1).

Deseando, pues, yo averiguar el origen de un estudio tan acreditado y de tanto honor á Valladolid y á toda Castilla, por no decir á toda la nacion y á todo el orbe, me convertí, como era regular, al exámen de los escritores patrios, creyendo que un artículo tan erudito, tan escogido, tan curioso , tan digno de sus expeculaciones, tan propio de hombres literatos, no pudiera fallar, que no le hubieran profundizado é ilustrado hasta donde pudiera llegar la averiguacion. No diré ahora que me engañé, quedando frustradas mis esperanzas, porque esto seria mucho decir, y acaso no se me creeria hasta no demostrarlo, sino que habiéndolos comparado entre sí, los hallé divididos en dos opiniones, porque nunca falte esta desgracia para mayor confusion de los orígenes que mas se desean aclarar.

PRIMERA OPINION.

“Unos me decian que si bien los estudios de Valla« dolid hayan tenido principio en esta ciudad sin venir « de otra parte, ellos son de origen moderno, no exce« diendo de la mitad del siglo XIV.”

SEGUNDA OPINION.

“Otros que separándose de estos, afirmaban que bien a que sean algo mas antiguos , ellos son los de Palencia « traidos de allí por traslacion.”

(1) El Embajador de Venecia Naugeri, Viaggio in Ispagna , pág. 355. Omn, oper. Venet. 1754, en 4.0

Confieso que no me vi poco perplejo cuando me hallé colocado entre dos opiniones tan encontradas sin saber á cuál diferir ni qué partido abrazar en un rumbo tan incierto. Y mucho mayor fué mi turbacion y mi sorpresa cuando registré incluida entre los autores de la última opinion à la misma sabia universidad valisoletana (1). Porque en este caso sus respetos me quitaban la libertad de opinar de otro modo. Pero habiendo tomado algun aliento y vuelto sobre mí, aun de ese terror pánico logré desembarazarme, observando que la universidad, como en materia de hecho y puramente historial, no explicaba allí su dictámen: decia el de otros que la precedieron, apud quos fides auctoritasque erat. Sobre los cuales, digo, venia á cargar todo el peso y la responsabilidad de la cuestion. En una palabra yo descubrí por mis investigaciones que unos y otros se engañaban , tanto los de la primera opinion, como los de la segunda, y que contra ellas cabia muy bien establecer las dos siguientes proposiciones que respectivamente las rebatiesen é impugpasen cada cual á la suya, restituyendo la verdad á su punto.

PRIMERA PROPOSICION.

PRIMERA

PROPOSICION.

Que los estudios de Valladolid no son tan modernos como se ha creido, sino mas antiguos y de un origen inmemorial.

SEGUNDA PROPOSICION.

Que no son procedidos de los de Palencia por tras

(1) En la carta que acaba de citarse al Papa Clemente XI y sesenta y siete años antes en el de 1651, al principio de sus Estalulos.

lacion ni de otro modo, sino nativos de nuestra ciudad, empezando estos aquí, y acabando aquellos allá, sin conexion ni dependencia.

La demostracion de estas dos proposiciones será el asunto de mi obra. En la cual procederé por el mismo órden, combatiendo primero con la primera verdad el primer error, y despues el segundo con la segunda , para que todo apalice y corresponda segun es debido a las leyes del buen método. Et siquidem benè, el ut historiæ compelit , hoc et ipse velim: sin autem minus dignè, concedendum est mihi (1).

PRIMERA OPINION.

“Los estudios de Valladolid aunque hayan tenido « principio en esta ciudad, son de un origen moderno no « excedente de la mitad del siglo XIV.

AUTORES DE ESTA OPINION.

En efecto, si hemos de estar á lo que dicen algunos de nuestros escrilores, los estudios de Valladolid empiezan por esa época sin reconocerles origen mas antiguo. Pero conio este sea un error ofensivo á la misma universidad y á la nacion, y semejantes libros anden en manos de todos, continuando en impresionarlos en sus falsos informes, es justo notarlos para precaverlos donde quiera que se hallen.

El primero, pues, en que me acuerde haber leido scmejante tradicion, es el licenciado Gil Gonzalez Dávila,

(1) Auct. lib. 2. Machabaorum, cap. ult., vers. penuli.

preberdado de la iglesia de Salamanca; el cual en el Teatro eclesiástico de España, lom. 1, pág. 600, de la edicion de Madrid, año 1647, tratando de Valladolid dice lo siguiente: “En ella para darle mayor grandeza planta« ron universidad para la enseñanza de las virtudes y a ciencias, que se fundó en el año 1346."

El segundo, por lo que a mí hace, ha sido el cronista Rodrigo Mendez de Silva en su Poblacion general de España, que publicó en Madrid año 1645, cap. X, foJio 15, col. 2. Este cronista dice que tiene Valladolid Universidad insigne, depósito de sabiduría y apoyo de las ciencias , gozando los privilegios Salmaticenses, fundada año 1346 por bula del papa Clemente VI á instancia del Rey D. Alonso Doceno, (así llama al XI) de Castilla, ampliada en 1483, 84 y 1505.” Por lo que mira á los privilegios salmaticenses sin duda se equivocó, como no menos anteriormente en 1589 el Dr. Diego Perez de Mesa , caledrático de matemáticas de Alcalá en sus Adiciones a la grandeza de España de Pedro de Medina; porque aunque el antipapa Benedicto Luna, siendo legado en España, antes del año 1394, mandó observar en la de Valladolid ciertos artículos (no todos) de los reglamentos que hizo para la de Salamanca, siendo alli visitador, esto se revocó despues como inconducente y pernicioso por el legitimo papa Martino V á instancia de la propia universidad de Valladolid por su bula de 29 de diciembre de 1417, impresa á continuacion de sus estatutos. Y no tiene otros privilegios de la de Salamanca, que puedan decirse concedidos á ella por extension, ántes los suyos sirvieron para fundamento de la de Alcalá, como verémos despues.

Tomo XX.

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