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Peréa, hijo de ambos. Este Juan de Peréa fué despues señor de Orenzuelos y regidor de Valladolid: casó con Doña Beatriz García de Villandrando, hermana de Doña Catalina, ambas hijas de Rui García de Villandrando regidor de Valladolid, que fué mayordomo de la Reina Doña Catalina, muger de D. Enrique III, y su madre Doña Beatriz García (natural de aquí) ama de leche del mismo Rey. Don Juan de Peréa y su muger Doña Beatriz García están enterrados en la capilla de las Angustias del monasterio de San Benito el Real de esta ciudad, al lado del Evangelio. Tuvieron dos hijos: á D. Iñigo de Peréa, comendador de Licho en Alcántara, y á D. Juan de Peréa tambien regidor de aquí, y una hija llamada Doña Beatriz García, que fué ama de leche del Rey D. Juan II, la cual vendió al mismo monasterio de San Benito la granja de Casasola con 187 yugadas de tierra por 77,000 maravedís, en escritura de 8 de octubre de 1449, que el Rey confirmó en 10 de enero de 1454, mandando mantener al monasterio en su posesion, sin embargo del pleito que por ella le habian movido. Estas noticias se han sacado de la Historia inédita de Valladolid, que compuso J). Juan Antolinez de Burgos á la mitad del siglo antecedente, lib. 2, cap. 10, 34 y 35—F.

Mas adelante—A Gomez Carrillo mi alcalde mayor de los hijosdalgo. . .

Llamábase este caballero Gomez Carrillo de Albornoz. Está en sus sucesores este cargo—B.

CAPITULO 22, C1T. AÑO 6.

é D. Fadrique, conde de Traslamara, primo del fíey... Emienda —tioli.

Inmediatamente.—E D. Enrique Manuel, conde de Montalegre...

Verás lo que deste conde D. Enrique Manuel noté arriba en el 1." cap. desta Crónica, y fol. 45, col. 3 de sus hijos— B.

Luego—é D. Pero Velezde Guevara...

Fué este D. Pero Velez hijo de D. Beltran de Guevara y de Doña Mencía de Ayala, hermana del canciller Don Pero Lopez de Ayala , de quien abajo escribe Fernan Perez. Tuvo por hermanos á D. Carlos, obispo de Salamanca, y á D. Fernando que murió mozo en el Real de Lisboa, y á D. Beltrán: y hermanas á Doña Elvira de Guevara, condesa de Rivadeo, muger del condestable D. Rui Lopez de Avalos, y á Doña María que casó con Rui Diaz de Rojas, y á Doña Costanza que casó con Diego de Velasco, como diremos en la vida de Juan de Velasco, que escribe Fernan Perez, fol. 245, col. 4. El cual muerto casó ella segunda vez con Pedro Niño, y hubieron á Gutierre Niño. Casó este D. Pero Velez dos veces: la primera con Doña Isabel, hija del conde D. Tello; y la segunda vez con Doña Costanza de Tovar, hija de Sancho Fernandez de Tovar, y de Doña Teresa de Toledo, y hubo en ambas muchos hijos, de los cuales verás adelante, fol. 142, col. 3—B.

No ha sido publicado hasta ahora el entierro de esta señora Doña Isabel, hija del conde D. Tello, y primera muger de D. Pedro Velez de Guevara, señor de los estados de Guevara y Oñate. Está en la capilla mayor del convento de San Francisco de Vitoria en un sepulcro de mármol realzado al lado del Evangelio, que representa encima su vulto, y tiene la inscripcion siguiente, de letra de aquel tiempo, bien difícil de leer en los mismos renglones y con las roturas que aquí se representan.

Aquí yace Donna Isabel que Dios perdone amén, nieta::: noble Rey Don Alfonso de Gasticlla, é fija del Conde Don t::: lio, c muger que fue de Don Pero Vclaz de Guevara fijo de Don Bcltran de Guevara; et f inó XXX de Deciembrc, anuo del nascimiento del Salvador Ihu Xpo de

mil. GCGG. I. aunos.

Don Pedro Velez de Guevara, su marido, merece particular memoria en este lugar, porque se cuenta entre los célebres poetas del presente reinado de D. Enrique III. El marqués de Santillana, su sobrino, en la carta al Infante D. Pedro de Portugal, sobre la Poesía y poetas castellanos, impresa en esta parte por el P. Sarmiento en su obra de la misma materia, pág. 157, núm. 376, dice de él: D. Pedro Velez de Guevara, mi tio, gracioso é noble caballero, asimesmo escribió gentiles Canciones é Decires: entre otros aquel, que dice: Julio César el afortunado— EIP. Sarmiento pág. 363, núm. 800, asegura no haber hallado otra noticia de sus poesías; adelante mostraremos la que hizo á la muerte del Rey D. Enrique. Pero padeció olvido, porque á la pág. 316, número 700, había hablado de los poetas amorosos, y copiado del Infierno de Amor de Garci Sanchez de Badajoz este pasaje:

Vime entre los amadores
En el Infierno de amores,
De quien escribe Guevara, etc.

Y á la pág. siguiente alega á Gregorio Silvestre, poeta del siglo XVI, que en su Residencia de Amor, introduce cuatro enamorados, uno de ellos Guevara. De que inferimos, que en ese tiempo aun se conservaban las composiciones de este caballero, que desde entónces nadie dice haber visto. Yo puedo mostrar una que incluyó Fernan Martinez de Burgos ('), escribano de la ciudad de este nombre, en una coleccion de varias poesías y memorias que formó en 1464, y amplió en 1465 en la titulada así:

(*) Fernan Martinez de Burgos, autor de esta coleccion, y tambien poeta, vivió en aquella ciudad desde la mitad del siglo XV, como se ha visto. Era hijo de Juan Martinez de Burgos, que fué escribano allí, y de Catalina Martinez su mujer: los cuales desengañados del Mundo, se retiraron á la religion, dexando al hijo toda su casa y el oficio. El profesó la regla de Santo Domingo en el convento de Benfica en Portugal cerca de Lisboa, á donde corrió á tomar el santo hábito; y ella en Santa Clara de Zamora, juntamente con sus hijas Isabel y Leonor, que tambiem profesaron. Antes y despues fué el padre inclinado á la poesia pues nos muestra el hijo algunas de sus composiciones, que no serian despreciables entónces. Pero lo ejemplar es una carta llena de piedad y de instruccion, que le escribió á los 18 años de su ausencia sobre el modo de conducirse á una suerte de vida reformada y dar buenas costumbres, temor de Dios y enseñanza á sus hijos. Tiene 11 hojas y la falta otra.—F.

DECIR QUE FUÉ FECHO AL FINAMIENTO DEL DICHO SEÑOR BEY DON ENRRIQUE EN TOLEDO, EL CUAL FIZO DON PERO VELEZ DE GUEVARA.

La razon muy justa me faze é requiere, Que viva cuidoso, non sé decir quanto, Cada que me miembro de qual guisa fiere El mazo sin miedo de muy gran espanto. Quien ojos é orejas é seso toviere En su buena andanza, esfuérzese tanto Facer buenas obras en quanto pudiere: Lo al todo torna en voces é llanto.

Non ha muchos dias que, por mi pecado,
En mis manos tove el gran Rey de España,
Del alma é del reino desnudo é robado.
Valer non le pudo toda su compaña;
Sofrir non se pudo desque fué llamado
Que fuese ajuicio, por arte, nin por maña,
Delante el Juez que, sin abogado,
Absuelve é condena en paz é sin saña.

El reino muy grande é señorío
En un punto solo ledesanpararon:
Riquezas, tesoros, é su alto brío
Al plazo ninguno con él non llegaron.
De mi pobre seso con pobre alveldrío
Diré quien ó quales por él razonaron:
Los bienes que fizo, que sin desvarío
En vida nin muerte nunca le dejaron.

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