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· La Crónica general de España, atribuida á su biznieto el Rey D. Alonso el Sabio, y ciertamente acabada de escribir en los últimos años de su reinado, como de ella misma consta, tiene acerca de esto lo siguiente: “Este « Rey envió por todas las tierras por maestros de todas a las artes, é fizo escuelas en Palencia, muy buenas é a muy ricas: é dábales soldadas compridamente a los « maestros, porque los que quisiesen aprender , non lo « dejasen por mengua de maestros (1).” Las mismas palabras al pie de la letra se contienen en el cap. 293 de otra Crónica general ms. de mi librería, que nunca se ha impreso, y se compuso casi por el mismo tiempo. Es la que llaman de los XI Reyes, por comprender solo desde D. Fruela II hasta el fin de S. Fernando, habiéndose perdido el tomo ó tomos anteriores.

En otra tambien general inédita de mi librería, que se acabó de escribir en el año 1244 de orden del Rey D. Alonso XI con sucesos hasta el de 1340, poniendo por extenso los reinados hasta San Fernando inclusive, y los posteriores en sumario, en el de D. Alonso el Noble , capítulo 338 dice: “Et este Rey mandó por las otras tier« ras ir por maestros de las artes, é fizo en Palencia muy « grandes escuelas, é pagaba grandes soldadas á los a maestros por que los escolares no oviesen excusa de « aprender."

La particular de San Fernando tambien antigua , aunque con estilo renovado por el arcediano Diego Lopez de Cartegana, en su edicion de Sevilla , año 1516, en el cap. 1, fol. 22, tiene: “Y porque en España habia al

(1) Fol. 394 de la edic. de Zamora por Ocampo año 1541, que es la de nuestro uso.

« guna falta de sciencias, á causa de los moros, que casi « tenian ocupada toda la tierra, el Rey con su sancto de« seo, hizo estudio general en la ciudad de Palencia, y « envió á llamar sabios y letrados de Francia y de Italia, « para que allí leyesen y enseñasen sciencia á los de sus « Reynos: el cual estudio duró mucho liempo en Castilla.” Prueba de que habia acabado cuando el autor escribia. Omito extractar otros muchos escritores de tiempo posterior, porque siéndolo, oportet seniori , à quo juniores hauserunt , mullo magis credere, como decia Eusebio Cesariense (1), y tambien porque no conociéndose otras fuentes de las noticias, que las propuestas, es preciso ó que escriban arreglados á ellas, y entonces son las mismas, o que si se han excedido, en el exceso no se les crea por haber hablado de capricho : licencia temeraria que en efecto se han tomado los mas. Me excederia yo tambien, y detendria gran tiempo, si hubiese de representar aquí menudamente todos los extravíos que los modernos comparativamente a los antiguos han cometido en este punto. Amo lo sustancial y aborrezco lo inútil. Deseo mi alivio y no apetezco la fatiga de mis lectores. Reservando, pues, este cotejo para mejor ocasion, prosigamos ahora.

Decia que por influjo del obispo D. Tello, y el buen celo de nuestro Rey Alonso el Noble, tenemos ya exaltadas al grado de universidad las antiguas escuelas palentinas de Castilla con ampliacion de cátedras, aumento de dotaciones y nuevos maestros invitados con este aliciente de las mejores universidades de Italia y Francia. Y esta es la única novedad que hizo en ella el Rey D. Alonso entre los años 1212 y 44, como hemos probado.

(1) De lræparatione evangelica lib. 10, Basil. 1349, fol. 135.

SEGUNDA INTERMISION DE LOS ESTUDIOS DE PALENCIA

La desgracia fué que las duró poco esa felicidad, porque faltando el Rey Noble en este último año, dia 6 de octubre , como tambien queda apuntado, con él, dice el arzobispo D. Rodrigo, se sepultaron la bizarría, la liberalidad, la cortesanía, la sabiduría y la modestia (1). Faltaron tambien sus hechuras por defecto de un brazo. igualmente animado que las sostuviese. El reino en el nombre quedó en su hijo D. Enrique, casi niño de once años escasos. Pero la realidad, la persona, el mando y todo, en disposicion del ambicioso conde D. Alvaro de Lara y sus hermanos. El cual á titulo de tutor y regente, aunque en las escrituras con título mas modesto solia llamarse Procurator regni , excluida la hermana Doña Berenguela, madre de San Fernando, (entonces tambien jóven) le arrebató el gobierno y le ejerció, no sé si diga con igual imperio que improperio. Lo cierto es que él hizo quejosos á grandes y pequeños, á eclesiásticos y seculares sin distincion. Solo en eso no tuvo acepcion de personas. Al Rey de soberano le hizo pupilo, á los grandes pequeños, á los ricos pobres, á los pobres miserables, á lo sagrado profano, á lo profano latrocinio, tal es

(1) De este Rey en su juventud, dice el arzobispo, lib. 6, cap. 18. Proficiebat enim apud Deum et homines sapientia et ætale. Y á su muerte en el lib. 8, cap. 15. Sic enim strcnuitas , largitas, curialitas , sapientia et modestia cum sibi ab infantia vindicarant , ut post. mortcm ejus sepulta credantur omnia cum sepulto. El obispo D. Lúcas le alaba tambien (pág. 109) por su grande tino y sabiduría: Rex autem Castellæ cum csset sapientissimus , consilium suum semper sapienti committebat. Unde præ cæteris Hispaniæ Regibus feliciores habeat successus.

la pintura que viene de aquel tiempo. No habia para él hacienda que laical, que espiritual, que le disgustase, sino aquella que no poseia. Seria un dolor proseguir adelante.

Desde el principio, dice el arzobispo D. Rodrigo, lestigo á todo, habia sido juramentado que no tocaria á las tercias de los diezmos eclesiásticos, como tampoco á ninguna otra renta de la iglesia, y mucho menos quitaria por su autoridad sus bienes á ningun súbdito. Pero este juramento tan sacramentado, fué el primero que él atropelló, metiéndose por todo, así temporal como espiritual con el mismo despotismo que pudiera por los celemines de sus infurciones del alfoz de Lara, hasta que por fin no quedando ya otro medio para contenerle, dió motivo á que la autoridad de la iglesia (1) librase contra él el rayo de sus armas, procediendo al último extremo de la excomnunion.

Y en efecto, á mas de decirlo así el nismo Arzobispo, cuyo vicario la discernió, consta de un instrumento en cabeza del joven Rey, su fecha en Soria á 16 de febrero de 1217 (2) en que reconociendo con grande hu

(1) Copiamos solo las palabras precisas. “ Ecclesias ancillare et « decimarum lertias , quæ ad ecclesiarum fabricas pertinebant, cæpit a similiter infiscare. Sed excomunicatus à Roderico Tolerano Decano, « qui vices Archiepiscopi tunc gerebat, coactus fuit restitucre ct jua rar? ne de cætero allentarel , et Ecclesiarum homines , qui privile« giorum regalium inmunitate gaudebant, cæpit angariis et exactionibus subjugare.” Lib. 29, cap. 4 in fin.

(2) El cual no ha sido conocido hasta ahora de nuestros historiadores; pero puede verse impreso en el Libro de Breves y Bulas Apostólicas tocantes al estado eclesiástico de España, edic. de Madrid, año 1666. Y anteriormente se habia producido en el ruidoso pleito de tercias seguido en el Consejo por su docto fiscal D. Luis Gudiel de Peralta, con los coronados de Cuenca sobre su recobro á la Corona.

mildad que ha pecado en ocupar los diezmos de las iglesias y convertir las rentas del sagrario á usos profanos, con mejor consejo, arrepentido, promete seriamente a Dios, á la Santísima Virgen y á la Santa Madre Iglesia , que no los volverá á ocupar en adelante, ni permitirá que sus ministros los ocupen, y mucho menos inferirá por ello ni permitirá se infiera á las personas eclesiásticas fuerza, violencia , injuria ni el menor agravio.

Con esto y la lemprana muerte del Rey, verificada cuatro meses despues, dia mártes 6 de junio del citado año 4217 del modo desgraciado que se ha dicho, mudó el teatro y cesaron las fatalidades. Bien que no las de las escuelas de Palencia, donde sucedió lambien la del Rey. Porque dotadas verisimilmente por su padre con las tercias que tenia lemporalmente de la silla apostólica, como la renta mas pronta que entonces hallaban á la mano los pobres Reyes de aquel tiempo, en las cuales lo fueron tambien los estudios de Salamanca y Valladolid , que fundan hasta hoy en este artículo la principal gruesa de su hacienda, fué de necesidad, que ocupadas ahora por el Conde, cesasen las escuelas que se alimentaban de este nutrimento, El efecto mismo dice que la cosa pasó así. Cesando, pues, los salarios, los maestros se dispersaron, volviéndose unos á sus tierras, y pasando otros por venlura con mejores partidos á Salamanca y Valladolid , si se hallaban ya fundadas estas últimas escuelas. Y hé aquí el caso que pudo confundir para la especie equivocada de que los estudios de Palencia fueron trasladados á Salamanca y Valladolid.

Los principios del reinado siguiente del joven S. Fernando con su madre Doña Berenguela , aunque iniciados con mejores auspicios, no fueron los mas proporcionados

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