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porque era cosa de mas embarazo, si alguno les acae- | llenas de agua; y al rededor hacian la dicha poblacion ciese; lo cual, si fuera , habia de ser en la delantera. E / muy fuerte, porque los de caballo no podian entrar á Chichimecatecle, que traia la dicha tablazon, como siem- ella, y los contrarios daban muchas gritas, tirándonos pre fasta allí con la gente de guerra habia traido la muchas varas y flechas; é los peones, aunque con tradelantera, tomólo por afrenta, y fué cosa recia acabar bajo, entráronles dentro, y echáronlos fuera, y quemacon él que se quedase en la retroguarda, porque él que- ron mucha parte del pueblo. E aquella noche nos fuiria llevar el peligro que se pudiese recibir; y como ya lo mos á dormir una legua de allí; y en amaneciendo toconcedió, tampoco queria que en la rezaga se quedasen mamos nuestro camino, y en él hallamos los enemigos, en guarda ningunos españoles, porque es hombre de | y de lejos comenzaron á gritar, como lo suelen hacer mucho esfuerzo, y queria él ganar aquella honra 1. E en la guerra, que cierto es cosa espantosa oillos, y nosllevaban estos capitanes dos mil indios cargados con su otros comenzamos de seguillos; y siguiéndolos, llegavitualla. E así, con esta orden y concierto fueron su mos á una grande y hermosa ciudad que se dice Guacamino, en el cual se detuvieron tres dias, y al cuarto

ticlan 3, y hallámosla despoblada, y aquella noche nos entraron en esta ciudad con mucho placer y estruendo aposentamos en ella. de atabales, y yo los sali á recebir. E como arriba digo, Otro dia siguiente pasamos adelante, y llegamos a extendíase tanto la gente, que dende que los primeros otra ciudad que se dice Tenainca 4, en la cual no hallacomenzaron a entrar hasta que los postreros hobieron | mos resistencia alguna , y sin nos detener, pasamos á acabado, se pasaron mas de seis horas sin quebrar el otra que se dice Acapuzalco 5, que todas estas están al hilo de la gente. E después de llegados y agradecido á rededor de la laguna, y tampoco nos detuvimos en ella, aquellos señores las buenas obras que nos hacian, híce porque deseaba mucho llegar á otra ciudad que estaba los aposentar y proveer lo mejor que ser pudo; y ellos allí cerca, que se dice Tacuba 6, que está muy cerca de me dijeron que traian deseo de se ver con los de Culúa, Temixtitan; y ya que estábamos junto á ella , fallamos y que viese lo que mandaba, que ellos y aquella gente tamhiep, al rededor muchas acequias de agua, y los venian con deseos y voluntad de se vengar ó morir con enemigos muy á punto; y como los vimos, nosotros y nosotros, y yo les dí las gracias, y les dije que reposa nuestros amigos arremetimos á ellos, y entrámosles la şen y que presto les daria las manos llenas.

ciudad, y matando en ellos, los echamos fuera della; E después que toda esta gente de guerra de Tascal

y como era ya tarde, aquella noche no hicimos mas de tecal hobo reposado en Tesbico tres o cuatro dias, que nos aposentar en una casa, que era tan grande, que cucierto era para la manera de acá muy lucida gene, hice | pimos todos bien á placer en ella 7; y en amaneciendo, apercebir veinte y cinco de caballo, y trecientos peo- losindios nuestros amigos comenzaron á saquear y quenes, y cincuenta ballesteros y escopeteros, y seis tiros mar toda la ciudad, salvo el aposento donde estábamos, pequeños de campo, y sin decir á persona alguna dón y pusieron tanta diligencia, que aun dél se quemó un de íbamos, sali desta ciudad á las nueve del dia, y cuarto; y esto se hizo porque cuando salimos la otra conmigo salieron los capitanes ya dichos, con mas de vez desbaratados de Temixtitan, pasando por esta ciutreinta mil hombres, por sus escuadrones muy bien or dad, los naturales della, juntamente con los de Temixdenados, segun la manera dellos. E á cuatro leguas desta titan, nos hicieron muy cruel guerra y nos mataron muciudad, ya que era tarde, encontramos un escuadron | chos españoles. de gente de guerra de los enemigos, y los de caballo En seis dias que estuvimos en esta ciudad de Tacurompimos por ellos, y desbaratámoslos. E los de Tascal- ! ba, ninguno bobo en que no tuviésemos muchos reentecal, como son muy ligeros, siguiéronnos, y matamos

cuentros y escaramuzas con los enemigos. E los capimuchos de los contrarios, y aquella noche dormimos | tanes de la gente de Tascaltecal y los suyos hacian muen el campo muy sobre aviso. E otro dia de mañana se chos desafios con los de Temixtitan, Ÿ peleaban los guimos nuestro camino, y yo no habia dicho aun adón | unos con los otros muy hermosamente, y pasaban ende era mi intencion de ir; lo cual hacia porque me re tre ellos muchas razones, amenazándose los unos con celaba de algunos de los de Tesáico que iban con noso Jos otros, y diciéndose muchas injurias, que sin duda tros, que no diesen aviso de lo que yo queria hacerá los era cosa para ver, y en todo este tiempo siempre mode Méjico y Temixtitan, porque aun no tenia ninguna rian muchos de los enemigos, sin peligrar ninguno de seguridad dellos; y llegamos á una poblacion que se los nuestros, porque muchas veces les entrábamos por dice Xaltoca 2, que está asentada en medio de la laguna, las calzadas y puentes de la ciudad, aunque como tenian y al rededor della hallamos muchas y grandes acequias tantas defensas, nos resistian fuertemente. E muchas 1 Los indios de Tlaxcala son fuertes y muy honrados, y lo prue

veces fingian que nos daban lugar para que entráseba este suceso; y fueron los mas fervorosos en la fe, mereciendo

mos dentro, diciéndonos : « Entrad, entrad á holgaros;v consagrar á Dios las primicias de su conversion con el martirio de y otras veces nos decian: «¿Pensais que hay agora otro los tres niños Cristóbal, Antonio y Juan : Cristóbal fue hijo de Acxotecal, cacique ó señor del pueblo de Allyhuetza, legua y 3 Guautitlan, tres leguas de Méjico. media de Tlaxcala; que fué apaleado, arrojado en el fuego y muer Tizayaca ó Tenayúcan. to por sa mismo padre; su cuerpo está en el convento de Tlaxca 8 Escapuzalco, una legua corta de Méjico. la. Antonio fué nieto de Xicontecall, señor principal de Tlaxcala; 6 Una legua corta de Méjico. Juan , criado de Antonio : fueron martirizados en Quantinchan; 7 El pueblo de Tacoba es del señor don Josef Muteczuma, desles sepultaron los religiosos dominicos en Tecalli, distante una cendiente de los emperadores, y estas casas que aquí se refieren legua de Qualinchan.

eran las del Emperador : este pueblo en mejicano se llama TlaXaltocan, que está muy cerca de Zumpango y rodeado de una cupa, que fué cabeza de reino de los tecpanecas, y después fué suLaguna, era antes tribulario å Tezcuco.

jeto por Akuit.

Muleczuma, para que haga todo lo que quisiéredes?» Y 1 y de toda la gente, y holgaron mucho con nuestra venieslando en estas pláticas, yo me llegué una vez cercada, porque dende el dia que de alli habiamos partido de una puente que tenian quitada, y estando ellos de nunca habian sabido de nosotros y de lo que nos habia la otra parte, lice señal á los nuestros que estuviesen sucedido, y estaban con muy grandísimo deseo de lo saquedos; y ellos tambien, como vieron que yo les queria ber. E otro dia que hobimos llegado, los señores y cahablar, bicieron callar á su gente, y díjeles que por pitanes de la gente de Tascaltecal me pidieron licenqué eran locos y querian ser destruidos ? Y si habia allí

cia, y se partieron para su tierra muy contentos y con entre ellos algun señor principal de los de la ciudad, algun despojo de los enemigos. que se llegase allí, porque le queria hablar. Y ellos me Dos dias después de entrados á esta ciudad de Tesáirespondieron que toda aquella multitud de gente de co, llegaron á mí ciertos indios mensajeros de los seguerra que por allí veia, que todos eran señores; por ñores de Calco, y dijéronme cómo les habian mandado tanto, que dijese lo que queria. Y como yo no respondi que me hiciesen saber de su parte que los de Méjico y cosa alguna, comenzáronme á deshonrar; y no sé quién Temixtitan iban sobre ellos á los destruir, y que me de los nuestros, dijoles que se morian de hambre, y | rogaban les enviase socorro, como otras veces me lo que no les habiamos de dejar salir de allí á buscar de habian pedido. Y yo provei luego de enviar con Gonzacomer. Y respondieron que ellos no tenian necesidad, lo de Sandoval veinte de caballo y trecientos peones; y que cuando la tuviesen, que de nosotros y de los de al cual encargué mucho que se diese priesa , y llegado, Tascaltecal comerian. E uno dellos tomó unas tortas trabajase de dar todo el favor y ayuda que fuese poside pan de maíz, y arrojólas fácia nosotros diciendo: Tom ble a aquellos vasallos de vuestra majestad v nuestros mad y comed, si teneis hambre; que nosotros ninguna amigos; y llegado á Calco, halló mucha gente junta así tenemos. Y comenzaron luego á gritar y pelear con de aquella provincia como de las de Guajocingo y Guanosotros. E como mi venida á esta ciudad de Tacuba cachula, que estaban esperando; y dado órden en lo que labia sido principalmente para haber plática con los se habia de hacer, partiéronse y tomaron su camino pade Temixtitan y saber qué voluntad tenian, y mi esta ra una poblacion que se dice Guastepeque 3, donde es. da allí no aprovechaba ninguna cosa, á cabo de los seis taba la gente de Culúa en guarnicion, y de donde hadias acordé de me volver á Tesáico para dar priesa en cian daño a los de Calco, y á un pueblo que estaba en ligar y acabar los bergantines, para por la tierra y por el camino salió mucha gente de los contrarios; y como la agua ponerles cerco; y el dia que partimos, venimos nuestros amigos eran muchos y tenian en ventaja á los á dormir a la ciudad de Goatitan 1, de que arriba se ha españoles y á los de caballo, todos juntos rompieron por hecho mencion, y los enemigos no hacian sino seguir ellos, y desampararon el campo; y matando en ellos, sinos; y los de caballo de cuando en cuando revolvia guieron a los enemigos, y en aquel pueblo que está anmos sobre ellos, y así nos quedaban algunos entre las tes de Guastepeque reposaron aquella noche, y otro manos. E otro dia comenzamos á caminar; y como los | dia se partieron ; y ya que llegaban junto a la dicha contrarios vian que nos veniamos, creian que de temor poblacion de Guastepeque, los de Culúa comenzaron de lo haciamos; y juntose gran número dellos, y comen pelear con los españoles; pero en poco rato los desbazáronnos de seguir. E como yo vi esto, mandé à la gen rataron, y matando en ellos, los echaron fuera del puen te de pié que se fuesen adelante y que no se detuvie blo, y los de caballo se apearon para dar de comer a sus sen, y que en la rezaga dellos fuesen cinco de caballo, caballos y aposentarse. Y estando así descuidados de y yo me quedé con veinte, y mandé á seis de caballo que lo que sucedió, llegan los enemigos hasta la plaza del se pusiesen en una cierta parte en celada, y otros seis aposento, apellidando y gritando muy fieramente, en otra, y otros cinco en otra, y yo con otros tres en echando muchas piedras y varas y flechas, y los españootra; y que como los enemigos pasasen, pensando que les dieron al arma; y ellos y nuestros amigos, dándose todos íbamos juntos adelante, en oyéndome el apellido mucha priesa, salieron á ellos y echáronlos fuera otra del Señor Santiago saliesen y les diesen por las espal | vez, y siguieron el alcance mas de una legua, y mataron das. E como fué tiempo salimos, y comenzamos á lan- muchos de los contrarios, y volviéronse aquella noche cear en ellos, y duró el alcance cerca de dos leguas to bien cansados á Guastepeque, adonde estuvieron repodas llanas como la palma, que fué muy hermosa cosa; y sando dos dias. así murieron muchos dellos a nuestras manos y de los En este tiempo el alguacil mayor supo como en un indios nuestros amigos, y se quedaron, y nunca mas nos pueblo mas adelante, que se dice Acapichtla 4, habia siguieron, y nosotros nos volvimos y alcanzámos á la mucha gente de guerra de los enemigos, y determinó gente; y aquella noche dormimos en una gentil pobla | de ir allá á ver si se darian de paz, y á les requerir con cion, que se dice Aculman 2, que está dos leguas de la ella, y este pueblo era muy fuerte 5 y puesto en una ciudad de Tesáico, para donde otro dia nos partimos, y altura, y donde no pudiesen ser ofendidos de los de caá mediodía entramos en ella y fuimos muy bien recibidos del alguacil mayor, que yo habia dejado por capitan

3 Huaslepec.

Ayacapisthla, camino hacia el sur.

5 Y aun hoy lo es, porque tiene un foso muy profundo, que le + Guatithlan.

cerca : en tiempo de Cortés se hizo la magnifica iglesia parro: Deulman; este pueblo está arruinado enteramente a causa de quial, tan fuerte, que encima puso artilleria, y después se mando que, por libertar á Méjico de las aguas, se ha hecho una presa y apear y fundir los cañones; he visto donde estaban asentados, y echado una compuerta en los meses de lluvias, y por esto ba que es un castillo muy fuerte la iglesia ; en el foso ó barranca habia dado sola la iglesia, que es una fábrica admirable, en medio de las | puentes levadizas, pero hoy son de piedra : este arroyo se ting en

| sangre de los mejicanos. .

aguas,

ballo; y como llegaron los españoles, los del pueblo, sin | de a dos dias me enviaron otro mensajero, con el cual esperar á cosa alguna, comenzaron á pelear con ellos, y me hicieron saber que al puerto babian llegado tres dende lo alto echar muchas piedras; y aunque iba mu navios, y que traian mucha gente y caballos, y que luego cha gente de nuestros amigos con el dicho alguacil ma- | los despacharian para aca; y segun la necesidad que yor, viendo la fortaleza de la villa, no osaban acome teniamos, milagrosamente nos envió Dios este socorro. ter ni llegar á los contrarios. E como esto vió el dicho Yo buscaba siempre, muy poderoso Señor, todas las alguacil mayor y los españoles, determinaron de morir maneras y formas que podia, para atraer á nuestra ó subilles por fuerza á lo alto del pueblo, y con el ape amistad á estos de Temixlitan; lo uno, porque no diellido de señor Santiago 1 comenzaron á subir; y plu sen causa á que fuesen destruidos; y lo otro, por desgo á Dios dalles tanto esfuerzo, que aunque era mucha cansar de los trabajos de todas las guerras pasadas, y la ofensa y resistencia que se les hacia, les entraron, principalmente porque dello sabia que redundaba seraunque hubo muchos heridos. E como los indios nues vicio á vuestra majestad. E donde quiera que podia hatros amigos los siguieron, y los enemigos se vieron de ber alguno de la ciudad, gelo tornaba á enviar, para vencida, fué tanta la matanza dellos á manos de los les amonestar y requerir que se diesen de paz. Y el miérnuestros, y dellos despeñados de lo alto, que todos los coles Santo, que fueron 27 de marzo del año de 521, que allí se hallaron afirman que un rio pequeño que hice traer ante mí á aquellos, principales de Temixticercaba casi aquel pueblo, por mas de una hora fué te- tan que los de Calco habian prendido , y díjeles si queñido en sangre, y les estorbó de beber por entonces, rian algunos dellos ir á la ciudad y hablar de ini parte á porque como hacia mucha calor, tenian necesidad dello. los señores della, yrogalles que no curasen de tener mas E dado conclusion á esto, y dejando al fin estas dos po guerra conmigo, y que se diesen por vasallos de vuestra blaciones de paz, aunque bien castigados por haberla majestad, como antes lo habian, porque yo no les queal principio negado, el dicho alguacil mayor se volvió ria destruir, sino ser su amigo. E aunque se les hizo de con toda la gente á Tesáico; y crea vuestra católica mal, porque tenian temor que yéndoles con aquel menmajestad que esta fué una bien señalada victoria, saje los matarian, dos de aquellos prisioneros se detery donde los españoles mostraron bien singularmente su minaron de ir, y pidiéronme una carta; y aunque ellos esfuerzo.

no habian de entender lo que en ella iba, sabian que enComo los de Méjico y Temixtitan supieron que los es tre nosotros se acostumbraba, y que llevándola ellos, pañoles y los de Calco habian hecho tanto daño en

los de la ciudad les darian crédito. Pero con las lenguas su gente, acordaron de enviar sobre ellos ciertos capi yo les dí á entender lo que en la carta decia, que era lo tanes con mucha gente; y como los de Calco tuvieron que yo á ellos les habia dicho. E así se partieron, y yo aviso desto, enviaron á rogarme á mucha priesa que mandé á cinco de caballo que saliesen con ellos fasta les enviase socorro; y yo torné luego á despachar al ponerlos en salvo. . dicho alguacil mayor con cierta gente de pié y de ca

El sábado Santo los de Calco y otros sus aliados y ballo; pero cuando llegó ya los de Culúa y los de Cal amigos me enviaron á decir que los de Méjico venian co se habian visto en el campo, y habian peleado los sobre ellos, y mostráronme en un paño blanco 2 grande unos y los otros muy reciamente; y plugó á Dios que la figura de todos los pueblos que contra ellos venian, y los de Calco fueron vencedores, y mataron muchos de los caminos que traian; que me rogaban que en todo calos contrarios, y prendieron bien cuarenta personas de so les enviase socorro, é yo les dije que dende á cuallos, entre los cuales habia un capitan de los de Méjico tro o cinco dias se lo enviaria , y que si entre tanto se y otros dos principales, los cuales todos entregaron los vian en necesidad, que me lo hiciesen saber y que yo de Calco al dicho alguacil mayor para que me los truje les socorreria; y el tercer dia de pascua de Resurrecse; el cual me envio dellos, y dellos dejó consigo, por cion volviéronme á decir que me rogaban que breveque por seguridad de los de Calco estuvo con toda la mente fuese el socorro, porque a mas andar se acercagente en un pueblo suyo que es frontera de los de Má- ban los enemigos. Yo les dije que yo queria ir á les sojico. E después que le pareció que no habia necesidad correr, y mandé apregonar que para el viernes side su estada, se volvió a Tesáico, y trajo consigo á los guiente estuviesen apercibidos veinte y cinco de caballo otros prisioneros que le habian quedado. En este medio y trecientos hombres de pié. tiempo hubimos otros muchos rebatos y recuentros con El jueves antes vinieron á Tesáico ciertos mensajeros los naturales de Culúa; y por evitar prolijidad los dejo | de las provincias de Tazápan 3 y Mascalcingo y Naude especificar.

tan, y de otras ciudades que están en su comarca; y Como ya el camino para la villa de la Veracruz den dijéronme que se venian á dar por vasallos de vuestra de esta ciudad de Tesáico estaba seguro y podian ir y majestad y á ser nuestros amigos, porque ellos nunvenir por él, los de la villa tenian cada dia nuevas de ca habian muerto ningun español ni se habian alzado nosotros, y nosotros dellos, lo cual antes cesaba. E con contra el servicio de vuestra majestad, y trujeron cierun mensajero enviáronme ciertas ballestas y escopetas ta ropa de algodon : yo se lo agradecí, y les prometi y pólvora, con que hubimos grandísimo placer; y den que si fuesen buenos se les haria buen tratamiento; y

así, se volvieron contentos. 1 Este apellidar los españoles á Santiago era muy usado en las batallas contra los moros, y por intercesion del Santo se ganó en 2 El modo de escribir los mejicanos era igurar los pueblos con la Rioja la insigne de Clavijo por el rey de Leon don Ramiro I ; en aquellas señas ó cosas que significaban sus nombres. Simancas por don Ramiro II, en las Navas de Tolosa por Alon 3 Pueden ser Tizápan, Mexicalzingo y Naucalpan; mas es muy $0 VIII, y otras muy señaladas.

dudoso.

El viernes siguiente, que fueron 8 de abril del dicho | bir mas, porque con piés y manos no se podian tener, año de 524, sali desta ciudad de Tesáico con los trein, porque era sin comparacion la aspereza y agrura dc ta de caballo y los trecientos peones que estaban aper aquel cerro. Y echiaban tantas piedras de lo alto con cibidos; y dejé en ella otros veinte de caballo y otros las manos y rodando, que aun los pedazos que se quetrecientos peones, y por capitan á Gonzalo de Sando braban y sembraban hacian infinito daño; é fué tan reval, alguacil mayor. Y salieron conmigo mas de veinte cia la ofensa de los enemigos, que nos mataron dos esmil hombres de los de Tesáico; y en nuestra ordenanza pañoles y hirieron mas de veinte; y en fin, en ninguna fuimos á dormir á una poblacion de Calco que se dice manera pudieron pasar de allí, E yo, viendo que era Talmanalco 1, donde fuimos bien recibidos y aposenta imposible poder mas hacer de lo hecho, y que se juntados; y allí, porque está una buena fuerza, después que ban muchos de los contrarios en socorro de los del pelos de Calco fueron nuestros amigos, siempre tenian ñol, que todo el campo estaba lleno dellos, mandé á los gente de guarnicion, porque es frontera de los de Cu- capitanes que se volviesen, y abajados los de caballo, lúa; y otro dia llegamos á Calco á las nueve del dia, que arremetimos á los que estaban en lo llano, y echamos no nos detuvimos mas de hablar á los señores de allí, y los de todo el campo, alanceando y matando en ellos, é decirles mi intencion, que era dar una vuelta en torno duró el alcance mas de hora y media. E como era mucha de las lagunas, porque creia que, acabada esta jorna la gente, los de caballo derramáronse á una parte y á da, que importaba mucho, fallaria feclios los trece ber otra , y después de recogidos, de algunos dellos fui ingantines y aparejados para los echar al agua. Y co formado cómo habian llegado obra de una legua de mo hobe liablado á los de Calco, partímonos aquel dia á allí y habian visto otro peñol con mucha gente; pem vísperas, y llegamos á una poblacion suya, donde se ro que no era tan fuerte, y que por lo llano cerca del 2 juntaron con nosotros más de cuarenta mil hombres de habia mucha poblacion, y que no faltarian dos cosas guerra nuestros amigos, y aquella noche dormimos allí, que en este otro nos habian faltado; la una era agua, Y porque los naturales de la dicha poblacion me dijeron | que no la habia acá; y la otra , que por ser tan fuerto que los de Culúa me estaban esperando en el campo, el cerro no habria tanta resistencia , y se podia sin pemandé que al cuarto del alba toda la gente estuviese ligro tomar la gente. E aunque con harta tristeza de no en pié y apercibida; y otro dia, en oyendo misa, comen haber alcanzado victoria, partímonos de allí, yfuimos zamos á caminar, y yo tomé la delantera con veinte de aquella noche a dormir cerca del otro peñol, adondo caballo, y en la rezaga quedaron diez, y así pasamos pasamos harto trabajo y necesidad, porque tampoco fapor entre unas sierras muy agras. E a las dos después Bamos agua, ni en todo aquel dia la habiamos bebido de mediodía llegamos á un peñol muy alto y agro, y en- nosotros ni los caballos; y así, nos estuvimos aquella cima del estaba mucha gente de mujeres y niños, y to noche oyendo hacer a los enemigos mucho estruendo das las laderas llenas de gente de guerra; y comenza | de atabales y bocinas y gritas. ron luego á dar muy grandes alaridos, haciendo mu. Y en siendo el dia claro ciertos capitanes y yo cochas ahumadas, tirándonos con hondas y sin ellas mu menzamos á mirar el risco, el cual nos parecia casi lan chas piedras y flechas y varas; por manera que en fuerte como el otro; pero tenia dos padrastros mas alllegándonos cerca recibiamos mucho daño. Y aunque tos que no él y no tan agros de subir , y en estos estaba labiamos visto que en el campo no nos habian osado es | mucha gente de guerra para los defender. E aquellos perar, parecíame, aunque era otro nuestro camino, que capitanes y yo, y otros bidalgos que allí estaban, tomaera poquedad pasar adelante sin hacerles algun mal mos nuestras rodelas y fuimos á pié bácia allá, porque sabor; y porque no creyesen nuestros amigos que de los caballos los habian llevado á beber una legua do cobardía lo dejábamos de hacer, comencé á dar una allí; no para mas de ver la fuerza del peñol y por donvista en torno del peñol, que habia casi una legua; y de se podria combatir; y la gente, como nos vieron ir, cierto era tan fuerte, que parecia locura querernos aunque no los habiamos dicho cosa alguna, siguiéronponer en ganárselo, é aunque les pudiera poner cerco nos. Y como llegamos al pie del peñol, los que estaban y hacerles darse de pura necesidad, yo no me podia en los padrastros dél creyeron que yo queria acomcdetener. Easí, estando en esta confusion, determiné de ter por el medio, y desamparáronlos por socorrer á los le subir el risco por tres partes , que yo habia visto, é suyos. Y como yo vi el desconcierto que habian hemandé á Cristóbal Corral, alférez de sesenta hombres de cho, y que tomados aquellos dos padrastros, se les popié, que yo traia siempre en mi compañía, que con su dia hacer dellos mucho daño, sin hacer mucho bubandera acometiese y subiese por la parte mas agra, ý llicio mandé á un capitan que de presto subiese con su que ciertos escopeteros y ballesteros le siguiesen. Eá gente y tomase el un padrastro de aquellos mas agro, Juan Rodriguez de Villafuerte y á Francisco Verdugo, que habian desamparado; y así fue hecho. Y yo con la capitanes, que con su gente y con ciertos ballesteros y otra gente comencé á subir el cerro arriba, allí dondo escopeteros subiesen por la otra parte. E á Pedro Dircio estaba la mas fuerza de la gente; y plugo á Dios que les y Andrés de Monjaraz, capitanes, acometiesen por la gané una vuelta dél, y pusímosnos en una altura que otra parte con otros pocos ballesteros y escopeteros, y casi igualaba con lo alto de donde ellos peleaban; lo que en oyendo soltar una escopeta, todos determina

& Cerca de Méjico hay dos cerros, que Uaman el uno peñol de sen subir y haber la victoria ó morir. E luego, en sol los Baños, porque los hay alli de agua mineral; y el otro mas distando la escopeta comenzaron á subir, y ganaron a los tante, que llaman del Marqués, y no es este el de que habla aqui contrarios dos vueltas del peñol, que no pudieron su

Cortés, y que por esto le diesen después el nombre del marqués

del Valle, sino los cerros que están antes de Huaxtepec, Yautepec, 1 Hoy Tlalmanalco, poco mas de legua de Chalco.

Jiutepec y Xochitepec. НА,

cual parecia que era cosa imposible podelles ganar , á clia gente de guerra de los enemigos. E como llegamos lo menos sin infinito peligro. E ya un capitan habia pareció que quisieron hacernos alguna señal de paz, o por puesto su bandera en lo mas alto del cerro, é de allí eltemor que tuvieron ó por nos engañar.Pero luego en comenzó a soltar escopetas y ballestas en los enemigos) continente sin mas acuerdo comenzaron á huir, desamY como vieron el daño que recibian, y considerando el parando su pueblo; y yo no curé de detenerme en él, y porvenir, hicieron señat que se querian dar, y pusieron con los treinta de caballo dimos tras ellos bien dos lelas armas en el suelo. Y como mi motivo sea siempre guas, hasta los encerrar en otro pueblo que se dice dar á entender a esta gente que no les queremos ha Gilutepeque 5, donde alanceamos y matamos muchos. cer mal ni daño, por mas culpados que sean, especial Y en este pueblo hallamos la gente muy descuidada, mente queriendo ellos ser vasallos de vuestra majestad, porque llegamos primero que sus espías, y murieron y es gente de tanta capacidad 1, que todo lo entienden y algunos , y tomáronse muchas mujeres y muchachos. v conocen muy bien, mandé que no se les hiciese mas todos los demás huyeron; y yo estuve dos dias en este daño; y legados á me hablar, los recibí bien. Y como pueblo, creyendo que el señor dél se viniera á dar por vieron cuán bien con ellos se habia hecho, hicieronlo vasallo de vuestra majestad; y como nunca vino, cuando saber á los del otro peñol; los cuales, aunque babian partí hice poner fuego al pueblo; y antes que dél saliequedado con victoria, determinaron de se dar por vasa se, vinieron ciertas personas del pueblo antes, que se Hos de vuestra majestad, y viniéronme á pedir perdon dice Yactepeque, y rogáronme que les perdonase, Y por lo pasado. En esta poblacion de cabe el peñol estuve que ellos se querian' dar por vasallos de vuestra majesdos dias, y de allí envié á Tesico los heridos, y yo me tad. Yo les recibí de buena voluntad, porque en ellos se partí, y á las diez del dia llegamos á Guastepeque, de habia liecho ya buen castigo. ' que arriba he hecho mencion, y en la casa de una huer Aquel dia que parti, á las nueve del dia llegué á vista ta del señor de allí nos aposentamos todos; la cual huer de un pueblo muy fuerte, que se llama Coadnabaced 6, ta es la mayor y mas hermosa y fresca que nunca se vió, y dentro dél habia mucha gente de guerra; y era tan porque tiene dos leguas de circúitu 2, y por medio den fuerte el pueblo y cercado de tantos cerros y barrancas, lla va una muy gentil ribera de agua, y de trecho á que algunas habia de diez estados de hondura; y no potrecho, cantidad de dos tiros de ballesta, hay'aposen dia entrar ninguna gente de caballo, salvo por dos partamientos y jardines muy frescos, y infinitos árboles de tes, y estas entonces no las sabiamos, y aun para entrar diversas frutas, y muchas yerbas y flores olorosas 3; que por aquellas habiamos de rodear mas de legua y mecierto es cosa de admiracion ver la gentileza y grande dia; tambien se podia entrar por puentes de madera; peza de toda esta huerta. E aquel dia reposamos en ella, ro teníanlas alzadas, y estaban tan fuertes y taná su saldonde los naturales nos hicieron el placer y servicio vo, que aunque fuéramos diez veces mas, no nos turieque pudieron. E otro dia nos partimos, y á las ocho ho ran en nada; y llegándonos hacia ellos, tirábannos á su ras del dia llegamos á una buena poblacion que se di placer muchas varas y flechas y piedras; y estando ce Yautepeque 4, en la cual estaban esperándonos mu así muy revueltos con nosotros, un indio de Tascalte

cal pasó de tal nianera, que no le vieron, por un paso 1 No son los indios tan rudos como les quieren bacer, y quien

muy peligroso. E como los enemigos le vieron asi de les observe reconocerá la capacidad que conoció en ellos Cortés :

súpito, creyeron que los españoles les entraban por allí; algunas veces se hacen bobos, y es porque les tiene cuenta. * La casa y huerta de Huaxtepec.

y así, ciegos y espantados, comienzan á ponerse en hui3 Las frutas de América regularmente no se logran en España, a da, el indio tras dellos; y tres o cuatro mancebos criaexcepcion de las tunas, que llaman higos de Indias; y las de España

dos mios y otros dos de una capitanía, como vieron patodas prenden en la América , solo si se advierte menos sustancia. Las particulares de América son piñas, chirimoyas, zapoles prie

sar al indio, siguiéronle y pasaron de la otra parte, y tos y blancos, ahuacates, cocos, guanabanas, anonas, guayabas,

yo con los de caballo comencé á guiar hácia la sierra plátanos, guineos, mameyes, pitayas, safatas, cuyas ramas arrojan para buscar entrada al pueblo, y los indios nuestros eneJeche; dátiles muy grandes, sapuches, carambullos, cumaros, ba

migos no hacian sino tirarnos varas y flechas; porque chatas, de cuyo árbol la raíz sirve para lavar como el jab on; papayas, texocotes, que tiene el mismo hucso que la acerola, pero

entre ellos y nosotros no habia mas de una barranca es amarillo.

como cava 7, y como estaban embebecidos en pelear con - En Toluca hay un árbol muy singular que llaman manitas, por nosotros, y estos no habían visto los cinco españoles, que cada hoja es una for de figura casi perfecta de una mano de

llegan de improviso por las espaldas y comienzan á hombre. Bálsamo blanco, bermejo, verde y negro: el puro, que los her

darles de cuchilladas; y como los tomaron de tan sobolarios llaman opobálsamo, es la lágrima que destila un árbol bresalto y sin pensamiento, que por las espaldas se les como el granado; el licor que se saca deste árbol biriendo y sa

podia hacer ninguna ofensa, porque ellos no sabian jando la corteza, hojas exprimidas y cocidas al fuego, se llama xilobálsamo : está declarado por la sede apostólica que con el bál

que los suyos habian desamparado el paso por donde samo de Indias se puede hacer la consagracion del santo Crisma; los españoles y el indio habian pasado, estaban espanel mejor deste reino viene de Goatemala y Chiapa, y el blanco tados y no osaban pelear, y los españoles mataban en es muy apreciado, por was perfecto. '

De las plantas y yerbas, licores y cosas medicinales de Indias, 5 Xilotepec; este y los pueblos de arriba están antes de Cuertrata largamente el doctor Francisco Hernandez, cuya obra se nabaca , pero pudo haber equivocacion en el nombre por poner hizo de órden del Rey, pintando al natural todas las plantas, que pa Xiuxtepec o Xuchitepec. san de mil y docientas, y se refiere que el coste de la obra paso de - 6 Cuernabaca, antes Quainabuqc, es amenisimg, muy fuerte, y sesenta mil ducados a la extracto el doctor Nardo Antonio, médi hoy se conservan las casas de Cortés a modo de fortaleza , con co italiano, y es razon que los españoles hagan el debido aprecio otras memorias de la conquista. ., della, cuando ha dado luz a los extranjeros.

7 Esta barranca permanece, y se observa froy lodo lo que dice * Así se llama hoy, y es camino a la costa del sur,

Cortés.

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