Imágenes de página
PDF

beza, y haciendo curar asimismo a los de mi compañlamos la guerra, y pelearon muchas veces con nosotros, que estaban beridos: algunos murieron, así de las beri- | Y con la ayuda de Dios y de la real ventura de vuestra das como del trabajo pasado, y otros quedaron mancos alteza siempre los desbaratamos, y matamos muchos, y cojos, porque trajan muy malas heridas, y para se sin que en toda la dicha guerra me matasen ni hiriesen curar labia muy poco refrigerio; é yo asimismo quedé ni un español. Y aunque, como he dicho, esta dicha promanco de dos dedos de la mano izquierda.

vincia es muy grande, en obra de veinte dias hobe paViendo los de mi compañía que eran muertos mu- || cíficas muchas villas y poblaciones a ella sujetas. E los chos, y que los que restaban quedaban flacos y beri señores y principales dellas han venido á se ofrecer y dos y atemorizados de los peligros y trabajos en que se dar por vasallos de vuestra majestad, y demás desto, lie babian visto, y temiendo los por venir, que estaban á echado de todas ellas muchos de los de Culúa que harazon muy cercanos, fuí por muchas veces requerido bian venido desta dicha provincia á favorecer a los nadellos que me fuese á la villa de la Veracruz, y que alli turales della para nos hacer guerra, é aun estorbarlos ans hariamos fuertes antes que los naturales de la tier- | que por fuerza ni por grado no fuesen nuestros amigos. ra, que teniamos por amigos, viendo nuestro desbarato

Por manera que hasta agora he tenido en qué enteny pocas fuerzas, se confederasen con los enemigos, y der on esta guerra , y aun todavía no es acabada, por nos tomasen ios puertos que habiamos de pasar, y die que aun quedan algunas villas y poblaciones que pacifisen en nosotros por una parte, y por otra en los de la

car. Las cuales, con ayuda de nuestro Señor, presto estavilla de la Veracruz, y que estando todos juntos, y allí

rán, como estas otras, sujetas al real dominio de vuestra los navios, estariamos mas fuertes y nos podriamos me majestad. En cierta parte desta provincia, que es donde jor defender, puesto que nos acometiesen, hasla tanto mataron aquellos diez españoles, porque los naturales que enviásemos por socorro a las islas. E yo, viendo que de allí siempre estuvieron muy de guerra y muy rebelmostrar á los naturales poco ánimo, en especial á nues des, y por fuerza de armas se tomaron, hice ciertos estros amigos, era causa de mas aíoa dejarnos y ser contra | clavos, de que se dió el quinto á los oficiales de vuestra nosotros, acordándome que siempre a los osados ayuda la majestad; porque, demás de haber muerto á los dichos fortuna, yque éramos cristianos, y confiando en la gran españoles y rebeládose contra el servicio de vuestra aldísima bondad y misericordia de Dios, que no permi teza , comen todos came humana, por cuya notoriedad tiria que del todo perociésemos, y se perdiese tanta y no envio á vuestra majestad probanza dello. Y tambien tan noblo tierra como para vuestra majestad estaba pa me movió a facer los dichos esclavos por poner algun cífica y en punto de se pacificar, ni se dejase de hacer espanto a los de Culúa, y porque tambien hay tanta gentan gran servicio como se hacia en continuar la guer te, que si no ficiese grande y cruel castigo en ellos, nunra, por cuya causa se babia de seguir la pacificacion de ca se emendarian jamás. En esta guerra nos anduvimos la tierra, como antes estaba, me determiné de por nin con ayuda de los naturales de la provincia de Tascalteguna manera bajar los puertos hácia la mar; antes pos cal y Chururteeal y Guasucingo, donde han bien confirpuesto todo trabajo y peligros que se nos pudiesen mado la amistad con nosotros, y tenemos mucho conofrecer, les dije quo yo no habia de desamparar esta cepto que servirán siempre como leales vasallos de vuestierra, porque en ello me parecia que, demás de ser tra alteza. Estando en esta provincia de Tepeaca, favergonzoso á mi persona , y á todos muy peligroso, á ciendo esta guerra, recibí cartas de la Veracruz, por las vuestra majestad haciamos muy gran traicion. E que cuales me hacian saber cómo allí al puerto della habian me determinaba de por todas las partes que pudiese, llegado dos navios de los de Francisco de Gara y, desbavolver sobre los enemigos, y ofenderlos por cuantas vias | ratados; que, según parece, él habia tornado á enviar á mí fuese posible. E habiendo estado en esta provincia con mas gente á aquel rio grande de que yo hice relaveinte dias, aunque ni yo estaba muy sano de mis heri- cion a vuestra alteza, y que los naturales della habian das, y los de mi compañía todavía bien flacos, salí della peleado con ellos, y les habiąn muerto diez y siete ó diez para otra que se dice Tepeąca, que era de la liga y con y ocho cristianos, y herido otros muchos. Asimismo les sorcio de los de Culúa, nuestros enemigos; de donde habian muerto siete caballos, y que los españoles que estaba informado que habian muerto diez ó doco espa quedaron so habian entrado á nado en los navios, y se ñoles que venian de la Veracruz å la gran ciudad, por habian escapado por buenos piés; é que el capitan y toque por allí es el camino. La cual dicha provincia de dos ellos venian muy perdidos y heridos, y que el tenienTepeaca 1 copfina y parte términos con la de Tascalte te quo yo habia dejado en la villa los habia recibido muy cal y Chururtecal, porque es muy gran provincia. Y en bien y hecho curar. E porque mejor pudiesen convalo entrando por tierra de la dicha provincia, salió mucha cor, habia enviado cierta parte de los dichos españoles gente de los naturales della á pelear con nosotros, y pe á tierra de un señor, nuestro amigo, que está cerca de learon y nos defendieron la entrada cuanto a ellos fué allí, donde eran bien proveidos. De lo cual todo nos posible, poniéndose en los aposentos fuertes y peligro pesó tanto como de nuestros trabajos pasados; é por sos. E por no dar cuenta de todas las particularidades ventura no les acaeciera este desbarato si la otra vez. que nos acaecieron en esta guerra , que seria proliji ellos vinieran á mí, como ya he hecho relacion å vuesdad, no diré sino que, después de hechos los requeri tra alteza; porque, como yo estaba muy informado de mientos que de parte de vuestra majestad se les hacian todas las cosas destas partes, pudieran haber de mi tal acerca de la paz, y no los quisieron cumplir, y les hici aviso por donde no les acaeciera lo que les sucedió; esTepeaca es de la diócesis de la Puebla, como tambien Tlaxca.

pecialmente que el señor de aquel rio y tierra, que se dice la y Cholula.

Pánuco, se habia dudo por vasallo de vuestra majestad, en cuyo reconocimiento me labia enviado a la ciudad ; lo hacian saber para que lo remcdiaso, porquo demás de Témixtitan, con sus mensajeros, ciertas cosas, como del impedimento que era á los que buena voluntad leya he dicho. Yo lie escrito á la dicha villa que si el ca nian, los de la dicha ciudad y todos los comarcanos re: pitan del dicho Francisco de Garay y su gente se qui cibian mucho daño. Porque, como estaba mucha gente siesen ir, les den favor, y les ayuden para se despachar junta y de guerra, eran muy agraviados y maltratados, ellos y sus navios.

[graphic]
[graphic]
[graphic]
[graphic]
[graphic]
[graphic]

y les tomaban sus mujeres y liaciendas y otras cosas; Después de haber pacificado lo que de toda esta pro- y que viese yo qué era lo que mandaba quc ellos hicicvincia de Tepcaca se pacificó y sujetó al real servicio sen, y que dándoles favor, cllos lo harian. E luego des de vuestra alteza, los oficiales de vuestra majestad y yo pués de los haber agradecido su aviso y ofrecimiento, platicamos muchas veces la órden que se debia de te les di trece de caballo y docientos peones que con ellos ner en la seguridad desta provincia. E viendo cómo los fucsen, y basta treinta mil indios de nuestros amigos. naturales della , habiéndose dado por vasallos de vues Y fué el concierto, que los llevarian por parte que no tra alteza , se habian rebelado y muerto los españoles, fuesen sentidos, é que después que llegase junto a la y como están en el camino y paso por donde la contra ciudad el señor y los naturales della , y los demás sus tacion de todos los puertos de la mar es para la tierra vasallos y valedores, estarian apercebidos y cercarian dentro; y considerando que si esta dicha provincia se los aposentos donde los capitanes estaban aposentadejase sola, como de antes, los naturales de la tierra y dos, y los prenderian y matarian antes que la gente los señorío de Culúa, que están cerca dellos, los tornarian, pudiese socorrer; é cuando la gente viniese, ya los esá inducir y atraer á que otra vez se levantasen y rebe- | pañoles estarian dentro la ciudad , y pelearian con ellos lasen , de donde se seguiria mucho daño y impedi y los desbaratarian. E idos ellos y los españoles, fucmiento á ļa pacificacion destas partes y al servicio de ron por la ciudad de Churultecal y por alguna parte vuestra alteza, y cesaria la dicha contratacion, mayor de la provincia de Guasucingo, que confina con la licrmente que para el camino de la costa de la mar no ra desta ciudad de Guacachula hasta cuatro leguas dehay mas de dos puertos muy agros y ásperos, que con lla; y en un pueblo de la dicha provincia de Guasucinfinan con esta dicha provincia , y los naturales della los go diz que dijeron a los españoles que los naturales podrian defender con poco trabajo suyo. E así por esto desta provincia estaban confederados con los de Guacacomo por olras razones y causas muy convenientes, chala y con los de Culúa para que debajo de aquella nos pareció que, para evitar lo ya dicho, se debia ha cautela llévasen á los españoles à la dicha ciudad, y cer en esta dicha provincia de Tepeaca una villa en la que allá todos juntos diesen en los dichos españoles y mejor parte della , adonde concurriesen las calidades los matasen. E como aun no del todo era salido el tenecesarias para los pobladores della. E poniéndolo en mor que los de Culúa en su ciudad y en su tierra nos efecto, yo en nombre de vuestra majestad puse nombre pusieron, puso espanto esta informacion á los españoá la dicha villa, Segura de la Frontera', y nombré al les, y el capitan que yo enviaba con ellos hizo sus pece calles y regidores y otros oficiales, conforme a lo que quisas como lo supo entender, y prendieron todos aquese acostumbra. E por mas seguridad de los vecinos llos señores de Guasucingo que iban con ellos, ya los desta villa, en el lugar donde la señalé se ha comen mensajeros de la ciudad de Guacachula; y presos, con zado á traer materiales para facer una fortaleza, porque ellos se volvieron a la ciudad de Churultecal, que está aquí los hay buenos, y se dará en ella toda la priesa que cuatro leguas de allí, é, desde alli me enviaron todos sea mas posible. -

los presos con cierta gente de caballo y peones, con la 7. Estando escribiendo esta relacion, vinieron á mí | confirmacion que habian habido. E demás desto me es

ciertos mensajeros del señor de una ciudad que está cribió el capitan que los nuestros estaban atemorizacinco leguas desta provincia, que se llama Guacahula 2, dos; que le parecia que aquella jornada era muy dificul

y es á la entrada de un puerto que se pasa para 'en- | tosa. E llegados los presos, Jes hablé con las lenguas - trará la provincia de Méjico por allí; los cuales de par que yo tengo; y habiendo puesto toda diligencia para ste del dicho señor me dijeron que, porque ellos po saber la verdad, pareció que no los habia el capitan

cos dias habia habian venido á mí á dar la obediencia bien entendido. E luego los mandé soltar y les satisfice -que á vuestra majestad debian, y se habian ofrecido | con que creia que aquellos eran leales vasallos de vues- por sus vasallos, y que porque yo no los culpase, cre- | tra sacra majestad, y que yo queria ir en persona á desyendo que por su consentimiento era, me hacian saber !-baratar aquellos de Culúa; y por no mostrar laqueza como en la dicha ciudad estaban aposentados ciertos ni temor á los naturales de la tierra, asi á los amigos capilanes de Culúa. E que en ella y á una legua della como á los enemigos , me pareció que no debia cesar la estaban treinta mil hombres en guarnicion, guardando jornada comenzada. E por quitar algun temor del que aquel puerto y paso para que no pudiésemos entrar. Jos españoles tenian, determine de dejar los negocios y por él, y tambien para defender que los naturales del despacho para vuestra majestad, en que entendia, y á la dicha ciudad ni de olras provincias á ellas comar- la hora me parti á la mayor priesa que pude, é llegué canas sirviesen á vuestra alteza ni fuesen nuestros 1 aquel dia a la ciudad de Churultecal, que está ocho leamigos. E que algunos lobieran venido á se ofrecer á l-guas desta villa , donde hallé á los españoles, que toda su real servicio si aquellos no lo impidiesen; é que me vía se afirmaban ser cierta la traicion.

s e ? No conserva hoy el nombre de Segura, sino el antiguo de TC

- Eotro dia fuí a dormir al pueblo de Guasucingo, donpeaca.

19 | de los señores habian sido presos. El dia siguiente, des1. Haaquoclula , otra de las repúblicas. tadi

I pués de labor concertado con los mensajeros de Gua

[graphic]
[graphic]

cachula, el por dónde y cómo habiamos de entrar en la chos por una cuesta arriba muy agra; y tal, que cuandicha ciudad, me parti para ella una hora antes que do acabamos de encumbrar la sierra, ni los enemigos amaneciese, y suí sobre ella casi á las diez del dia. Eáni nosotros podiamos ir atrás ni adelante; é así, cayeron media legua me salieron al camino ciertos mensajeros muchos dellos muertos y ahogados de la calor, sin, hede la dicha ciudad, y me dijeron como estaba todo muy rida ninguna, y dos caballos se estancaron, y el uno bien proveido y á punto, y que los de Culúa no sa murió; y desta manera hicimos mucho daño, porque bian nada de nuestra venida, porque ciertas espías que ellos tenian en los caminos, los naturales de la dicha mo iban descansados, y los contrarios casi muertos, maciudad las habian prendido, é asimismo habian hecho taron muchos. Por manera que en poco rato estaba el á otros que los capitanes de Culúa enviaban á se aso campo vacío de los vivos, aunque de los muertos algo mar por las cercas y torres de la ciudad á descubrir el ocupado; y llegamos á los aposentos y albergues que campo, é que a esta causa toda la gente de los contra tenian hechos en el campo nuevamente, que en tres rios estaba muy descuidada, creyendo que tenian re partes que estaban, parecia cada una dellos una razocaudo en sus velas y escuchas; por tanto, que llegase; nable villa; porque, demás de la gente de guerra, tenian que no podia ser sentido. E así, me dí mucha prisa por mucho aparato de servidores y fornecimiento para su llegar a la ciudad sin ser sentido, porque íbamos por real; porque, segun supe después, en ellos habia perun llano donde desde allá nos podrian bien ver. E se sonas principales; lo cual fué todo despojado y quemagun pareció, como de los de la ciudad fuimos vistos, do por losindios nuestros amigos, que certifico á vuesviendo que tan cerca estábamos, luego cercaron los tra sacra majestad que babia ya juntos de los dichos aposentos donde los dichos capitanes estaban, y co- | nuestros amigos mas de cien mil hombres 1. Y con esta menzaron á pelear con los demás que por la ciudad victoria, habiendo echado todos los enemigos de la estaban repartidos. E cuando yo llegué á un tiro de ba tierra, hasta los pasar allende unas puentes y malos pallesta de la dicha ciudad, ya me traian hasta cuarenta sos que ellos tenian, nos volvimos a la ciudad, donde prisioneros, é todavía me dí priesa á entrar dentro. En de los naturales fuimos bien recibidos y aposentados; é la ciudad andaba muy gran grita por todas las calles : | descansamos en la dicha ciudad tres dias, de que le:peleando con los contrarios é guiado por un natural de niamos bien necesidad. la dicha ciudad, llegué al aposento donde los capitanes En este tiempo vinieron á se ofrecer al real servicio Estaban, el cual hallé cercado de mas de tres mil hom de vuestra majestad los naturales de una poblacion bres que peleaban por entrarles por la puerta, é les te- grande que está encima de aquellas sierras, dos leguas nian tomados los altos y azoteas; é los capitanes y la de donde el real de los enemigos estaba, y tambicn al gente que con ellos se halló, peleaban tan bien y tan pié de la sierra donde lie dicho que sale aquel fumo, que esforzadamente, que no les podian entrar el aposento, se llama esta dicha poblacion Ocupatu yo 2. E dijeron puesto que eran pocos; porque, demás de pelear ellos que el señor que allí tenian se habia ido con los de Cucomo valientes hombres, el aposento era muy fuerte; | lúa al tiempo que por allí los habiamos corrido, creyeny como yo llegué luego, entramos y entró tanla gente do que no paráramos hasta su pueblo. E que muchos de los naturales de la ciudad, que en ninguna manera dias habia que ellos quisieran mi amistad, y haber velos podiamos socorrer, que muy brevemente no fuesen nido á se ofrecer por vasallos de vuestra majestad, sino Duertos; porque yo quisiera tomar algunos á vida, pa que aquel señor no los dejaba ni habia querido, puesto ra me informar de las cosas de la gran ciudad, y de que ellos muchas veces se lo habian requerido y dicho. quién era señor después de la muerte de Muteczuma, y Y que agora querian servir á vuestra alteza; é que allí de otras cosas; y no pude tomar sino á uno mas muer- habia quedado un hermano del dicho señor, el cual to que vivo, del cual me informé, como adelante diré. siempre habia sido de su opinion y propósito , y agora Por la ciudad mataron muchos dellos, que en ella esta- asimismo lo era. E que me rogaban que tuviese por bien ban aposentados; y los que estaban vivos cuando yo en que aquel sucediese en el señorío; é que aunque el otro la ciudad entré, sabiendo mi venida, comenzaron á huir volviese, que no consintiese que por señor fuese recihácia donde estaba la gente que tenian en guarnicion; y bido, y que ellos tampoco lo recibirian. E yo les dije en el alcance asimis.no murieron muchos. E fué tan pres que por haber sido hasta allí de la liga y parcialidad de to oido y sabido este tumulto por la dicha gente de guar los de Culúa, y se haber rebelado contra el servicio de nicion, porque estaban en un alto que sojuzgaba toda vuestra majestad, eran dignos de mucha pena; y que así la ciudad y lo llano de al derredor, que casi á una sa- tenia pensado de la ejecutar en sus personas y hacienzon llegaron los que salian huyendo de la dicha ciudad das. Pero que pues habian venido, y decian que la causa ş la gente que venia en socorro y á ver qué cosa era de su rebelion y alzamiento habia sido aquel señor que aquella; los cuales eran mas de treinta mil hombres y la tenian, que yo, en nombre de vuestra majestad , les permas lucida gente que hemos visto, porque traian mu- | donaba el yerro pasado, y los recibia y admitia á su real chas joyas de oro y plata y plumajes; y como es gran- servicio. Y que los apercibia que si otra vez semejanle de la ciudad, comenzaron á poner fuego en ella por | yerro cometiesen, serian punidos y castigados. Y que aquella parte nor do entraban; lo cual fue muy presto si leales vasallos de vuestra alteza fuesen , serian de mí, hecho saber por los naturales, y sali con sola la gente en su real nombre, muy favorecidos y ayudados; é así de caballo, porque los peones estaban ya muy cansa

1 Por estas acciones de los de Huauquechula se les han concedos, y rompimos por ellos, y retrujéronse á un paso, el

dido muchos privilegios y se les conservan el dia de hoy. cual les ganamos, y salimos tras ellos, alcanzando mu- 1 2 Ocuituco, que está al pie del volean.

DA.

lo promelieron. Esta ciudad de Guacachula está asen- | ciendo que no habían podido mas, porque habian be tada en un llano, arrimada por la una parte á unos muy cho lo que su señor les mandó; y que ellos prometian altos y ásperos cerros, y por la otra todo el llano la cer de ahí adelante, pues su señor se habia ido y dejádolos, can dos rios, dos tiros de ballesta el uno del otro, que de servir á vuestra majestad muy bien y lealmente. E yo cada uno tiene inuy altas y grandes barrancas. E tanto, les aseguré y dije que se viniesen á sus casas, y trujeque para la ciudad hay por ellos muy pocas entradas, y sen á sus mujeres y hijos, que estaban en otros lugares las que bay son ásperas de bajar y subir, que apenas las y villas de su parcialidad; y les dije que hablasen asipueden bajar y subir cabalgando. Y toda la ciudad está mismo á los naturales dellas para que viniesen á mí, y cercada de muy fuerte muro de cal y canto, tan alto co que yo les perdonaba lo pasado ; y que no quisiesen que mo cuatro estados por de fuera de la ciudad, é por de yo hobiese de ir sobre ellos, porque recibirian mucho dentro está casi igual con el suelo. Y por toda la mura daño, de lo cual me pesaria mucho. E así fue fecho: de lla va su petril tan alto como medio estado ; para pe- | ahí a dos dias se tornó á poblar la dicha ciudad de Izzulear tiene cuatro entradas tan anchas como uno pue can, é todos los sufragáneos á ella vinieron á se ofrecer de entrar á caballo, y hay en cada entrada tres o cuatro por vasallos de vuestra alteza, é quedó toda aquella provueltas de la cerca, que encabalga el un lienzo en el vincia muy segura, y por nuestros amigos y confederaotro; y hacia á aquellas vueltas hay tambien encima de dos con los de Guacachula. Porque hubo cierta diferenla muralla su petril para pelear. En toda la cerca tienen cia sobre á quién pertenecia el señorío de aquella ciumucha (cantidad de piedras grandes y pequeñas y de dad y provincia de Izzucan, por ausencia del que se hatodas maneras, con que pelean. Será esta ciudad del bia ido á Méjico. E puesto que hubo algunas contradichasta cinco o seis mil vecinos, é terná, de aldeas á ella ciones y parcialidades entre un bijo bastardo del señor sujetas, otros tantas y mas. Tiene muy gran sitio; por natural de la tierra, que habia sido muerto por Mutecque de dentro de ella hay muchas huertas y frutas y zuma, y puesto el que á la sazon era, y casadole con olores á su costumbre.

una sobrina suya; y entre un nieto del dicho señor naE después de haber reposado en esta dicha ciudad tural, hijo de su hija legítima , la cual estaba casada con tres dias, fuimos á otra ciudad que se dice lzzucan, el señor de Guacachula, y habian babido aquel hijo, que está cuatro leguas de esta de Guacachula, porque nieto del dicho señor natural de Izzucan, se acordó enfuí informado que en ella asimismo habia mucha gente tre ellos que heredase el señorío aquel hijo del señor de de los de Culúa en guarnicion, y que los de la dicha Guacachula, que venia de legitima línea de los señores ciudad, y otras villas y lugares sus sufragáneos, eran de allí. E puesto que el otro fuese hijo, que por ser basy se mostraban muy parciales de los de Culúa, porque tardo 2 no debia de ser señor: así quedó. E obedecieron el señor della era su natural, y aun pariente de Mutec en mi presencia á aquel muchacho, que es de edad de zuma. E iba en mi compañía tanta gente de los natura hasta diez años; é que por no ser de edad para goberles de la tierra, vasallos de vuestra majestad, que casi nar, que aquel su tio bastardo y otros tres principales, cubrian los campos y sierras que podiamos alcanzar á uno de la ciudad de Guacachula y los dos de la de Izver. E de verdad habia mas de ciento y veinte mil hom zucan, fuesen gobernadores de la tierra y tuviesen el bres. Y llegamos sobre la dicha ciudad de Izzucan á muchacho en su poder hasta tanto que fuese de edad hora de las diez, y estaba despoblada de mujeres y de para gobernar. Esta ciudad de Izzucan será de hasta gente menuda, é habia en ella hasta cinco 6 seis mil tres o cuatro mil vecinos; es muy concertada en sus cahombres de guerra muy bien aderezados. Y como los lles y tratos; tenia cien casas de mezquitas y oratorios españoles llegamos delante, comenzaron algo á defen muy fuertes con sus torres, las cuales todas se quemader su ciudad; pero en poco rato la desampararon, por ron. Está en un llano á la halda de un cerro mediano, que por la parte que fuimos guiados para entrar en ella donde tiene una muy buena fortaleza; y por la otra parestaba razonable entrada. E seguimoslos por toda la te de hacia el llano, está cercada de un hondo rio que ciudad hasta los facer saltar por encima de los adarvesi pasa junto a la cerca , y está cercada de la barranca del á un rio que por la otra parte la cerca toda , del cual rio, que es muy alta , y sobre la barranca hecho un petenian quebradas las puentes, y nos detuvimos algo en tril toda la ciudad en torno, tan alto como un estado; tepasar, y seguimos el alcance hasta legua y media mas; nia por toda esta cerca muchas piedras. Tiene un valle en que creo se escaparon pocos de aquellos que allí que redondo, muy fértil de frutas y algodon, que en ningudaron. Y vueltos a la ciudad, envié dos de los naturales na parte de los puertos arriba se hace, por la gran frialdella , que estaban presos, á que hablasen a las per dad; y allí es tierra caliente, y cáusalo que está muy sonas principales de la dicha ciudad, porque el señor abrigada de sierras : todo este valle se riega por muy della se habia tainbien ido con los de Culúa, que es buenas acequias, que tienen muy bien sacadas y contaban allí en guarnicion, para que los hiciese volver á certadas. su ciudad; y que yo les prometia en nombre de vuestra En esta ciudad estuve hasta la dejar muy poblada y Inajestad, que siendo ellos leales vasallos de vuestra al pacífica; é á ella vinieron asimismo á se ofrecer por vateza, de allí adelante serian de mí muy bien tratados, sallos de vuestra majestad el señor de una ciudad que y perdonados del rebelion y yerro pasado. E los dichos se dice Guajocingo y el señor de otra ciudad que está naturales fueron , y dende a tres dias vinieron algunas | á diez leguas de esta de Izzucan, y son fronteros de la personas principales y pidieron perdon de su yerro, di

Aqui se advierte que reconocian legitimo matrimonio, y es. 1 Adarve es término arábigo, que es el espacio que hay en los cluian a los bastardos de la sucesion, como se manda en las leyes wuros donde se levantaban las almenas.

de España.

tierra de Méjico. Tambien vinieron de ocho pueblos de 1 porque esto es lo que en estas partes es mas necesario; la provincia de Coastoaca 1, que es una de que en los | porque peones rodeleros aprovechan muy poco solos, capítulos antes deste bice mencion, que habian visto los por ser tanta cantidad de gente y tener tan fuertes y españoles que yo envié á buscar oro á la provincia de Zu grandes ciudades y fortalezas; y escribo al licenciado zula?; donde, y en la de Tamazula 3, porque está junto | Rodrigo de Figueroa y á los oficiales de vuestra alteza á ella, dije que habia muy grandes poblaciones y casas que residen en la dicha isla, que dén para ello todo el muy bien obradas, de mejor cantería que en ninguna favor y ayuda que ser pudiere, porque asi conviene mude estas partes se habia visto; la cual dicha provincia cho al servicio de vuestra alteza y á la seguridad de nuesde Coastoaca está cuarenta leguas de allí de Izzucan; é tras personas; porque viniendo esta ayuda y socorro, los naturales de los dichos ocho pueblos se ofrecieron pienso volver sobre aquella gran ciudad y su tierra, é asimismo por vasallos de vuestra alteza , é dijeron que creo, como ya á vuestra majestad he dicho, que en muy otros cuatro que restaban en la dicha provincia vernian breve tornará al estado en que antes yo la tenia, é se muy presto; é me dijeron que les perdonase porque an restaurarán las pérdidas pasadas. Y en tanto yo quedo tes no habian venido; que la causa habia sido no osar, haciendo doce bergantines para entrar por la laguna , y por temor de los de Culúa; porque ellos nunca habian estáse labrando ya la tablazon 5 y piezas de ellos, portomado armas contra mí, ni habian sido en muerte de que así se han de llevar por tierra, porque en llegando ningun español. E que siempre, después que al servi se liguen y acaben en breve tiempo; é asimismo se hace cio de vuestra alteza se habian ofrecido, habian sido clavazon para ellos, y está aparejada pez y estopa , y buenos y leales vasallos suyos en sus voluntades; pero velas y remos, y las otras cosas para ello necesarias. E que no las habían osado manifestar por temor de los de certifico á vuestra majestad que hasta conseguir este Culúa. De manera que puede vuestra altera ser muy fin no pienso tener descanso ni cesar para ello todas las cierto que, siendo nuestro señor servido en su real ven formas y maneras á mí posibles, posponiendo para ello tura, en muy breve tiempo se tornara á ganar lo perdi todo el trabajo y peligro y costa que se me puede do ó mucha parte dello, porque de cada dia se vienen ofrecer. á ofrecer por vasallos de vuestra majestad de muchas Habrá dos ó tres dias que por carta del teniente que provincias y ciudades que antes eran sujetas á Mutec- en mi lugar está en la villa de la Veracruz, supe cómo zuma, siendo que los que así lo hacen son de mí muy al puerto de la dicha villa habia llegado una carabela bien recibidos y tratados, y los que al contrario, dei pequeña con hasta treinta hombres de mar y tierra, cada dia destruidos.

que diz que venia en busca de la gente que Francisco De los que en la ciudad de Guacachula se prendieron, de Garay habia enviado á esta tierra, de que ya á vues en especial de aquel herido, supe muy por extenso las tra alteza he hecho relacion, y cómo habia llegado con cosas de la gran ciudad de Temixtitan, é cómo después mucha necesidad de bastimentos; y tanta, que si no hode la muerte de Muteczuma habia sucedido en el seño bieran hallado allí socorro, se murieran de sed y hamrio on hermano suyo, señor de la ciudad de Iztapalapa, bre; é supe dellos cómo habia llegado al rio de Pánuque se llamaba Cuetravacin, el cual sucedió en el se co, y estado en el treinta dias surtos, y no habian visto porio porque murió en las puentes el hijo de Muteczu- ! gente en todo el rio ni tierra; de donde se cree que á ma que heredaba el señorío; y otros dos hijos suyos causa de lo que allí sucedió se ha despoblado aquella que quedaron vivos, el uno diz que es loco y el otro per tierra. E asimismo dijo la gente de la dicha carabela lático, é a esta causa decian aquellos que habia here que luego tras ellos habían de venir otros dos navios del dado aquel hermano suyo; é tambien porque él nos ba dicho Francisco de Garay con gente y caballos, y que bia becho la guerra, y porque lo tenian por valiente, creian que eran ya pasados la costa abajo; é parecióme hombre muy prudente. Supe asimismo cómo se fortale que cumplia al servicio de vuestra alteza, porque aquecian así en la ciudad como en todas las otras de su se llos navios y gente que en ellos iba no se pierda , é yenborío, y hacian muchas cercas y cavas y fosados, y mu do desproveidos de aviso de las cosas de la tierra, los chos géneros de armas. En especial supe que hacian naturales no hiciesen en ellos mas daño de lo que en los lanzas largas como picas para los caballos, é aun ya ha primeros hicieron, enviar la dicha carabela en busca de bemos visto algunas dellas, é porque en esta provine los dos navios para que los avisen de lo pasado, y se vicia de Tepeaca se hallaron algunas con que pelearon, niesen al puerto de la dicha villa , donde el capitan que y en los ranchos y aposentos en que la gente de Culúa envió el dicho Francisco de Garay primero estaba espeestaba en Guacachula se hallaron asimismo muchas de. rándolos. Plega á Dios que los halle, y á tiempo que no llas. Otras muchas cosas supe, que por no dar á vues- | hayan salido á tierra; porque, segun los naturales ya estra alteza importunidad, dejo.

taban sobre aviso, y los españoles sin él, temo recibiYo envio á la isla Española cuatro navios para que lue- rian mucho daño, y dello Dios nuestro Señor y vuesgo vuelvan cargados de caballos y gente para nuestro | tra alteza serian muy deservidos, porque seria encarsocorto; é asimismo envio á comprar otros cuatro para nar mas aquellos perros de lo que están encarnados, y que desde la dicha isla Española y ciudad de Santo Do darles mas ánimo y osadía para acometer á los que adeiniogo traigan caballos y armas y ballestas y pólvora, lante fueren.

En un capítulo antes destos he dicho cómo habia sa1 Es Oaxaca. * Puede ser Zacatula, del obispado de Michoacan.

5 Esto por constante tradicion de trabajo en un barrio de Hue* Tamazula está en la provincia de Sinaloa, a la costa del sur. yothipan, que llaman Cuausimalan , que quiere decir donde labran

los palos.

Caitbabyatzin.

« AnteriorContinuar »