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po de la dicha ciudad, por cualquiera parte que qui- | esterar salas y cámaras. Hay todas las maneras de versieren entrar á ella, hay dos leguas. Tiene cuatro entra duras que se fallan, especialmente cebollas, puertos, das, todas de calzada hecha a mano, tan ancha como ajos, mastuerzo, berros, borrajas, acederas y cardos y dos lanzas jinetas. Es tan grande la ciudad como Sevi tagarninas. Hay frutas de muchas mancras, en que bay lla y Córdoba. Son las calles della, digo las principales, cerezas? y ciruelas que son semejables á las de España. muy anchas y muy derechas, y algunas destas y to Venden miel de abejas y cera y miel de cañas de maíz, das las demás son la mitad de tierra, y por la otra mi que son tan melosas y dulces como las de azúcar, ymie! tad es agua, por la cual andan en sus canoas, y todas de unas plantas que llaman en las otras y estas maguey, las calles de trecho á trecho están abiertas por do atra- que es muy mejor que arrope; y destas plantas facen viesa el agua de las unas á las otras, é en todas estas azúcar y vino, que asimismo venden. Hayá vender muaberturas, que algunas son muy anchas, hay sus puen- | chas maneras de filado de algodon de todas colores en tes de muy anchas y muy grandes vigas juntas y recias sus madejicas, que parece propriamente alcaicería de y bien labradas; y tales, que por muchas dellas pueden Granada en las sedas, aunque esto otro es en mucha pasar diez de caballo juntos a la pár. E viendo que si los | mas cantidad. Venden colores para pintores cuantas se naturales desta ciudad quisiesen hacer alguna traicion, pueden hallar en España, y de tan excelentes matices tenian para ello mucho aparejo, por ser la dicha ciudad cuanto pueden ser. Venden cueros de venado con pelo edificada de la manera que digo, y que quitadas las y sin él, teñidos, blancos y de diversas colores 4. Venpuentes de las entradas y salidas, nos podrian dejar mo den mucha loza, en gran manera muy buena , venden rir de bambre sin que pudiésemos salir a la tierra, luego muchas vasijas de tinajas grandes y pequeñas, jarros, que entré en la dicha ciudad dí mucha priesa á facer | ollas, ladrillos y otras infinitas maneras de vasijas, 10• cuatro bergantines, y los tice en muy breve tiempo, ta- / das de singularbarros, todas ó las mas vedriadas y pinles que podian echar trecientos hombres en la tierra y tadas. Venden maíz en grano y en pan, lo cual hace mulevar los caballos cada vez que quisiésemos. Tiene esta cha ventaja, así en el grano como en el sabor, á todo lo ciudad muchas plazas, donde hay continuos mercados de las otras islas y Tierra-Firme. Venden pasteles de aves y trato de comprar y vender. Tiene otra plaza tan grande y empanadas de pescado. Venden mucho pescado fresco como dos veces la ciudad de Salamanca, toda cercada y salado, crudo y guisado. Venden huevos de gallinas y de portales alrededor, donde hay cotidianamente arriba de ansares y de todas las otras aves que he dicho en de sesenta mil ánimas comprando y vendiendo ; donde | gran cantidad, venden tortillas de huevos fechas. Fihay todos los géneros de mercadurias que en todas las nalmente, que en los diclios mercados se venden todas tierras se hallan, así de mantenimientos como de vitua cuantas cosas se hallan en toda la tierra, que demás de llas, joyas de oro y de plata, de plomo, de laton, de cobre, las que he dicho, son tantas y de tantas calidades, que de estaño, de piedras, de huesos, de conchas, de cara | por la prolijidad y por no me ocurrir tantas á la memocoles y de plumas; véndese tal piedra labrada y por la ria, y aun por no saber poner los nombres, no las exprebrar, adobes, ladrillos, madera labrada y por labrar de so 6. Cada género de mercaduría se vende en su calle, diversas maneras. Hay calle de caza donde venden to | sin que entremetan otra mercaduría ninguna, y en dos los linajes de aves 1 que hay en la tierra, así como esto tienen mucha órden. Todo lo venden por cuenta y gallinas, perdices, codornices , lavancos , dorales , zar medida, excepto que fasta agora no se ha visto vender cetas, tórtolas, palomas, pajaritos en cañuela , papaga | cosa alguna por peso. Hay en esta gran plaza una muy yos, búharos, águilas, falcones, gavilanes y cernícalos, buena casa 7 como de audiencia , donde están siempre y de algunas aves destas de rapiña venden los cueros sentados diez ó doce personas, que son jueces y libran con su pluma y cabezas y pico y uñas. Venden conejos, todos los casos y cosas que en el dicho mercado acaeliebres, venados y perros pequeños, que crian para co cen, y mandan castigar los delincuentes. Hay en la mer castrados. Hay calle de harbolarios, donde hay todas dicha plaza otras personas que andan continuo entre la las raíces y yerbas medicinales que en la tierra se ba gente mirando lo que se vende y las medidas con que Han. Hay casas como de boticarios donde se venden las miden lo que venden, y se ha visto quebrar alguna que medicinas hechas, así potables como ungüentos y em | estaba falsa. plastos. Hay casas como de barberos, donde lavan y ra - Hay en esta gran ciudad muchas mezquitas ó casas pan las cabezas. Hay casas donde dan de comer y beber de sus ídolos, de muy hermosos edificios 8, por las copor precio. Hay hombres como los que llaman en Casti laciones y barrios della, y en las principales della hay lla gana panes, para traer cargas. Hay mucha leña, car personas religiosas de su secta, que residen continuabon, braseros de barro y esteras de muchas maneras mente en ellas; para los cuales, demás de las casas donde para camas, y otras mas delgadas para asiento y para

? Las cerezas deste país se llaman capulines, diferentes de las la laguna de Chalco; pero antiguamente la de Tezcuco entraba | de España ; pero hay guindas parecidas a las de allá. dentro de la ciudad, lo que se ha evitado por las inundaciones, - 3 Planta del Pulque, que llamaban maguey 6 methl, y del maaunque está tan cerca, que crece hasta la garita de San Lázaro. guey pequeño hacen la bebida mescal, que está prohibida. 1 Una de las aves mas maravillosas que hay en la América, es,

"Hoy los soldados de presidio usan las cueras para libertarse por lo pequeño, el chupa-mirto, así llamado porque solo se sus de las saetas. tenta del jugo de las fores, que chupa sacando una lengüecita muy

* 5 El de Guadalajara es apreciado hoy en todas las naciones. larga y delgada; sin pararse y volando repasa las flores y las

6 Aun hoy es admirable la variedad de cosas que traen los inchupa.

dios à vender, y no es fácil que uno las conozca todas. En Veracruz hay el rey de los sopilotes, que es de muy hermo 7 La llamaban Tecpancalli. sos y varios colores, y los demás sopilotes may feos, pero útiles, 9 Los sacerdotes de los idolos vivian en la muralla o cerca del como las cigüeñas en España, pues en América no las hay. templo.

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tienen sus idolos, lay muy buenos aposentos. Todos saber que habia un solo Dios, universal Señor de todos, estos religiosos visten de negro y nunca cortan el ca- el cual habia criado el cielo y la tierra y todas las cosas, bello, ni lo peinan desque entran en la religion hasta que é hizo á ellos y á nosotros, y que este era sin principio salen, y todos los hijos de las personas principales, así é inmortal, y que á él habian de adorar y creer, y no á señores como ciudadanos honrados, están en aquellas otra criatura ni cosa alguna; y les dije todo lo demás religiones y hábito desde edad de siete ú ocho años que yo en este caso supe, para los desviar de sus idolafasta que los sacan para los casar, y esto mas acaece en trías, y atraer al conocimiento de Dios nuestro Señor; y los primogénitos que han de heredar las casas que en todos, en especial el dicho Muteszuma, me respondielos otros. No tienen acceso á mujer 1, ni entra ninguna ron que ya me babian dicho que ellos no eran naturaen las dichas casas de religion. Tienen abstinencia en les desta tierra, y que habia muchos tiempos que sus no comer ciertos manjares, y mas en algunos tiempos predecesores habian venido á ella, y que bien creian que del año que no en los otros; y entre estas mezquitas bay podrian estar errados en algo de aquello que tenian, por una, que es la principal, que no hay lengua humana haber tanto tiempo que salieron de su naturaleza, y que sepa explicar la grandeza y particularidades della; que yo, como mas nuevamente venido, sabria mejor las porque es tan grande, que dentro del circuito della, que cosas que debian tener y creer, que no ellos; que se las es todo cercado de muro muy alto, se podia muy bien fa- dijese y hiciese entender; que ellos harian lo que yo les cer una villa de quinientos vecinos. Tiene dentro deste dijese que era lo mejor. Y el dicho Muteczuma y mucircúito, toda á la redonda, muy gentiles aposentos, en chos de los principales de la ciudad estuvieron conmigo que liay muy grandes salas y corredores, donde se apo- i hasta quitar los ídolos y limpiar las capillas y poner sentan los religiosos que allí están. Hay bien cuarenta las imágenes, y todo con alegre semblante, y les defendi torres muy altas y bien obradas, que la mayor tiene cin- i que no matasen criaturas á los idolos, como acostumcuenta escalones para subir al cuerpo de la torre; la mas braban; porque, demás de ser muy aborrecible á Dios, principal es mas alla que la torre de la iglesia mayor de vuestra sacra majestad por sus leyes lo proliibe y manSevilla. Son tan bien labradas, así de cantería como de la que el que matare lo maten. E de ali adelante se madera, que no pueden ser mejor hechas ni labradas en apartaron dello, y en todo el tiempo que yo estuve en la ninguna parte, porque toda la cantería de dentro de las dicha ciudad nunca se vió matar ni sacrificar alguna capillas donde tienen los ídolos es de imagineria y za- criatura. u bol

Hii 202.2011 quizamies 3, y el maderamiento es todo de mazonería Los bultos y cuerpos de los ídolos en quien estas geny muy picado de cosas de monstruos y otras figuras y tes creen, son de muy mayores estaturas que el cuerpo labores. Todas estas torres son enterramiento de seño de un gran hombre. Son hechos de masa de todas las res, y las capillas que en ellas tienen, son dedicadas cada semillas y legumbres que ellos comen, molidas y mezuna á su idolo, á que tienen devocion.

cladas unas con otras, y amásanlas con sangre de coHay tres salas dentro desta gran mezquita, donde es razones de cuerpos humanos, los cuales abren por los tán los principales ídolos, de maravillosa grandeza y al- pechos vivos y les sacan el corazon, y de aquella santura, y de muchas labores y figuras esculpidas, así en gre que sale dél amasan aquella harina, y así hacen la cantería como en el maderamiento, y dentro des- tanta cantidad cuanta basta para facer aquellas estatas salas están otras capillas que las puertas por do en- tuas grandes. E tambien después de hechas les ofretran á ellas son muy pequeñas, y ellas asimismo no cian mas corazones, que asimismo los sacrificaban, y tienen claridad alguna, y allí no están sino aquellos re- les untan las caras con la sangre. A cada cosa tienen su ligiosos, y no todos; y dentro destas están los bultos y ídolo dedicado, al uso de los gentiles, que antiguamente .figuras de los ídolos, aunque, como he dicho, de fuera honraban sus dioses. Por manera que para pedir favor hay tambien muchos. Los mas principales destos ídolos, para la guerra tienen un ídolo, y para sus labranzas y en quien ellos mas fe y creencia tenian, derroqué de sus otro; y así, para cada cosa de las que ellos quieren ó dcsillas y los fice echar por las escaleras abajo, é fice lim- sean que se hagan bien, tienen sus ídolos, á quien honpiar aquellas capillas donde los tenian, porque todas es ran y sirven 5 taban llenas de sangre, que sacrifican, y puse en ellas Hay en esta gran ciudad muchas casas muy buenas imágenes de nuestra Señora y de otros santos, que no y muy grandes, y la causa de haber tantas casas principoco el dicho Muteczuma y los naturales sintieron; los pales es que todos los señores de la tierra vasallos del cuales primero me dijeron que no lo hiciese, porque dicho Muteczuma tienen sus casas en la dicha ciudad, si se sabia por las comunidades, se levantarian contra y residen en ella cierto tiempo del año; é demás desto, mí, porque tenian que aquellos ídolos les daban todos hay en ella muchos ciudadanos ricos, que tienen asilos bienes temporales, y que dejándoles maltratar, se mismo muy buenas casas. Todos ellos, demás de tener enojarian y no les darian nada, y les sacarian los frutos muy buenos y grandes aposentamientos, tienen muy de la tierra, y moriria la gente de hambre. Yo les hice I gentiles verjeles de flores de diversas maneras, así en entender con las lenguas cuán engañados estaban en los aposentamientos altos como bajos. Por la una caltener su esperanza en aquellos ídolos, que eran hechoszada que á esta gran ciudad entran, vienen dos caños por sus manos, de cosas no limpias, é que habian de de argamasa, tan anchos como dos pasos cada uno, y Véase un principio de religion y voto de castidad.

tan altos casi como un estado, y por el uno dellos 6 viene 9 Esta mezquita mas insigne estaba donde hoy la santa iglesia metropolitana.

5 Y además desto, habia dioses penates ó caseros. Nombre arábigo, que significa techos labrados con yeso. 6 Esta es la que aun höy xe reconoce venia por Churubusco, de Simulacra gentium.... Opera manuum hominum. (Psalm. 113.) la suerte de Amilco. HA.

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un golpe de agua dulce muy buena, del gordor de un un cabo y de otro de aquella su gran ciudad, enviaba sus cuerpo de hombre, que va á dar al cuerpo de la ciudad, mensajeros, queno fuese cumplidosu mandado, aunque de que se sirven y beben todos. El otro, que va vacío, es habia algunas provincias en medio destas tierras, con para cuando quieren limpiar el otro caño, porque echan quien él tenia guerra. Pero lo que se alcanzó, v yo dél por allí el agua en tanto que se limpia; y porque el pude comprehender, era su señorío tanto casi como Esagua ha de pasar por las puentes, á causa de las quebra | paña, porque hasta sesenta leguas desta parte de Pudas, por do atraviesa el agua salada, echan la dulce por tunchan, que es el rio de Grijalba 5, envió mensajeros á unas canales tan gruesas como un buey, que son de la que se diesen por vasallos de vuestra majestad los natulongura de las dichas puentes, y así se sirve toda la ciu- rales de una ciudad que se dice Cumatan 6, que habia dad. Traen á vender el agua por canoas por todas las desde la gran ciudad á ella docientas y treinta leguas; calles, y la manera de como la toman del caño es, que porque las ciento y cincuenta yo he fecho andará los esllegan las canoas debajo de las puentes por do están las pañoles. Todos los mas de los señores destas tierras y canales, y de allí hay hombres en lo alto que hinchen provincias, en especial los comarcanos , residian como las canoas, y les pagan por ello su trabajo. En todas las ya he dicho, mucho tiempo del año en aquella gran ciqentradas de la ciudad y en las partes donde descargan dad, é todos ó los mas tenian sus hijos primogénitos en las canoas, que es donde viene la mas cantidad de los el servicio del dicho Muteczuma. En todos los señoríos mantenimientos que entran en la ciudad, bay chozas destos señores tenia fuerzas hechas, y en ellas gente hechas, donde están personas por guardas y que reci- suya, y sus gobernadores y cogedores del servicio y renta ben certum quid 1 de cada cosa que entra. Esto no sé que de cada provincia le daban, y habia cuenta y rasi lo lleva el señor ó si es proprio para la ciudad; porque zon de lo que cada uno era obligado á dar, porque tiehasta ahora no lo he alcanzado; pero creo que para el nen caractéres y figuras escritas en el papel que facen, señor, porque en otros mercados de otras provincias se por donde se entienden. Cada una destas provincias ha visto coger aquel derecho para el señor dellas. Hay servia con su género de servicio, segun la calidad de la en todos los mercados y lugares públicos de la dicha tierra; por manera que á su poder venia toda suerte de ciudad, todos los dias, muchas personas trabajadores y cosas que en las dichas provincias babia. Era tan temimaestros de todos oficios, esperando quien los alquile do de todos, así presentes como ausentes, que nunca por sus jornales. La gente desta ciudad es de mas ma- príncipe del mundo lo fué mas. Tenia, así fuera de la ciunera y primor en su vestido y servicio que no la otra dad como dentro, muchas casas de placer, y cada una destas otras provincias y ciudades, porque como allí de su manera de pasatiempo, tan bien labradas cuanto estaba siempre este señor Muteczuma, y todos los seño- se podria decir, y cuales requerian ser para un gran res sus vasallos ocurrian siempre a la ciudad, habia en príncipe y señor. Tenia dentro de la ciudad sus casas de ella mas manera y policía en todas las cosas. Y por no aposentamiento, tales y tan maravillosas, que me paser mas prolijo en la relacion de las cosas desta gran receria casi imposible poder decir la bondad y grandeza ciudad (aunque no acabaria tan aina) no quiero decir dellas. E por tanto no me porné en expresar cosa dellas, mas sino que en su servicio y trato de la gente della mas de que en España no hay su semejable 7. Tenia una hay la manera 2 casi de vivir que en España, y con tanto casa poco menos buena que esta, donde tenia un muy concierto y órden como allá, y que considerando esta hermoso jardin con ciertos miradores que salian sobre gente ser bárbara y tan apartada del conocimiento de él, y los mármoles y losas dellos eran de jaspe, muy bien Dios y de la comunicacion de otras naciones de razon, obradas. Habia en esta casa aposentamientos para se es cosa admirable ver la que tienen en todas las cosas. aposentar dos muy grandes principes con todo su servi

En lo del servicio de Muteczama y de las cosas de ad- cio. En esta casa tenia diez estanques de agua, donde miracion que tenia por grandeza y estado, hay tanto tenia todos los linajes de aves de agua que en estas parque escribir, que certifico á vuestra alteza que yo no tes se ballan, que son muchos y diversos, todas doméssé por do comenzar, que pueda acabar de decir alguna ticas; y para las aves que se crian en la mar eran los parte dellas; porque, como ya he dicho, ¿qué mas gran estanques de agua salada, y para las de rios, lagunas deza puede ser , que un señor bárbaro como este tuviese de agua dulce; la cual agua vaciaban de cierto á cierto contrahechas de oro y plata y piedras y plumas todas las tiempo por la limpieza, y la tornaban á henchir por sus cosas que debajo del cielo hayen su señorío, tan al natural caños; y á cada género de aves se daba aquel mantenilo de oro y plata, que no hay platero en el mundo queme- | miento que era proprio á su natural y con que ellas jor lo hiciese 3; y lo de las piedras, que no baste juicio en el campo se mantenian. De forma que a las que cocomprehender con qué instrumentos se hiciese tan per- mian pescado se lo daban, y las que gusanos, gusanos, fecto 4; y lo de pluma, que ni de ccra nien ningun broslado y las que maíz, maiz, y las que otras semillas mas menuse podria hacer tan maravillosamente? El señorío de tier- das, por consiguiente se las daban. E certifico á vuestra ras que este Muteczuma tenia , no se ha podido alcanzar alteza que a las aves que solamente comian pescado se cuánto era, porque á ninguna parte, docientas leguas de les daba cada dia diez arrobas dél, que se toma en la

laguna salada. Habia para tener cargo destas aves treUna contribucion.

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en curar las aves que adolecian 1. Sobre cada alberca y podian haber. Y porque la tierra es fria, traian debajo estanques de estas aves habia sus corredores y mirado- de cada plato y escudilla de manjar un braserico con res muy gentilmente labrados, donde el dicho Mutec brasa, porque no se enfriase 3. Poníanle todos los manzuma se venia á recrear y á las ver. Tenia en esta casa jares juntos en una gran sala en que el comia, que casi un cuarto en que tenia hombres y mujeres y niños, toda se henchia, la cual estaba toda muy bien esterada y blancos de su nacimiento en el rostro y cuerpo y ca | muy limpia, y él estaba asentado en una almohada de bellos y cejas y pestañas. Tenia otra casa muy her cuero pequeña muy bien hecha. Al tiempo que comian mosa , donde tenia un gran patio losado de muy gentiles estaban allí desviados dél cinco ó seis señores ancianos, losas, todo el hecho a manera de un juego de ajedrez. á los cuales él daba de lo que comia. Y estaba en pié uno E las casas eran hondas cuanto estado y medio, y tan de aquellos servidores que le ponia y alzaba los manjagrandes como seis pasos en cuadra; é la mitad de cada res, y pedia á los otros que estaban mas afuera lo que una destas casas era cubierta el soterrado de losas, y era necesario para el servicio. E al principio y fin de la la mitad que quedaba por cubrir tenia encima una red comida y cena siempre le daban agua á manos, y con de palo muy bien hecha; y en cada una destas casas la toalla que una vez se limpiaba nunca se limpiaba habia un ave de rapiña, comenzando de cernícalo hasta mas, ni tampoco los platos y escudillas en que le traian á aguila, todas cuantas se hallan en España, y muchas una vez el manjar se los tornaban á traer, sino siempre mas raleas que allá no se han visto. E de cada una des- nuevos, y así hacian de los brasericos 4. Vestíase todos tas raleas habia mucha cantidad, y en lo cubierto de los dias cuatro maneras de vestiduras, todas nuevas, y cada una destas casas habia un palo, como alcandra, nunca mas se las vestia otra vez. Todos los señores que y otro fuera debajo de la red, que en el uno estaban de entraban en su casa no entraban calzados, y cuando noche y cuando llovia, y en el otro se podian salir al sol iban delante del algunos que él enviaba á llamar, llevay al aire á curarse. A todas estas aves daban todos los ban la cabeza y ojos inclinados, y el cuerpo muy humidias de comer gallinas, y no otro mantenimiento. Ha- Hado, y hablando con él no le miraban á la cara; lo cual

bia en esta casa ciertas salas grandes, bajas, todas lle- bacian por mucho acatamiento y reverencia. Y sé que -nas de jaulas grandes, de muy gruesos maderos, muy lo hacian por este respeto, porque ciertos señores re- bien labrados y encajados, y en todas ó en las mas ha prehendian á los españoles, diciendo que cuando ha

bia feones, tigres, lobos, zorras y gatos de diversas blaban conmigo estaban exentos 5, mirándome la cara, maneras 2, y de todos en cantidad; á las cuales daban que parecia desacatamiento y poca vergüenza. Cuando de comer gallinas cuantas les bastaban. Y para estos salia fuera el dicho Muteczuma, que era pocas veces, animales y aves habia otros trecientos hombres, que todos los que iban con él y los que topaba por las calles

tenian cargo dellos. Tenia otra casa donde tenia mu le volvian el rostro, y en ninguna manera le miraban, y -chos hombres y mujeres monstruos, en que habia ena todos los demás se postraban hasta que él pasaba. Llcnos, corcovados y contrahechos, y otros con otras dis vaba siempre delante sí un señor de aquellos con tres formidades, y cada una manera de monstruos en su i varas delgadas altas, que creo se bacia porque se supiecuarto por sí; é tambien habia para estos personas de se que iba allí su persona 6. Y cuando lo descendian de dicadas para tener cargo dellos. E las otras cosas de pla las andas, tomaba la una en la mano y llevábala hasta cer que tenia en su ciudad dejo de decir, por ser muchas donde iba. Eran tantas y tan diversas las maneras y cey de muchas calidades.

remonias que este señor tenia en su servicio, que era La manera de su servicio era que todos los dias lue necesario mas espacio del que yo al presente tengo para "go en amaneciendo eran en su casa de seiscientos se- les relatar, y aun mejor memoria para las retener, por

mores y personas principales, los cuales se sentaban, y que ninguno de los soldanes ni otro ningun señor inotros andaban por unas salas y corredores que habian fiel de los que hasta agora se tiene noticia, no creo que en la dicha casa, y allí estaban hablando y pasando tiem- tantas ni tales ceremonias en servicio tengan. nannt po, sin entrar donde su persona estaba. Y los servidores En esta gran ciudad estuve proveyendo las cosas que destos y personas de quien se acompañaban henchian parecia que convenia al servicio de vuestra sacra mados ó tres grandes patios y la calle, que era muy grande. jestad, y pacificando y atrayendo á él muchas provin- Y estos estaban sin salir de allí todo el dia hasta la no- cias, y tierras pobladas de muchas y muy grandes ciu

che. E al tiempo que traian de comer al dicho Muteczu- dades y villas y fortalezas, y descubriendo minas, y ma, asimismo lo traian á todos aquellos señores tan sabiendo y inquiriendo muchos secretos de las tierras complidamente cuanto a su persona, y tambien á los ser- del señorío de este Muteczuma, como de otras que con vidores y gentes destos les daban sus raciones. Habia él confinaban, y él tenia noticia; que son tantas y tan cotidianamente la dispensa y botillería abierta para to- | maravillosas, que son casi increibles, y todo con tanta dos aquellos que quisiesen comer y beber. La manera de voluntad y contentamiento del dicho Muteczuma y de como les daban de comer, es que venian trecientos ó todos los naturales de las dichas tierras, como si de cuatrocientos mancebos con el manjar, que era sin cuen- ab initio hobieran conocido á vuestra sacra majestad por to, porque todas las veces que comia y cenaba le traian

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su rey y señor natural; y no con menos voluntad hacian tiros de fuego, lo cual todo lo traía figurado en un patodas las cosas que en su real nombre les mandaba. pel de la tierra para lo mostrar al dicho Muteczuma 2. - En las cuales dichas cosas, y en otras no menos úti- E dijéronme cómo el español que yo tenia puesto en la les al real servicio de vuestra alteza, gasté desde 8 de costa, y los otros mensajeros que yo habia enviado, esnoviembre de 1519 hasta entrante el mes de mayo deste taban con la dicha gente, y que les habian dicho á estos presente, que estando en toda quietud y sosiego en esta indios que el capitan de aquella gente no los dejaba vedicha ciudad, teniendo repartidos muchos de los espa- nir, y que me lo dijesen. Y sabido esto, acordé de enviar ñoles por muchas y diversas partes, pacificando y po- un religioso3 que yo truje en mi compañía, con una carta blando esta tierra con mucho desco que viniesen na mia y otra de alcaldes y regidores de la villa de la Veravíos con la respuesta de la relacion que à vuestra ma cruz, que estaban conmigo en la dicha ciudad; las cuajestad habia hecho desta tierra , para con ellos enviar la les iban dirigidas al capitan y gente que á aquel puerto que agora envio, y todas las cosas de oro y joyas que habia llegado, haciéndole saber muy por extenso lo que en ella habia habido para vuestra alteza; vinicron á mí en esta tierra me habia sucedido, y eómo tenia muchas ciertos naturales desta tierra, vasallos del dicho Mutec- ciudades y villas y fortalezas ganadas y conquistadas, zuma, de los que en la costa de la mar moran, y me di- y pacíficas, y sujetas al real servicio de vuestra majesjeron cómo junto a las sierras de San Martin, que son tad, y preso al señor principal de todas estas partes; y en la dicha costa, antes del puerto 6 bahía de San Juan, como estaba en aquella gran ciudad, y la cualidad della, habian legado diez y ocho navíos, y que no sabian quién y el oro y joyas que para vuestra alteza tenia; y cómo eran, porque asi como los vieron en la mar me lo vinie- habia enviado relacion desta tierra á vuestra majestad. ron á hacer saber; y tras destos dichos indios vino otro Eque les pedia por merced me ficiesen saber quién eran, natural de la isla Fernandina, el cual me trajo una carta y si eran vasallos naturales de los reinos y señoríos de de un español que yo tenia puesto en la costa para que vuestra alteza, me escribiesen si venian á esta tierra si navíos viniesen, les diese razon de mí y de aquella por su real mandado, 6 á poblar y estar en ella, 6 si pavilla que allí estaba cerca de aquel puerto, porque no saban adelante, ó habian de volver atrás; o si traían alse perdiesen. En la cual dicha carta se contenia : «Que guna necesidad, que yo les haria proveer de todo lo »en tal dia habia asomado un navío frontero del dicho que a mí posible fuera. E que si eran de fuera de los » puerto de San Juan, solo; y que habia mirado por toda reinos de vuestra alteza , asimismo me hiciesen saber » la costa de la mar, cuanto su vista podia comprehender, si traian alguna necesidad, porque tambien lo reme

y que no habia visto otro; y que creia que era la nao diaria pudiendo. Donde no, que les requeria de par» que yo habia enviado á vuestra sacra majestad, porte de vuestra majestad que luego se fuesen de sus lier»que ya era tiempo que viniese. Y que para mas certifi- ras y no saltasen en ellas; con apercebimiento que si »carse el quedaba esperando que la dicha nao llegase así no lo ficiesen, iria contra ellos con todo el poder Dal puerto para se informar della , y que luego vernia a que yo tuviese, así de españoles como de naturales de

me traer la relacion.» Vista esta carta, despaché dos la tierra, y los prenderia ó mataria como extranjeros españoles, uno por un camino y otro por otro, porque que se querian entreineter en los reinos y señoríos de mi no errasen á algun mensajero si de la nao viniese. A los rey y señor. E parlido el dicho religioso con el dicho cuales dije que llegasen hasta el dicho puerto y supie- despacho, dende en cinco dias llegaron a la ciudad de sen cuántos navios eran llegados, y de dónde eran y lo Temixtitan veinte españoles de los que en la villa de la que traian; y se volviesen á la mas priesa que fuese po- Veracruz tenia; los cuales me traian un clérigo y otros sible á me lo hacer saber. Y asimismo despaché otro á la dos legos que habian tomado en la dicha villa; de los villa de la Veracruz a les decir lo que de aquellos na cuales supe como la armada y gente que en el dicho víos habia sabido, para que de allá asimismo se infor- puerto estaba era de Diego Velazquez, que venia por masen y me lo hiciesen saber; y otro al capitan que con su mandado, y que venia por capitan della un Panfilo los ciento y cincuenta hombres enviaba a hacer el pue- Narvaez, vecino de la isla Fernandina. E que traian blo de la provincia y puerto de Quacucalco 1; al cual es ochenta de caballo y muchos tiros de pólvora y ochocribí que do quiera que el dicho mensajero le alcanza cientos peones; entre los cuales dijeron que habia se, se estuviese, y no pasase adelante hasta que yo se- ochenta escopeteros y ciento y veinte ballesteros, y que gunda vez le escribiese; porque tenia nueva que eran venia y se nombraba por ca pitan general y teniente de llegados al puerto ciertos navios; el cual, segun des | gobernador de todas estas partes por el dicho Diego pués pareció, ya cuando llegó mi carta sabia de la ve- Velazquez, y que para ello traia provisiones de vuestra nida de los dichos navios. Y enviados estos dichos majestad , é que los mensajeros que yo habia enviado, mensajeros, se pasaron quince dias que ninguna cosa y el hombre que en la costa tenia, estaban con el dicho supe, ni hobe respuesta de ninguno dellos; de que no Painfilo de Narvaez, y no los dejaban venir; el cual se estaba poco espantado. Y pasados estos quince dias, vi- habia informado dellos de cómo yo tenia allí aquella nieron otros indios asimismo vasallos del dicho Mu- villa doce leguas del dicho puerto, y de la gente que en teczuma, de los cuales supe que los dichos navios es- ella estaba , y asimismo de la gente que yo enviaba á Quataban ya surtos en el dicho puerto de San Juan, y la gente desembarcada, y traian por copia que habia 3. Todos los pueblos, sus acciones , guerras y todo lo que queochenta caballos y ochocientos hombres y diez ó docerian significar, lo pintaban en un papel 6 lienzo con figuras à pro

pósito. t o work

3 Fray Bartolomé de Olmedo, mercenario, que vino por capellan "Toy Guasacual.e, obispado de Caxaca.

El

de la armada de Cortés, con el licenciado Juan Diaz.

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