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capado huyendo porque vino la noche; y que habian visto un aposento del dicho pueblo, donde los habia de esperar el teniente con quince de caballo y cuarenta peones, quemando el dicho aposento, y que creia, por las muestras que alli habian visto, que los habian muerto á todos. Esperé seis ó siete dias, por ver si viniera otra nueva; y en este tiempo llegó otro mensajero del dicho teniente, que quedaba en un pueblo que se dice Tenertequipa i, que es de los sujetos á esta ciudad, y parte términos con aquella provincia, y por su carta me hacia saber cómo estando en aquel pueblo de Tacetuco ora quince de caballo y cuarenta peones, esperando mas gente que se habia de juntar con él, porque iba de la otra parte del rio á apaciguar ciertos pueblos que aun no estaban pacificos, una noche al cuarto de la alba los habian cercado el aposento mucha copia de gente, y puéstoles fuegoá él, y por presto que cabalgaron, como estaban descuidados, por tener la gente tan segura como hasta alli habia estado, les habian dado tanta priesa, que los habian muerto todos, salvo á él y á otros dos de caballo, que huyendo se escaparon; aunque á el le habian muerto su caballo, y otro le sacó á las ancas, y que se habian escapado porque dos leguas de alli hallaron un alcalde de la dicha villa con cierta gente, el cual los amparó, aunque no se detuvieron mucho; que ellos y él salieron huyendo de la provincia; y que dela gente que en la villa habia quedado, ni de la otra del adelantado Francisco de Garay, que estaba en ciertas partes repartida, no tenian nueva ni sabian dellos, y que creian que no habia ninguno vivo; porque, como i vuestra majestad tengo dicho, después que el dicho adelantado alli habia venido con aquella gente, y habia hablado á los naturales de aquella provincia, diciéndolesque yo no habia de tener qué hacer con ellos, porque él era el gobernador y á quien habian de obedecer, y que juntándose ellos con él, echarian todos aquellos españoles que yo tenia, y aquel pueblo, y á los que mas yo enviase, se habian alborotado, y nunca mas quisieron servir bien á ningun español; antes habian muerto algunos que topaban solos por los caminos; y que creia que todos se habian concertado para hacer lo que hicieron; y como habian dado en él y en la gente que con él estaba, asi creia que habrian dado en la gente que estaba en el pueblo, y en todos los demás que estaban derramados por los pueblos, porque estaban muy sin sospecha de tal alzamiento, viendo cuán sin ningun resabio hasta alli los habian servido. Habiéndome certificado mas por esta nueva de la rebelion de los naturales de aquella provincia, y sabiendo las muertes de aquellos españoles, á la mayor priesa que yo pude despaché luego cincuenta de caballo y cien peones ballesteros y escopeteros, y cuatro tiros de artilleria con mucha pólvora y municion, con un capitan español y otros dos de los naturales desta ciudad con cada quince mil hombres dellos; al cual dicho capitan mandé que con la mas priesa que pudiese, llegase á la dicha provincia, y trabajase de entrar por ella sin detener en ninguna

parte, no siendo muy forzosa necesidad, hasta llegar & la villa de Santistéban del Puerto, á saber nuevas de los vecinos y gentes que en ella habian quedado, porque podria ser que estuviesen cercados en alguna parte, y darles ya socorro; y asi fué, y el dicho capitan se dió toda la mas priesa que pudo, y entró por la dicha provincia, y en dos partes pelearon con él, y dándole Dios nuestro Señor la victoria, siguió todavia su camino hasta llegar á la dicha villa. adonde halló veinte y dos de caballo y cien peones, que alli los habian tenido cercados, y los habian combatido seis ó siete veces, y con ciertos tiros de artilleria que alli tenian, se habian defendido; aunque no bastaba su poder para mas defenderse de alli, y aun no con poco trabajo; y si el capitan que yo envié se tardara tres dias, no quedara ninguno dellos; porque ya se morian todos de hambre, y habian enviado un bergantin de los navios que el adelantado alli trajo á la villa de la Veracruz, para por alli hacerme saber la nueva, porque por otra parte no podian, y para traer bastimento en él, como después se lo llevaron, aunque ya habian sido socorridos de la gente que yo envié. E alli supieron cómo la gente que el adelantado Francisco de Garay habia dejado en un pueblo, que se dice Tamiquil -, que serian hasta cien españoles de pié y de caballo, los habian todos muerto, sin escapar mas de un indio de la isla de Jamáica, que escapó huyendo por los montes, del cual se informaron cómo los tomaron de noche; y hallóse por copia que la gente del adelantado eran muertos docientosy diez hombres, y de los vecinos que yo habia dejado en aquella villa, cuarenta y tres, que andaban por sus pueblos que tenian encomendados; y aun créese que fueron mas de los de la gente del adelantado, porque no se acuerdan de todos. Con la gente que el capitan llevó, y con la que el teniente y alcalde tenian, y con la que se halló en la villa, llegaron ochenta de caballo, y repartiéronse en tres partes, y dieron la guerra por ellas en aquella proviucia , en tal manera, que señores y personas principales se prendieron hasta cuatrocientos, sin otra gente baja, á los cuales todos, digo á los principales, quemaron por justicia, habiendo confesado ser ellos los movedores de toda aquella guerra, y cada uno dellos haber sido en muerte, ó haber muerto los españoles; y hecho esto, soltaron de los otros que tenian presos, y con ellos recogieron toda la gente en los pueblos; y el capitan, en nombre de vuestra majestad, proveyó de nuevos señores en los dichos pueblos á aquellas personas que les pertenecia por sucesion, segun ellos suelen heredar. A esta sazon tuve cartas del dicho capitan y de otras personas que con él estaban, cómo ya (loado nuestro Señor) estaba toda la provincia muy pacifica y segura, y los naturales sirven muy bien, y creo que será paz para lodo el año la rencilla pasada.

Crea vuestra cesárea majestad que son estas gentes 3 tan bulliciosas, que cualquier novedad ó aparejo que vean de bullicio los mueve, porque ellos asi lo tenian por costumbre de rebelarse y alzarse contra sus señores; y ninguna vez verán para esto aparejo, que no lo hagan.

* Tenei'equipa : este pocblo, que parte termino! con la ciudad de Pausen, donde residia el teniente, puede ser Tantoyuca, que boy es alcaldia mayor separada de la de la villa de Valles; mas •o nc aseguro en esta noticia.

* Tamiquil puede ser Tamuy o Tancanhuirhi.

* A los indios se les alborota con grande facilidad, porque el genio no es constante y son amigos de la novedad, huyen de la sujecion,y un mulato o persona de casta infecta es capaz de perder un pueblo de «aturales.

En los capitulos pasados, muy católico Señor,dije cómo al tiempo que supe la nueva de la venida del adelantado Francisco de Garay á aquel rio de Pánuco, tenia á punto cierta armada de navios y de gente para enviar al cabo ó punta de Hibueras*, y las causasque paracllo me movian; y por la venida del dicho adelantado cesó, creyendo que se quisiera poner en aposesionarse por su autoridad en la tierra, y para se lo resistir, si lo hiciera, hubo necesidad de toda la gente; y después de haber dado fin en las cosas del dicho adelantado, aunque se me siguió asaz costa de sueldos de marineros, y bastimentos de los navios, y gente que habia de ir en ellos, pareciéndome que dello vuestra majestad era muy servido, segui todavia mi propósito comenzado, y compré mas navios de los que antes tenia, que fueron por todos cinco navios gruesos y un bergantin, y hice cuatrocientos hombres, y bastecidos de artilleria, municion y armas, y de otros bastimentos y vituallas y demás de lo que aqui se les proveyó, envié con dos criados ocho mil pesos de oro á la isla de Cuba para que comprasen caballos y bastimentos, asi para llevaren este primero viaje, como para que tuviesen á punto para en volviendo los navios cargarlos, porque por necesidad de cosa alguna no dejasen de hacer aquello para que yo los envio; y tambien para que al principio por falta de bastimentos no fatigasen los naturales de la tierra, y que antes les diesen ellosde lo que llevasen, que tomarles de lo suyo 2; y con este concierto se partieron del puerto de San Juan de Chalchiqueca 3, á i i dias del mes de enero de 1524 años, y han de irá la Habana, que es la punta de la isla de Cuba, adonde se han de bastecer delo que les faltare, especialmente los caballos, y recoger alli los navios, y de alli, con la bendicion de Dios, seguir su camino para la dicha tierra; y en llegando en el primero puerto della, saltar en tierra, y echar toda la gente y caballos y bastimentos, y todo lo demás que en los navios llevan, fuera dellos, y en el mejor asiento que al presente les pareciere, fortalecerse con su artilleria , que llevan mucha y buena, y fundar su pueblo; yluego los tres de los navios mayores que llevan,despacharlos para la isla de Cuba, al puerto de la villa de la Trinidad, porque estáen mejor paraje y derrota; porque alli ha de quedar el uno de aquellos criados mios para les tener aparejada la carga de las cosas que fuesen menester y el capitan enviare á pedir. Los otros navios mas pequeños y el bergantin, con el piloto mayor y un primo mio,que se dice Diego de Hurtado, por capitan dellos, vayan á correr toda la costa de la bahia de la Ascension * en demanda de aquel estrecho que se cree

que en ella hay, y que estén allá fasta que ninguna cosa dejen por ver, y visto, se vuelvan donde el dicho capitan Cristóbal Dolid estuviere, y de alli con el uno de los navios me hagan relacion de lo que hallaren, y lo que el dicho Cristóbal Dolid hubiese sabido de la tierra y en ella le hubiese sucedido, para que yo pueda enviar dello larga cuenta y relacion á vuestra católica majestad.

Tambien dije cómo tenia cierta gente para enviar con Pedro de Albarado á aquellas ciudades de Uclaclan5 y Guatemala, de que en los capitulos pasados he hecho mencion, y á otras provincias de que tengo noticia, que están adelante dellas; y cómo tambien habia cesado por la venida del dicho adelantado Francisco de Garay; y porque yayo tenia mucha costa hecha, asi de caballos, armas y artilleria y municion, como de dineros, de socorro que se habia dado á la gente; y porque dello tengo creido que Dios nuestro Señor y vuestra sacra majestad han de ser muy servidos, y porque por aquella parte, segun tengo noticia, pienso descubrir muchas y muy ricas6y extrañas tierras, y de muchas y de muy diferentes gentes, torné todavia á insistir en mi primero propósito, y demás de lo que antes al dicho camino estaba proveido, le torné á rehacer al dicho Pedro de Albarado, y le despaché desta ciudad á 6 dias del mes de diciembre de 1523 años; y llevó cientoy veinte de caballo, en que, con las dobladuras que lleva, lleva ciento y sesenta caballos y trecientos peones, en que son los ciento y treinta ballesteros y escopeteros; lleva cuatro tiros de artilleria con mucha pólvora y municion , y lleva algunas personas principales, asi de los naturales desta ciudad, como de otras ciudades desta comarca, y con ellos alguna gente, aunque no mucha, por ser el camino tan largo.

Detenido nuevas dellos, cómo habian llegado á 12 dias del mes de enero, de la provincia de Tecuantepeque, que iban muy buenos; plega á nuestro Señor de los guiar á los unos y á los otros como él se sirva, porque bien creoque yendo enderezadas á su servicio y en el real nombre de vuestra cesárea majestad, no puede carecer de bueno y próspero suceso.

Tambien le encomendé al dicho Pedro de Albarado tuviese siempre especial cuidado de me hacer larga y particular relacion de las cosas, que por allá le aviniesen, para que yo la envie á vuestra alteza. Y tengo por muy cierto, segun las nuevas y figuras de aquella tierra que yo tengo, que se han de juntar el dicho Pedro de Albarado y Cristóbal Dolid, si estrecho no los parte.

Muchos caminos destos se hubieran hecho en esta tierra, y muchos secretos della tuviera yo sabidos, si estorbos de las armadas que han venido no los hubieran impedido.

Y certifico á vuestra sacra majestad que ha recibido harto deservicio cuello, asi en no tener descubiertas muchas tierras, como en haberse dejado de adquirir para su real cámara mucha suma de oro y perlas; pero

* A Hibueras ú Honduras envio Cortes 4 Cristobal de Olid, de quien va se ha becho mencion , y aqui es de notar como Cortes lucjfo aprontaba navios para tres expediciones dificultosas; una en Honduras, otra para descubrir el estrecho que creyo habia junto ;i r.uiama, que gobemaba Diego Hurtado, y otra para Goalemala.

* Otra prueba evidente del desinteresado fin de Cortés en la conquista.

* Chalchirtiueca llamaban los indios a Veracruz.

* La balita dt la Ascension, de que aqui habla, esti i la des

embocadura del rio Grande, y frente de las costas de la antigua diocesis de Ve rapaz, hoy unida i la de Guatemala.

* Ucathlan.

(. La provincia de Guatemala es sin duda muy rica, y rinde bastante a la corona en tributos, cacao, grana y otros frutos.

CARTAS DE de aqui adelante, si otros mas no vienen, yo trabajaré de restaurar lo que se ha perdido; porque por trabajo de mi persona, ni por dejar de gastar mi hacienda, no quedará, porque certifico á vuestra cesárea y sacra majestad, que demás de haber gastado todo cuanto he tenido , debo, que he tomado del oro que tengo de las rentas de vuestra majestad, para gastos, como parecerá porellos al tiempo que vuestra majestad fuere servido de mandar tomar la cuenta, sesenta y tantos mil pesos de oro, sin mas de otros doce mil que yo he tomado prestados de algunas personas para gastos de mi casa.

De las provincias comarcanas á la villa del Espiritu Santo, y de las que servian á los vecinos della, dije en los capitulos pasados que algunas dellas se habian re-' bebdo, y aun muerto ciertos españoles; y asi para reducir estas al real servicio de vuestra majestad, como para traer á él otras sus vecinas, porque la gente que en la villa está no bastaba parasostener loganadoyconquislar estas, envié un capitan con treinta de caballo y cien peones, algunos dellos ballesteros y escopeteros, y dos tiros de artilleria, con recado de municion y pólvora; los cuales partieron á 8 de diciembre de 523 años. Hasta ahora no he sabido nueva dellos; pienso harán mucho fruto, y que deste camino Dios nuestro Señor y vuestra majestad serán muy servidos, y se descubrirán hartos secretos, porque es un pedazo de tierra que queda entre la conquista de Pedro de Albarado y Cristóbal Dolid, loque hasta ahora estaba pacifico, hácia la mar delNorte, y conquistado esto y pacifico, que es muy poco, tiene vuestra sacra majestad por la parte del norte mas de cuatrocientas leguas de tierra pacilica > y sujeta á su real servicio, sin haber cosa en medio, y por la mar del Sur mas de quinientas leguas *, y todo de la una mar á la otra, que sirve sin ninguna contradiccion, excepto dos provincias que están entre la provincia de Teguantepeque y la de Chinanta y Guaxaca, y la de Guazacualcoen medio de todas cuatro, que se llama la gente de la una los zaputecas3, y la otra los mixes; los cuales,por ser tan ásperas, que aun á pié no se pueden andar, puesto que he enviado dos veces gente á los couquislar, y no lo han podido hacer porque tienen muy recias fuerzas y áspera tierra, y buenas armas, que pelean con lanzasde á veinte y cincoy treinta palmos, y muy gruesas y bien hechas, y las puntas dellas de pe

< Contando , como cuenta Cortés,desde Méjico para el norte cuatrocientas leguas de tierra par-ideada, se saca evidentemente que boj no tenemos tanto, porque hay gentiles rebeldes en Tamaolipa, junto al nuevo Santander, y los rebeldes Scris y Pimas ao distan mas de cuatrocientas leguas; por lo que es para causar admiracion como Cortes y sus soldados en tan poco tiempo andaban tantas tierras de tan asperos c incognitos caminos, cuando boy aun con dificultad las podemos penetrar.

> Hacia el sur cuenta quinientas leguas, desde Méjico, de tierra conquistada; i Goatemala hay cuatrocientas, y desde all' mas de ciento hasta Comayagua ; pero adviertase que aun en la diocesis de Goatemala se ha hecho fuerte Pichi, ingles, en unas serrauias, que no ba habido forma de echarte, y es una vecindad muy perjudicial para lo sucesivo, pues de tener Inglaterra dominios en el centro destas provincias resullar! un perjuicio irreparable en adelante, y aun para el comercio resulta al presente; porque por el golfo de Honduras entran generos de Inglaterra, y mantiene su comercio: a lo menos no se pierda de lo que pacifico Cortes.

J Zapotecas y Mixe.

RELACION. 109dernales; y con esto se han defendido, y muerto algunos de los españoles que allá han ido, y han hecho y hacen mucho daño en los vecinos, que son vasallos de vuestra majestad, salteándolos de noche y quemándoles los pueblos, y matando muchos dellos; tanto, que han hecho que muchos de los pueblos cercanos á ellos se han alzado y confederado con ellos; y porque no llegue á mas, aunque ahora no tenia sobra de gente, por haber salido á tantas partes, junté ciento y cincuenta hombres de pié, porque de caballo no pueden aprovechar, todos los mas ballesteros y escopeteros, y cuatro tiros de artilleria con la municion necesaria; los ballesteros y escopeteros proveidos con mucho almacen, y con ellos por capitan Rodrigo Rangel, alcalde desta ciudad, que ahora há un año habia ido otra vez con gente sobre ellos, y por ser en tiempo de muchas aguas* no pudo hacer cosa ninguna, y se volvió con haber estado allá dos meses; el cual dicho capitan y gente se partieron desta ciudad á 5de febrero deste año presente; creo, siendo Dios servido, que por llevar buen aderezo, y por ir en buen tiempo, y porque lleva mucha gente de guerra diestra, de los naturales desta ciudad y sus comarcas, que darán fin á aquella demanda; de que no poco servicio redundará á la imperial corona de vuestra alteza, porque no solo ellos no sirven, mas aun hacen mucho daño á losque tienen buena voluntad; y la tierra es muy rica de minas de oro; estando estos pacificos, dicen aquellos vecinos que lo irán á sacar allá á estos, por haber sido tan rebeldes, habiendo sido tantas veces requeridos, y una vez ofreciéndose por vasallos de vuestra alteza, y haber muerto españoles, y haber hecho tantos daños, los pronunciar por esclavos; y mandé que los que ávida se pudiesen tomar, los herrasen del hierro de vuestra alteza, y sacada la parte que á vuestra majestad pertenece, se repartiese por aquellos que lo fueron á conquistar. Bien puede, muy excelentisimo Señor, tener vuestrareal excelencia por muy cierto que la menor destas entradas que se van á hacer me cuesta de mi casa mas de cinco mil pesos de oro, y que las dos de Pedro de Albarado y Cristóbal Dolid me cuestan mas de cincuenta en dineros, sin otros gastos de mis haciendas que no se cuentan ni asientan por memoria; pero como sea todo para el servicio de vuestra cesárea majestad, si mi persona juntamente con ello se gastase, lo ternia por mayor merced; y ninguna vez se ofrecerá en que en tal caso yo la pueda poner, que no la ponga.

Asi por la relacion pasada como por esta he fecho á vuestra alteza mencion de cuatro navios que tengo comenzados á facer en la mar del Sur, y porque por haber mucho tiempo que se comenzaron, le parecerá á vuestra real alteza que yo he tenido algun descuido en no se haber acabado hasta ahora, doy á vuestra sacra majestad cuenta de la causa; y es que, como la mar del Sur,á lo menos aquella parte donde aquellos navios hago, está de los puertos de la mar del Norte, donde todas las cosas que á esta Nueva-España vienen se descargan, docientas leguas y aun mas, y en parto do muy fragosos puertos de sierras, y en otros muy grandes y caudalosos rios; y como todas las cosas que para los dichos navios son necesarias se hayan de llevar de alli, por no haber de otra parte donde se provean, hase llevado y llévase con mucha dificultad. Y aun sobrevino para esto, que ya que yo tenia en una casa en el puerto donde los dichos navios se hacen, todo el aderezo que para ellos era menester, de velas, cables, jarcia, clavazon, áncoras, pez, sebo, estopa, betúmen, aceite y otras cosas, una noche se puso fuego y se quemó todo, sin se aprovechar mas de las áncoras, que no pudieron quemarse; y ahora de nuevo lo he tornado á proveer, porque habrá cuatro meses que me llegó una nao de Castilla, en que me trujeron todas las cosas necesarias paralos dichos navios, porque temiendo yo lo que me vino, lo tenia proveido y enviado á pedir; y certifico á vuestra cesárea majestad que me cuestan hoy los navios, sin haberlos echado al agua, mas de ocho mil pesos de oro, sin otras cosas extraordinarias; pero ya, loado nuestro Señor, están en tal estado, que para la pascua del Espiritu Santo primera, ó para el dia de San Juan de junio, podrán navegar si botámen no me falta; por.que, como se quemó lo que tenia, no he tenido de donde proveerme; mas yo espero que para este tiempo me lo traerán desos reinos, porque yo tengo proveido para que se me envien. Tengo en tanto estos navios, que no lo podria significar; porque tengo por muy cierto que con ellos, siendo Dios nuestro Señor servido, tengo de ser causa que vuestra cesárea majestad sea en estas partes señor de mas reinos y señorios que los que hasta hoy en nuestra nacion se tiene noticia; á él plega encaminarlo como él se sirva y vuestra cesárea majestad consiga tanto bien, pues creo que con hacer yo esto, no le quedará á vuestra excelsitud mas que hacer para ser monarca del mundo.

* Para caminar hoy i estas provincias es preciso que hayan pasado los meses de aguas, que son junio, julio, agosto y septiembre, pues hay rio que se pasa mas de setenta vueltas.

Después que Dios nuestro Señor fué servido que esta gran ciudad de Temixtitan se ganase, parecióme por el presente no ser bien residir en ella, por muchos inconvenientes que habia, y paséme con toda la gente á un pueblo que se dice Cuyuacan, que está en la costa desta laguna, de que ya tengo hecha mencion; porque como siempre deseé que esta ciudad se reedificase, por la grandeza y maravilloso asiento della, trabajé de recoger todos los naturales, que por muchas partes estaban ausentados desde la guerra, y aunque siempre he tenido y tengo al señor della preso, hice á un capitan general que en la guerra tenia, y yo conocia del tiempo de Muteczuma, que tomase cargo de la tornar á poblar. Y para que mas autoridad su persona tuviese, tornóle á dar el mismo cargo que en tiempo del señor tenia, que es ciguacoat, que quiere tanto decir como lugarteniente del señor; y á otras personas principales, que yo tambien asimismo de ante conocia, les encargué otros cargos de gobernacion desta ciudad, que entre ellos se solian hacer; y á este ciguagoat y á los demás les di señorio de tierras y gente, en que se mantuviesen, aunque no tanto como ellos tenian, ni que pudiesen ofender con ellos en algun tiempo; y he trabajado siempre de honrarlos y favorecerlos; y ellos lo han trabajado y hecho tan bien, que hay hoy en la ciudad poblados hasta treinta mil vecinos, y se tiene en ella la

órden que solia en sus mercados y contrataciones; y heles dado tantas libertades y exenciones, que de cada dia se puebla en mucha cantidad, porque viven muy á su placer, que los oficiales de artes mecánicas, que hay muchos, viven por sus jornales, entre los españoles; asi como carpinteros, albañiles, canteros, plateros y otros oficios; y los mercaderes tienen muy seguramente sus mercaderias, y las venden; y las otras gentes viven dellos de pescadores, que es gran trato en esta ciudad, y otros de agricultura, porque hay ya muchos dellos que tienen sus huertas, y siembran en ellas toda la hortaliza de España de que acá se ha podido haber simiente. Y certifico á vuestra cesárea majestad que si plantas y semillas de las de España • tuviesen, y vuestra alteza fuese servido de nos mandar proveer dellas, como en la otra relacion lo envié á suplicar, segun los naturales destas partes son amigos de cultivar las tierras y de traer arboledas, que en poco espacio de tiempo hohieseacá mucha abundancia, de que no poco servicio pienso yo que redundaria á la imperial corona de vuestra alteza, porque seria causa de perpetuarse estas partes, y de tener en ellas vuestra sacra majestad mas rentas y mayor señorio que en lo que agora en el nombre de Dios nuestro Señor vuestra alteza posee; y para esto puede vuestra alteza ser cierto que en mi no habrá falta, y que lo trabajaré por mi parte cuanto las fuerzas y poder me bastare. Puse luego por obra, como esta ciudad se ganó, de hacer en ella una fuerza en el agua, á una parte desta ciudaden que pudiese tener los bergantines seguros2, y desde ella ofender á toda la ciudad, si en algo se pudiese, y estuviese en mi mano la salida y entrada cada vez que yo quisiese, y hizose. Está hecha tal, que aunque yo he visto algunas casas de atarazanas y fuerzas, no la he visto que la iguale; y muchos que han visto mas, afirman lo que yo; y la manera que tiene esta casa, es que á la parte de la laguna tiene dos torres muy fuertes con sus troneras en las partes necesarias; y la una destas torres sale fuera del lienzo hácia la una parte con troneras, que barre todo el un lienzo, y la otra á la otra parte de la misma manera; y desde estas dos torres va un cuerpo de casa de tres naves, donde están los bergantines, y tienen la puerta para salir y entrar entre estas dos torres hácia el agua; y todo este cuerpo tiene asimismo sus troneras, y al cabo deste dicho cuerpo, hácia la ciudad, está otra muy gran torre, y de muchos aposentos bajos y altos, con sus defensas y ofensas para la ciudad; y porque la enviaré figurada á vuestra sacra majestad como mejor se entienda, no diré mas particularidades della, sino que es tal, que con tenerla, es en nuestra mano la paz y la guerra cuando la quisiéremos, teniendo en ella los navios y artilleria que ahora hay; hecha esta casa, por

< De las plantas, arboles y semillas de España ha venido todo, y han probado bien : me parece que hay de todas frutas y legumbres', y en la plaza de Méjico se halla de todo lo de España y del pais, y no sucede asi en España, pues aha por la frialdad no arrojan fruto las plantas de tierra caliente, por mas experiencias que se han hecho; y aun los pájaros no se logran, a excepcion de los papagayos, cardenales y algun otro. En Méjico casi todo el ano es primavera para las plantas, y he observado repetidas veces en algunas estar i un mismo tiempo con flor, con fruto verde J sazonado, sin ser el azar, que lo tiene por naturaleza.

« Dicen algunos ser el sitio donde boy esll el matadero.

que me pareció que ja tenia seguridad para cumplir lo que deseaba, que era poblar dentro en esta ciudad, me pasé á ella con toda la gente de mi compañia, y se repartieron los solares por los vecinos, y á cada uno de los que fueron conquistadores, en nombre de vuestra real alteza yo di un solar por lo que en ella habia trabajado, demás del que se les ha de dar como á vecinos, que han de servir, segun órden destas partes, y hanse dado tanta priesa en hacerlas casas de los vecinos, que hay mucha cantidad dellas hechas, y otras que llevan ya buenos principios; y porque hay mucho aparejo de piedra, cal y madera, y de mucho ladrillo, que los naturales hacen, que hacen todos tan buenas y grandes casas, que puede creer vuestra sacra majestad que de hoy en cinco años será la mas noble y populosa ciudad que baya en lo poblado del mundo, y de mejores edificios i. Es la poblacion donde los españoles poblamos, distinta de los naturales -, porque nos parte un brazo de agua, aunque en todas las calles que por ella atraviesan haypuentes de madera, por donde se contrata de la una parte ála otra. Hay dos grandes mercados de los naturales de la tierra, el uno en la parte que ellos habitan, y el otro entre los españoles3; en estos hay todas las cosas de bastimentos que en la tierra se pueden hallar, porque de toda ella lo vienen á vender; y en esto no hay falta de lo que antes solia en el tiempo de su prosperidad. Verdad es que joyas de oro * ni plata, ni plumajes, ni cosa rica, no hay nada como solia; aunque algunospiececillasde oro y plata salen, pero no como antes.

Por las diferencias que Diego Velazquez ha querido tener conmigo, y porla mala voluntad que á su causa y por su intercesion, don Juan de Fonseca '-., obispo de

Búrgos, me ha tenido y por él y por s u mandado los oficiales de la casa de la contratacion de la ciudad do Sevilla, en especial Juan Lopez de Recalde, contador dolia, de quien todo en el tiempo del Obispo solia pender, no he sido proveido de artilleria ni armas, como tenia necesidad, aunque yo muchas veces he enviado dineros para ello; y porqueno hay cosa que mas los ingenios de los hombres avive que la necesidad, y como yo esta tuviese tan extrema y sin esperanza de remedio, pues aquellos no daban lugar que vuestra sacra majestad la supiese, trabajé de buscar órden para que por ella no se perdiese lo que con tanto trabajo y peligro se habia ganado, y de donde tanto deservicio á Dios nuestro Señor y á vuestra cesárea majestad pudiera venir, y peligro á todos los que acá estábamos, y por algunas provincias de las destas partes me di mucha priesa á buscar cobre, y di para ello mucho rescate, para que mas aina se hallase; y como me trajeron cantidad, puse por obra con un maestro que por dicha aqui se halló, de hacer alguna artilleria, y hice dos tiros de medias culebrinas, y salieron tan buenas , que de su medida no pueden ser mejores; y porque aunque tenia cobre, faltaba estaño, porque no se pueden hacer sin ello, y para aquellos tiros lo habia habido con mucha dificultad, y me habia costado mucho, de algunos que tenian platos y otras vasijas dello, y aun caro ni barato no lo hallaba, comencé á inquirir por todas partes si en alguna lo habia, y quiso nuestro Señor,que tiene cuidado, y siempre lo ha tenido, de proveer en la mayor priesa, que topé entre los naturales de una provincia que se dice Tachco 6, ciertas piecezuelasdello, á manera de moneda muy delgada, y procediendo pormi pesquisa, hallé que en la dicha provincia, aun en otras, se trataba por moneda; y llegándolo mas al cabo, supe que se sacaba en la dicha provincia de Tachco, que está veinte y seis leguas desta ciudad, y luego supe las minas, y envié herramientas y españoles, y trajéronme muestra dello; y de alli adelante di órden como sacaron todo lo que fué menester, y se sacará lo que mas hubiere necesidad, aunque con harto trabajo; y aun andando en busca destos metales,se topó vena de fierro en mucha cantidad,segun me informaron los que dicen que lo conocen. Y topado este estaño, he hecho y hago cada dia algunas piezas, y las que hasta ahora están hechas son cinco piezas, las dos medias culebrinas y las dos poco menos en medidas, y un cañon serpentino y dos sacres .?, quo yo traje cuando vine á estas partes, y otra media culebrina, que compré de los bienes del adelantado Juan Ponce de Leon. De los navios que han venido, tendré por todas de metal .piezas chicas y grandes, de falconete arriba, treinta y cinco piezas, y de hierro, entre lombardas y pasavolantes y versos y otras maneras de tiros de hierro colado, hasta setenta piezas. Asi que ya, loado nuestro Señor, nos podemos defender; y para la municion no menos proveyó Dios, que hallamos

* La formacion de Mejico es de las mejores ciudades del mando, j cabe en ella tanta perfeccion, que sea el jardin mas hermoso de Italia particularmente en concluyendose la obra real del desafie, que con el mayor celo se esta haciendo de cargo del comercio dcsta ciudad, jr ya ninguno duda el que tenga cumplido efecto, y yo mismo he cavado en el tajo que se esta abriendo para desaguar el rio de GnauUthlan, lagunas de Zumpango, XaKocan y San Cristobal, y con esto se libertara a Mejico de inundaciones, porque no recibir! tantas aguas la de Tezcuco, y aun para el desagüe drsta, o minorarta, serl despues muy facil el arbitrio.

* Los españoles fueron edilicando hacia donde esta hoy la iglesia catedral y los naturales o indios, que es tomismo, se quedaron en Tlatelutro, Popotbla y sus inmediaciones.

5 La plaza o mercado de los naturales era en Santiago Tlalclatro , y la de los españoles en la plazuela del Volador y delante del palacio de los excelentisimos señores vireyes.

1 Los indios olvidaron sus artes, ó las ocultaron, que es lo mas verosimil, pues tienen habilidad para todas las artes mecanicas y trabajan tan bien como los españoles, aunque no piensan mas que en el dia presente, y no tienen ansia de adquirir. Aqui referire un caso admirable quena hace muchos alios sucedio, y fue la prision de un indio, que era monedero falso y fabricaba la moneda con la mayor perfeccion : despues de asegurada su persona, se recogieron los instrumentos de que nsaba, y todo se reducia a unos palitos y unas hojas de maguey o pita : admiraronse los jueces, y el excelentisimo señor virey que entonces era , llego a ofrecerte perdon de la vida si declaraba el modo y secreto con que fabricaba la moneda; no hubo medio de declararto, y eligio antes el morir. En Tierra-Caliente hacen las mujeres un tejido de plumas tan maravilloso, que se puede desaliar 1 la mejor y mas diestra earopea i que no le hace igual, liu el baratillo de Mejico se ven Das Apuntas hechas de plumas y cera por los indios, que ni en Rapoles se hacen mejores.

5 El señor Fonseca no tenia los informes correspondientes i la fidelidad de Cortes por lo que este padecio tantas contradiuoües.

6 Tazco, en donde después han sido tan abundantes las minas de plata, que solo el minero don Juan de la Borda ha dado al Rey, de quintos, muy crecidas sumas.

i Sacres, pasavolantes y versos, son culebrinas menores, de poco calibre, que ya no se usan.

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