Discursos leídos en las recepciones públicas que ha celebrada desde 1847 la Real Academia española, Volumen 1

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Página 296 - ¡Qué redundante y llena de ruido por el vano, ambicioso y aparente! Quiero imitar al pueblo en el vestido; en las costumbres sólo a los mejores, sin presumir de roto y mal ceñido. No resplandezca el oro y los colores en nuestro traje, ni tampoco sea igual al de los dóricos cantores. Una mediana vida yo posea, un estilo común y moderado, que no lo note nadie que lo vea.
Página 296 - Cuan callada que pasa las montañas el aura, respirando mansamente! ¡ Qué gárrula y sonante por las cañas!; ¡ qué muda la virtud por el prudente! ¡qué redundante y llena de ruido por el vano, ambicioso y aparente!
Página 91 - En él aprendió Petrarca a modular sus gemidos : en él vio Dante sus terríficas visiones: de aquella fragua encendida sacó el poeta de Sorrento los espléndidos resplandores de sus cantos.
Página 60 - La brevedad de los diálogos, el cuidado constante de evitar las repeticiones, y la manera singular y rápida de cortar á veces los actos, acaban de diferenciar completamente las obras de Alarcon de las de todos nuestros dramáticos contemporáneos suyos. Ahora bien: aunque es loable empeño en un poeta cómico pretender enmendar las costumbres; aunque es preciosa prenda, la originalidad en...
Página 93 - El Génesis es bello como la primera brisa que refrescó a los mundos, como la primera aurora que se levantó en el cielo, como la primera flor que brotó en los campos, como la primera palabra amorosa que pronunciaron los hombres, como el primer sol que apareció en el Oriente.
Página 94 - ... transportes, y sus elocuentes delirios? Si buscáis modelos de la poesía bucólica, ¿en dónde los hallaréis tan frescos y tan puros como en la época bíblica del patriarcado; cuando la mujer...
Página 93 - ... primer sol que apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan es triste como la última palpitación de la naturaleza; como el último rayo de luz; como la última mirada de un moribundo, y entre este himno fúnebre y aquel idilio...
Página 269 - En fin, he pugnado por reunir en la versificación muy variada en cuanto a los metros, la valentía y fluidez de mi maestro Rioja, con el artificio admirable y generalmente poco estudiado de los versos de Calderón.
Página 296 - En el plebeyo barro mal tostado hubo ya quien bebió tan ambicioso como en el vaso múrino preciado. Y alguno tan ilustre y generoso que usó, como si fuera plata neta, del cristal transparente y luminoso. Sin la templanza ¿viste tú perfeta alguna cosa? ¡Oh muerte! Ven callada, como sueles venir en la saeta; no en la tonante máquina, preñada de fuego y de rumor, que no es mi puerta de doblados metales fabricada.
Página 93 - Génesis es bello como la primera brisa que refrescó a los mundos; como la primera aurora que se levantó en el cielo ; como la primera flor que brotó en los campos ; como la primera palabra amorosa que pronunciaron los hombres ; como el primer sol que apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan es triste como...

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