Floresta de rimas antiguas castellanas, Parte 1

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Juan Nicolás Böhl de Faber
En la librería de Perthes y Besser., 1821 - 438 páginas
 

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Página 31 - Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero.
Página 72 - En soledad vivía, y en soledad ha puesto ya su nido, y en soledad la guía a solas su querido, también en soledad de amor herido.
Página 31 - Sólo con la confianza vivo de que he de morir; porque muriendo, el vivir me asegura mi esperanza; muerte, do el vivir se alcanza, no te tardes, que te espero, que muero porque no muero.
Página 132 - Ved de cuan poco valor son las cosas tras que andamos y corremos; que en este mundo traidor aun primero que muramos las perdemos.
Página 67 - ¡Oh llama de amor viva, que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro!; pues ya no eres esquiva, acaba ya, si quieres; rompe la tela de este dulce encuentro.
Página 254 - Ven, muerte tan escondida, que no te sienta venir, porque el placer de morir no me torne a dar la vida.
Página 347 - ... quien otros llaman vino porque nos vino del cielo. Cuando el luminoso vaso toca en la meridional, distando por un igual del oriente y del ocaso, me dan asada y cocida de una gruesa y gentil ave, con tres veces del suave licor que alegra la vida. Después que cayendo viene a...
Página 230 - ¡Quién hubiese tal ventura sobre las aguas del mar, como hubo el conde Arnaldos, la mañana de San Juan!
Página 72 - A las aves ligeras, leones, ciervos, gamos saltadores, montes, valles, riberas, aguas, aires, ardores, y miedos de las noches veladores...
Página 347 - Salido el sol por Oriente, De rayos acompasado, Me dan un huevo pasado Por agua, blando y caliente, Con dos tragos del que suelo Llamar yo néctar divino, Y á quien otros llaman vino Porque nos vino del cielo. Cuando el luminoso vaso Toca en la meridional, Distando por un igual Del Oriente y del Ocaso, Me dan asada y cocida De una gruesa y gentil ave Con tres veces del suave Licor que alegra la vida.

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