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que ante hos Tyriis et Celtis, qui nunc Celtiberi et Berones dicuntur. Infiérese de estas últimas palabras que la raza que poblaba la Celtiberia, antes de la invasion de los Celtas, era una raza vigorosa, lo mismo que la de los Berones, y que hubiera podido oponerse á la invasion Céltica si hubiera tenido union entre sí. El deslindar si esta raza primitiva, anterior á la de los Celtas, era la tubalítica ó la ibérica, si el nombre de Iberos se dió á los aborígenes anteriores á los Celtas, ó bien fueron procedentes de las inmediaciones del mar Caspio, donde estaban el Ebro y la Iberia Oriental, son cuestiones ajenas de este lugar y de averiguacion harto difícil. Pero sí parece que los Iberos estaban ya posesionados de España cuando los Celtas arribaron á estos paises, y que las dos razas no transigieron, sin haberse hecho antes dura guerra, como dijo Diodoro de Sicilia (1). Pero ademas de estos Celtiberos quedaron en otros puntos

(1) Lib. 5.o, pág. 356 de la edicion de Amsterdam en 1746, por Weseling. Hi duo enim populi, Iberes et Celtar, cum de agris quondam disceptarent, pace tandem inita, regionem promiscue incoluere.

de España descendientes de los Celtas. Tales eran los Célticos de la Bética y Lusitania, que ocupaban las márgenes del Guadiana (1). Unidos estos Célticos con los Turdulos hicieron una incursion, en la cual llegaron hasta el rio Limia (Limaco), dentro de Galicia. Pero habiendo muerto su caudillo y faltando la subordinacion, de resultas de un motin que entre ellos hubo, se dispersaron, quedándose establecidos en aquel pais, por lo que dieron al rio aquel nombre, que equivale al de olvido. Por esta razon expresa el mismo geógrafo, que los Artabros de Galicia eran Célticos, paisanos de los que estan á las márgenes del Guadiana, y de acuerdo en esto con lo que habia dicho Pomponio Mela, el cual, despues de hablar de los Turdulos, el Monda y el Duero, dice: ad promontorium quod Celticum vocamus extenditur. Totam Celtici colunt sed a Durio ad flerum Gravii fluuntque per eos Avo Celadus, Nabis, Minius et cui oblivionis cognomen est Limia... Inea (ora) primum Artabri sunt, etiam nunc, Celtica gentis, deinde Astures... In Celticis aliquot

(1) Estrabon.

(insulae) sunt quas quia plumbo abundant uno omnes nomine Cassiterides appellant. Se ve, pues, que los Celtas no solamente absorbieron á los Iberos, sino que dejaron las márgenes meridionales del rio Ebro, avanzando hasta el nacimiento del Guadalquivir y del Guadiana, y estableciéndose en la Beturia á las márgenes de este rio; mas no contentos con estas adquisiones invadieron los territorios de Galicia, en union de los Turdulos, y fijándose allí, como queda dicho, ocupando de este modo la raza céltica toda la parte que se llamó Celtiberia, y ademas varios extensos territorios en Andalucia, Extremadura, Portugal y Galicia. Los que ocupaban estos últimos territorios se llamaban Célticos, en recuerdo de su orígen, los que ocuparon el centro de España mezclados con los Iberos, y extendiéndose del Ebro al Guadiana, se llamaron Celtiberos y formaban la poderosa Confederacion, objeto de este capítulo. El punto de partida para la descripcion de la Celtiberia debe tomarse precisamente desde Segorbe, á la que por esta razon llamó Plinio caput Celtiberia (principio de la Celtiberia),

pues para el que escribia desde Roma era Segorbe el punto mas avanzado y oriental de aquel vasto territorio. En contraposicion á este llama á Clunia Celtiberia finis, dándonos de este modo con toda exactitud y precision los dos límites, oriental y occidental de la Celtiberia, Estrabon señala ademas los límites septentrional y meridional de la Celtiberia. Por límite septentrional de ella designa este geógrafo la cordillera del Idubeda. Sus noticias relativamente á estas montañas son las siguientes... «At interior terra »duobus praecipue montibus con»tinetur: horum unus paralle»llus Pyrene est a Cantabris in»cipiens et ad nostrum mare de»sinens, Idubeda vocant... Inter » Pyrenem et Idubedam Iberus »fluvius labitur, parallellus utri»que montium... Porro Idubeda »superato statim Celtiberia addi»tur, ampla regio et inaequalis, vnam per hanc defluunt Anas et » Tagus.» En esta última cláusula se designa al Idubeda, como límite septentrional de la Celtiberia, pues dice Estrabon que en pasando aquella cordillera se encuentra ya la region ocupada por los pobladores que dieron aquel nombre. No era, pues, el Ebro el límite de aquella Confederacion, sino el Idubeda, y por ese motivo apenas hallaremos algun pueblo celtibero á la parte septentrional del Moncayo, y aun esos poco adictos á la Confederacion Celtibérica, como habrá ocasion de probar al recorrer su historia. Mas no debe omitirse que Ptolomeo subdivide los montes Idubeda y Orospeda. Estrabon dice que el ldubeda servia de valladar al Ebro, por la parte meridional, y que este y el Pirineo formaban la cuenca del célebre rio: a Cantabris incipiens et ad nostrum mare desimens. Pero Ptolomeo da nombre propio al Idubeda occidental, y apellida Ebulio á la cordillera que forman el Moncayo, Urbion y Oca. Como posterior á Estrabon, no es de extrañar que Ptolomeo distinga mas. Por lo que hace á los límites meridionales de la Celtiberia, los indica ya Estrabon en las últimas palabras citadas, al decir que por ella corren el Tajo y el Guadiana. Pero aun lo expresa mas en las palabras siguientes: « Loca in quibus metalla sunt »necesse est supera esse et steri»lia, qualia sunt Carpetaniae

»contigua, magisque ea quae Cel»tiberiam tangunt................ »Non procul a Castaone mons »est unde Baetis dicitur proflue»re, quem montem Argenteum »vocant, ob argenti in eo meta»lla. Polibius scribit et hunc et »Anam é Celtiberia labi, distan»tes invicem ad DCCCC stadia. »Nam Celtiberi aucti potentia d »se etiam regionibus omnibus cir»cumyacentibus nomen fecerunt.»

En estas últimas palabras explica Estrabon claramente su pensamiento, pues al hacer avanzar la Celtiberia hasta cerca de Cazlona, lo hace bajo la fé de Polibio, y aun en la cláusula anterior habia usado la palabra dicitur, que deja en la frase cierta ambigüedad; pero él mismo explica las variaciones sucesivas de las fronteras celtibéricas, expresando que los Celtiberos, en la época de su pujanza, dieron su nombre á varios territorios adyacentes, que no eran de su nacion, pero sí confederados suyos. Queda, pues, como límite meridional, segun Estrabon, el nacimiento del Guadiana, y en verdad que si el nacimiento del Guadalquivir se pone en el rio Guadalimar, salen exactos los cálculos de Polibio, pues naciendo este rio cerca de Alcará". adonde llegaban los términos de la Celtiberia, afluye al Guadalquivir no lejos de Cazlona, ad¿ desde allí mayor caual é importancia el célebre rio que dió su nombre á la Bética. Resultan, pues, fijados los cuatro puntos cardinales de la Celtiberia, el oriental y el occidental por Plinio, de s á Clunia: el boreal y el austral por Estrabon, del Idubeda al nacimiento del Guadiana, apareciendo asi la gran extension de aquel pais casi de mar á mar, segun Polibio, y la region ancha é irregular que dijo Estrabon (ampla regio et inaegualis). Designados los puntos cardinales de la Celtiberia, falta la segunda operacion geográfica, que consiste en señalar los contornos. Desde Segorbe, punto de partida, segun ya queda dicho, seguia la línea por la sierra de Espadan hasta el campo de Cariñena, siendo de aquella confederacion Turolium (Teruel) y Nertobriga (Calatorao). Aquí termina el Idubeda oriental, cuyos estribos son por aquella parte los montes de la Muela, que sirven de valladar al Ebro en aquel pais, Pasado el Jalon seguia la línea de la Celtiberia por entre

Alagon y Borja hasta Cascante, dejando dentro toda la circunferencia del Moncayo, en donde principiaba la sierra de Urbion, ó sea el Idubeda occidental de Estrabon, segun queda dicho. De esta manera los límites contrapuestos de la Edetania corrian desde Sagunto por Artalias, Oleastrum, Castra Elia y Ossicerda hasta Alobone (Alagon), en la confluencia del Jalon y el Ebro. Quedaba Zaragoza dentro de la Edetania, por mas que diga en su Diccionario el Sr. Cortés, en su empeño de hacer celtibera aquella ciudad; dando tormento á unas palabras de Estrabon, en que dice que los Celtiberos, tan fieros en otro tiempo, habian dejado ya su traje, y de tal manera afectaban las costumbres romanas, que se les llamaba Celtiberos togados, Entre las ciudades que tal metamórfosis habian experimentado cuenta la de Zaragoza (Caesar-augusta). Pero allí Estrabon habla en general, y mas como político que no como geógrafo. Casar-augusta era ya bajo la dominacion romana cabeza de casi toda la Celtiberia, aunque no hubiera sido de aquella confederacion en tiempo de su independencia. Por otra parte, distaba apenas siete leguas de la celtibera Nertobriga: por ese motivo no tiene nada de extraño que figurase su nombre entre los de otros pueblos celtiberos togados, que casi lindaban con ella. Pero Ptolomeo, posterior á Estrabon, pone á Cesaraugusta (ó Caesarea-augusta, como él la llama) entre las ciudades de los Edetanos, y la cita precisamente la primera. Es mas, el mismo Plinio la pone todavia en la Edetania: sus palabras son terminantes. Caesaraugusta, Colonia immunis amne Ibero affusa, ubioppidum antea vocabatur Salduba, REGIONIs EDETANIAE, recipit populos CLII. Asi se explica lo que antes habia dicho: «Regio Edetania amaeno praetendente se stagno ad Celtiberos recedens.» Entiéndese por estas palabras recedere y receso lo que vulgarmente llamamos seno ó recodo, esto es, la entrada que hace una provincia por dentro de los confines de otra. El Sr. Cortés, en su empeño de hacer celtibera á Zaragoza, extiende solamente la Edetania hasta Domeño, y el Idubeda hasta el puerto de San Martin. Pero en este caso la curva ó receso, que hacia la Edetania dentro de

la Celtiberia, era tan ligero, que no merecia especial mencion, pues los límites de las regiones no van en línea recta, sino generalmente haciendo grandes curvas y ondulaciones. Debia ser de gran extension el receso que por allí tenia la Edetania, para que mereciese llamar la atencion de los geógrafos, y asi aparece extendiendo los límites de aquella hasta Alagon, donde comenzaba la Vasconia. Reuníanse, pues, allí los términos de tres gentes: la Edetana en Zaragoza, la Vascona en Alagon y la Celtibera en Nertobriga. Puede conjeturarse que por algun tiempo el límite de la Celtiberia por aquella parte lo fuera el Ebro en el trecho que media desde Alagon á Tudela, en las confluencias del Jalon y el Queiles con el Ebro, pero que despues de la guerra de Sertorio los pueblos ribereños hubieron de separarse de la confederacion celtibera, agregándose á la Vasconia, por las razones que veremos luego, pues la misma ciudad de Cascante aparece como vascona y no celtibera. En cambio lo fué siempre Tarazona, situada sobre el Queiles (Chalibs), que por aquella parte era el límite la Celtiberia.

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