Imatges de pàgina
PDF
EPUB

terior, conviene hablar de la célebre donacion de los diezmos del obispado, hecha por el Rey Don Alonso. - Queda ya manifestado que la fecha que lleva á la cabeza no es cierta, pues el lunes 5 de Agosto del año 1171 de la Encarnacion no era todavia 0bispo de Tarazona Don Juan Frontin, á quien se cita en concepto de tal entre los demas dignatarios. «Episcopo Joanne in » Tirasona.» Pudo ser muy bien descuido del copiante, pues el original no existe, y solamente queda la copia del libro Chantre, de donde se ha publicado (1). El P. Argaez, que insertó este documento, lo leyó algo de priesa, pues dice que confirma y asegura los derechos de los diezmos y primicias, que tenian los Obispos y Cabildo de Tarazona sobre todas las iglesias del obispado, en la forma que se los habia concedido el Rey Don Alfonso el Batallador, cincuenta años antes. Pero el privilegio no habla sino de los diezmos de los moros ó ecaricos, pues los señores de vasallos cometian un

(1) Argaez, fól. 232. Véase en el apéndice.

fraude, que dió por entonces ocasion á que se quejaran esta y otras varias iglesias de Aragon y Castilla. En vez de dar sus tierras y feudos á colonos cristianos, las daban á sus eraricos ó mudejares, los cuales, no siendo cristianos, se negaban á pagar el diezmo, y no pagándolo podian contribuir á los señores una renta ó cánon mayor que los cristianos. Al mismo tenor, si los cristianos compraban ó adquirian tierras propias de los moros, se negaban á pagar el diezmo, alegando que habiendo comprado ellos aquellas tierras libres de toda gabela y tributacion, no habia derecho para gravarlas con una prestacion que antes no llevaban. Lo irracional de este argumento y los perjuicios de tales fraues los conoce cualquiera que sepa que el diezmo, no solamente era una correspondencia á la iglesia por el cuidado espiritual, sino un medio de sustentacion en general, subrogado en lugar de las antiguas oblaciones, y un testimonio del justo reconocimiento debido á la Divinidad, por sus inmensos beneficios, en cuyo concepto los ofrecian Abel y Cain, por derecho natural, antes que se establecieran por derecho escrito. Revelaba pues impiedad y codicia semejante fraude (1), que vino á remediar el Rey Don Alonso por medio de este fallo: «De illis vero ha reditatibus vel »hominibus, quae fuerunt quon»dam Sarracenorum, el postea »in manum Christianorum deve»nerunt vel devenerint, unde se»mel Ecclesia decimam accepit, »integras decimas el primitias »EccLEsIIs concedo, tam de parte » Christianorum quam de parte »Sarracenorum.» Fijese la atencion en las palabras unde semel SccLEsIA decimam accepit, y en lo demas que dice el privilegio, y se verá cuán descaminado anduvo el P. Argaez. Ademas que la cláusula dice con respecto á estos diezmos nuevos, que se den á las iglesias respectivas (Ecclesiis), no al Obispo y al Cabildo. Por lo que hace á la confirmacion del privilegio de Don Alfonso el Batallador sobre diezmos y primicias, es indudable que este monarca, gran bienhechor de esta iglesia, se los habia concedido medio siglo an

1) Esto mismo sucedia en Segovia y en otras iglesias, segun refieren sus histo

tes, y sin distincion de cristianos, moros ni judios. Pero esto se sobreentendia con las limitaciones puestas por el Rey: asi que en Tudela, donde este Monarca mismo habia concedido los diezmos á la iglesia de Santa Maria, hubieron de transigir y concordar los Obispos: Con respecto á la Comunidad de Calatayud no podria obligarle este privilegio de Don Alfonso el Batallador, pues no pertenecia entonces á Tarazona, sino que todo el territorio dependia del ¿? de Zaragoza, segun queda probado: Asi pues, lo que el P. Argaez llama ficcion, solamente era equivocacion suya, y grave incuria, pues pocas páginas antes habia, dicho (1) que la Comunidad de Calatayud nunca habia pertene

(1) En la pág. 219, col. , 2.", línea 34 decia el mismo Argaez: «La iglesia mayor » de Santa Maria (de Calatayud) y los pue»blos que el Rey Don Alonso el Batalla»dor le habia agregado con título de Co»munidad, que nunca habia sido de Tara»zona.» Dejo á un lado lo que dice despues de que Bílbilis y su territorio pertenecian al obispado de Ricla, pues jamás existió tal diócesis; pero si el territorio de la Comunidad no era parte del obispado de Tarazona en vida de Don Alfonso el Batallador, segun él mismo dice, ¿cómo le pudo dar al Obispo Don Miguel los diezmos de Calatayud, si solamente le daba los del obispado, y Calatayud no era entonces de su jurisdiccion?

cido á la iglesia de Tarazona. Asi que, al agregarse á esta las iglesias de la Comunidad y arcedianado de Calatayud, veinte años despues de su reconquista, el 0bispo Don Miguel halló establecida la patrimonialidad de los beneficios y la costumbre de no pagar al Obispo sino el cuarto de pan, vino y corderos, y no de ninguna otra cosa, derecho que han conservado aquellas iglesias hasta nuestros dias. Mas adelante se probará la autenticidad de este fuero. Pocas noticias nos han quedado de los primeros años en que fué Obispo Don Juan Frontin, fuera de las ya manifestadas. En los años 77 y 78 aparecen al fin documentos curiosos relativos á varios hechos de su pontificado. En aquel confirma el Rey Don Alonso al monasterio de Veruela todas sus donaciones anteriores, expresando en el privilegio: «Facta o carta apud Tirassonam mense »Junii Era MCCXV, post ha. »bitum coloquium inter Illem. »jam Dnum. Ildefonsum Regem »Aragonensem, et Ferlandum Is. »paniarum Ilegem et Aldephon»sum Regem Castellanum.» Cítanse entre los altos dignatarios: «Epo. Johanne in Tiras

»sona. Berengario, Montis Ara»gonis Abbate, ELECTo in Leri»ula.» (1) A esta donacion del Rey Don Alonso y confirmacion de donaciones anteriores, sucedió al año siguiente otra importante donacion del Obispo y su Cabildo al mismo monasterio, absolviéndole del pago de diezmos en todos los pueblos dependientes de él, que allí nombra, á saber, Vera, Villamayor, Bonamansion, Purujosa (pllosa), Noviercas y Olvega (2). Firman la donacion el Obispo y todo su Cabildo, expresando que procede de acuerdo con él, y especialmente del Prior y de los dos Arcedianos. Esto indica que el de Calatayud tenia ya silla en el coro de la sede, sin perjuicio de tenerla en el de Santa Maria de Calatayud, como sucedia con el de Briviesca, que la tenia en este pueblo y en la catedral de Búrgos. En aquel mismo año transigió el Obispo, en Calatayud, en union con el de Zaragoza, que

(1) Cabreo del monasterio de Veruela, fól. 14 vto. y 15. Véase el apénd. n. 38. Es notable el dictado de Rey de las Españas dado al Rey de Leon por el mismo Rey de Aragon en este importante documento.

? Véase en el apénd. n. 39, copiado del Cabreo de Veruela.

habia sido delegado por el Metropolitano de Tarragona, el pleito que traian los canónigos del Sepulcro con el clero de la parroquia de San Pedro, la cual pretendia tener derecho á la iglesia de aquellos, quizá por haber sido fundada en territorio suyo. Asesorado el 0bispo de Zaragoza con el de Tarazona y los Arcedianos de Zaragoza y de Sigüenza y el Prior y Arcipreste de Calatayud, oyó á los litigantes. Al fin los clérigos de San Pedro cedieron á favor del Santo Sepulcro todos sus derechos, juntamente con las oblaciones, defunciones, diezmos y primicias, lo cual ratificó Don Juan Frontin, con acuerdo de todo el Cabildo de Calatayud (totius Calatayubensis Capituli), pero sacando para sí y sus sucesores, no solamente el cuarto y las cenas, sino tambien todos los demas derechos episcopales, por donde se ve que entonces aun no gozaban aquellos canónigos exencion ninguna de la jurisdiccion ordinaria (1). La par

(1) Véase en el apénd. n. 40. En otro documento de aquella época, en que se cita á Don Juan Frontin, dos casados dan sus cuerpos y haciendas en precaria al Santo Sepulcro.

roquia litigante debia ser la de San Pedro de los Francos, que extendia su jurisdiccion por las afueras de Calatayud hasta el inmediato pueblo de Huermeda, al pie del cerro de Bambola y de las ruinas de Bílbilis. Habia ademas otra parroquia titulada de San Pedro de los SerTal Il OS. De aquella misma época hay donaciones muy curiosas en el mismo archivo del Sepulcro y en los de Tudela y Veruela. Las hechas al primero son muy notables por las noticias que contienen acerca de los eraricos ó mudejares, y de las costumbres agrícolas del pais, y sobre todo por el latin hibrido y cuasi castellano en que estan redactados, que marca la formacion del lenguaje en aquella tierra, pues se ve que ya para entonces hablaban allí el mismo dialecto que en Castilla. Entre las de Veruela son dignas de atencion la donacion de Leitago al monasterio, y tambien la de Pozuel y otros varios pueblos que dentro y fuera de la diócesis adquirió por entonces el monasterio (1).

(1) Ademas de las consignadas en este

En Tudela se conserva la donacion que hizo Don Pedro Azagra de parte de sus bienes á Santa Maria de Tudela, entrando por hermano de aquel Cabildo, y señalándole el Prior habitacion, vestido, criado y mesa. Firma esta carta de hermandad todo el Cabildo, sin que en él se mencione para nada al 0bispo, con quien se hallaban por entonces en desacuerdo, como veremos luego.

Poco tiempo despues de haber terminado las diferencias entre los canónigos del Sepulcro y los clérigos de San Pedro de los Francos, transigió Don Juan Frontin otro desacuerdo, algo mas trascendental, entre el clero y vecindario de aquesta poblacion, por haberse negado aquel á contribuir en el subsidio exigido por el Rey. El Obisp0 de Zaragoza puso entredicho, que fué levantado, mediando para ello Don Blasco Romeo, que en su laudo expresa haber tenido por asesor al Obispo Don Juan de Tarazona y á los Arciprestes de Zaragoza y Pamplona (1).

tomo se insertarán otras en el siguiente, donde se tratará de aquellos célebres momasterios.

(1) Bofarull, tomo 8, doc. 21.

No fué tan afortunado para transigir sus desavenencias con los canónigos de Tudela, que lograron en el último año de su pontificado un buleto de exencion obtenida de un Legado. A su vez los Templarios principiaron á negar los diezmos al Prior, el cual tuvo que transigir con los de Ribaforada y Tudela, sobre lo cual se conservan documentos en aquel archivo. La transaccion se hizo en 1192, interviniendo el 0bispo de TaraZ0Ild.

En Calatayud transigió el año 1186 los desacuerdos que tenia con las parroquias de aquella ciudad y las de los pueblos de la Comunidad. Pedianles el Obispo y Cabildo de Tarazona, no solamente la cuarta de pan, vino y corderos, que debian pagar segun su fuero, sino tambien de las legumbres y los llamados diezmos menudos, y ademas las cenas episcopales y la cuarta de todas las oblaciones funerales. Era esta la misma cuestion que se habia agitado y resuelto en tiempo del Obispo Don Martin Vergua. Los de Calatayud habian acudido al Papa Lucio para obtener la ratificacion de las concesiones en materias ecle

« AnteriorContinua »