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hablar latín, no se contenta con decir ita, sino añádele el da de su lengua, y dice mida. Esto me paresció; basta cuanto los vocablos. Cuanto á las maneras de decir, si mirais en ello, hallaréis muy muchas. Marcio. Ea, decid algunas.

Valdés. Porque Luciano, de los autores griegos que yo he leido, es el que más se allega al hablar ordinario, os daré dél los ejemplos.

Marcio. Más los quisiera de Demóstenes.

Valdés. Y áun yo holgara de dároslos, siquiera de Sócrates; pero contentaos con que os dé lo que tengo. Cuando en castellano queremos decir que tiene uno de qué vivir, decimos que tiene buena pasada. Desta mesma manera, queriendo decir esto mesmo, dice Luciano '¿yu 'ayaflov nópov; y en castellano, queriendo decir nuestra hacienda ó su hacienda, decimos lo nuestro, lo suyo. Quien da lo suyo antes de su muerte, merece que le den con un mazo en la frente; adonde dice lo suyo por su hacienda. Luciano en la misma significacion dice xav Ü|Ae'xepa. Tambien si en castellano amenazamos á un mozo ó á un muchacho, queriendo decir que lo

castigarémos, decimos : pues si yo te empiezo ;y de la

misma manera dice Luciano ¡aos Hs'jou rjpijáTo, que quiere decir, me empezó por medio. Para confirmacion desta mi opinion, aliende de lo dicho, puedo tambien alegar la conformidad de los artículos y otras cosas, si no os contentais con lo alegado.

Marcio. Ántes basta harto lo que habeis dicho. Verdad parece harto aparente y razonable esta vuestra opinion; y tanto de hoy más la terné por mia, y lo mesmo creo harán tambien estos dos señores. Agora, presuponiendo que es así como vos decís, que la lengua que en España se hablaba ántes que los romanos, habiéndola enseñoreado,le introdujesen su lengua, era así griega, como es latina la que agora se habla; proseguid adelante.

Valdés. La vida me habeis dado en no querer contender sobre esto, porque por no porfiar me dejara vencer, haciendo mi cuenta que más querría quedar por necio que ser tenido por porfiado; pero mirad que si alguno querrá decir que la lengua vizcaína es en España áun más antigua que la griega, yo tanto no curaré de contender sobre lo contrario, antes diré que sea mucho en buena hora, así como lo dirán; con tanto que á mí me conceda el señor Torres lo que digo.

Torres. No Os concederé yo tan presto lo que concluís; porque Gayo Lucio y los dos Cipiones, Claudio ÍTeron y Sempronio Gracco, siendo romanos, latinos y griegos no hablaran con turdetanos, celtíberos ó iberos, y cántabros por intérprete, si la lengua antigua de España fuera griega; ni los mercadantes de Fenicia habian necesidad de intérprete en el contratar de sus mercaderías con los antiguos de España, antes que cartagineses y romanos la combatiesen.

Valdés. Basta que la lengua latina, como he dicho, desterró de España á la griega; la cual así mezclada y algo corrompida, se platicó en España hasta la venida de los godos; los cuales, aunque no desterraron la lengua latina, todavía la corrompieron con la suya; de manera que la lengua latina ya tenía en España dos mezclas ; una de la griega, segun mi opinion, y otra de los godos. El uso desta lengua así corrompida duró por toda España, segun yo pienso, hasta que el rey Rodrigo en el año de setecientos y diez y nueve, poco más ó ménos, desastradamente la perdió, cuando la conquistaron ciertos reyes moros que pasaron de África; con la venida de los cuales se comenzó á hablar en España la lengua arábiga, excepto en Asturias, en Vizcaya y en Lepuzcua, y en algunos lugares fuertes de Aragon y Cataluña; las cuales provincias los moros no pudieron sojuzgar; y así, allí se salvaron muchas gentes de los cristianos, tomando por amparo y defension la aspereza de la tierra, adonde conservando su religion, su libertad y su lengua, estuvieron quedos hasta que en Asturias, adonde se recogió mayor número de gente, alzaron por rey de España al infante D. Pelayo, el cual con los suyos comenzó á pelear con los moros; y ayudándolos Dios, iban ganando tierra con ellos; y así como los sucesores deste rey sucedian en el reino, así tambien sucedian en la guerra contra los moros, ganándoles, cuándo una ciudad, cuándo otra, cuándo un reino, cuándo otro. Esta conquista, como creo sabeis, duró hasta el año de mil y cuatrocientos y noventa y dos, en el cual año los Reyes Católicos, de gloriosa memoria, ganando el reino de Granada, echaron del todo la tiranía de los moros de toda España. En este medio tiempo no pudieron tanto conservar los españoles la pureza de su lengua, que no se mezclase con ella mucha de la arábiga; porque aunque recobraban los reinos, las ciudades, villas y lugares, como todavía quedaban en ellas muchos moros por moradores, quedábanse con su lengua; y habiendo durado en ella hasta que pocos años há el Emperador los mandó se tornasen cristianos, ó se saliesen de España; conversando entre nosotros, hannos pegado muchos de sus vocablos. Esta breve historia os he contado, porque para satisfaceros á lo que me preguntastes me pareció convenia así. Agora, pues habeis visto cómo de la lengua que en España se hablaba ántes que conosciese la de los romanos, tiene hoy algunos vocablos y algunas maneras de decir, es menester que entendais cómo de la lengua arábiga ha tomado muchos vocablos; y habeis de saber que aunque para muchas cosas de las que nombramos con vocablos arábigos, tenemos vocablos latinos, el uso nos ha hecho tener por mejores los arábigos que los latinos; é de aquí es que decimos ántes alhombra que tapete; y tenemos por mejor vocablo alcrevite que piedra zufre, y aceite que olio; y si más no me engaño, hallaremos que para aquellas cosas solas que habemos tomado de los moros, no tenemos otros vocablos con que nombrarlas, sino los arábigos, que ellos mesmos con las mesmas cosas nos introdujeron. Y si quereis ir avisados, hallaréis que un al que los moros tienen por artículo, el cual ellos ponen por principio de los más nombres que tienen, nosotros lo tenemos mezclado en algunos vocablos latinos, el cual es causa que no los conozcamos por nuestros; pero con todos estos embarazos y con todas estas mezclas, todavía la lengua latina es el principal fundamento de la castellana; de tal manera que si á vuestra pregunta yo hubiera respondido que el orígen de la lengua castellana es la latina, me pudiera haber excusado todo lo demás que he dicho; pero mirad que he querido ser liberal en esta parte, porque me consintais ser escaso en las demás.

Torres. Creo yo, segun lo que conozco de vuestra condicion, que aunque os roguemos seais escaso, seréis liberal, principalmente en esta mercancía, en que con la liberalidad no se desmengua el caudal.

Marcio. No Os ha respondido mal, y vos nos habeis muy bien satisfecho á nuestra pregunta, porque así vuestra opinion acerca de la primera lengua, como acerca de la corrupcion de la latina, no se puede negar; pero pues tenemos ya que el fundamento de la lengua castellana es la latina, resta nos digais de adonde tuvo principio que en España se hablasen las cuatro lenguas que hoy se hablan, como son: la catalana, la valenciana, la portuguesa y la vizcaína.

Valdés. Diréos no lo que sé de cierta ciencia, porque no sé nada desta manera, sino lo que por conjetura alcanzo y saco por discrecion; y por tanto, me contento que vosotros á lo que dijere deis el crédito que quisiéredes; y con este presupuesto digo: que dos cosas suelen principalmente causar en una provincia diversidades de lenguas : la una es no estar toda debajo de un príncipe, rey ó señor, de donde procede que tantas diferencias hay de lenguas cuanta diversidad de señores ; la otra, que siempre se apegan algo unas provincias comarcanas á otras. Acontece que cada parte de una provincia, tomando algo de sus comarcanas, poco á poco se va diferenciando de las otras; y esto no solamente en el hablar, pero áun tambien en el conversar y en las costumbres. España, como sabeis, ha estado debajo de muchos señores; y es así, que dejado aparte que áun hasta Castilla estuvo dividida, no há muchos años que Cataluña era de un señor que llamaban conde, y Aragon era de otro señor, el cual llamaban rey; los cuales dos señores vinieron á juntarse por casamiento, y despues por armas conquistaron el reino de Valencia, que era de moros, y andando el tiempo, lo uno y lo otro vino á juntarse con Castilla. Y los reinos de Granada y Navarra tenian sus señores, aunque ya agora, á su despecho, el uno y el otro están debajo de la corona de Castilla ; y Portugal, como veis, áun ahora está apartada de la corona de España, teniendo, como tiene, rey por sí; la cual diversidad de señores pienso yo que en alguna manera haya causado la diferencia de las lenguas; bien que cualquiera dellas se conformaba más con la lengua castellana que con ninguna otra; porque aunque cada una dellas ha tomado de sus comarcanos, como Cataluña, que ha tomado de Francia, y Valencia, que ha tomado de Cataluña, todavía veréis que principalmente tiran al latin, que es, como tengo dicho, el fundamento de la lengua castellana, de la cual, porque os tengo dicho todo lo que sé y puedo decir, no curo de hablar más. De la vizcaína querria saberos decir algo; pero como no la sé ni la entiendo, no tengo que decir della sino solamente esto: que segun he entendido de personas que entienden esta lengua, tambien á ella se le han apegado muchos de los vocablos de los latinos, los cuales no se conocen, así por lo que les han añadido, como por la manera con que los pronuncian. Esta lengua es tan ajena de todas las otras de

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