Redención

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A.Estrada y ciá, 1906 - 600 páginas
 

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Página 7 - Yo soy la resurrección y la vida ; el que cree en. mí aunque muera vivirá ; y todo el que vive y cree en mí, no morirá para siempre.
Página 574 - Creced y multiplicaos y henchid la tierra y sojuzgadla, y tened señorío sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo y sobre todos los animales que se mueven sobre la tierra.
Página 596 - Aquélla que disipara su hastío, restituyéndolo ardiente y pujante á la vida; que lo sacó de las sensaciones de los sentidos y de la inteligencia para atormentar y embellecer su corazón con los fuegos y frescuras del amor; que le arrancó á su aislado estetismo sugiriéndole el anhelo de una tierna familia; y le volvió la ambición de conquistar imperios que tuviesen para su frente, flores con luz de estrellas y estrellas con aromas de flores; apareciósele semejante á una celeste amiga maridada...
Página 415 - Monfort — y me detengo un instante, pero paso. \o he saludado con igual emoción el San Pedro de Roma, el Acrópolis de Atenas y la catedral de Chartres. Diferentes sensaciones, por lo diverso de sus medias tintas, sacudieron en el fondo idéntica sensibilidad. Mi espíritu es la ola que refleja la tarde y el alba, y lo mismo la gaviota que la vela, o la nube que la estrella. Cargado de historia, de fábula, de poesía, eco vibrante del sonido, del color y de la forma ; insomne viajador a través...
Página 30 - ... no sólo los matices ambientes e inmanentes, sino lo más intangible e inasequible: el temblor de una estrella, el aroma de un pétalo o la brisa que mueve una nube. Alguna vez uno de sus héroes expresa, teóricamente, este anhelo: "Lo necesario sería usar una lengua, instrumento tan fino que diese, por ejemplo, la impresión de un rayo de sol perfumándose en una rosa. ¿Imagináis la sutileza del íntimo consorcio del aroma y de la luz flotante sobre el matiz de la flor? En cuanto se echa...
Página 31 - Soy un ser sin brújula, cuya amabilidad para los hombres es cultura, teniendo, con raras excepciones, el más profundo desprecio por la especie...
Página 30 - ... el matiz de la flor? En cuanto se echa mano de la palabra la sensación muere, porque el pensamiento la mata buscándola para vestirse. Es como si a una mariposa que va a volar se le pusiese un corcho en las alas. ¿Cómo definir lo interior? Fuera menester morir en este mundo y resucitar en otro con diverso idioma. Yo he sufri•do del mal de percibir las relaciones inexpresables de las cosas: mi espíritu tiene algo del agua; rízase al contacto del aire, y esa es la sensación, pero sufre...
Página 30 - ... una nube. Alguna vez uno de sus héroes expresa, teóricamente, este anhelo: "Lo necesario sería usar una lengua, instrumento tan fino que diese, por ejemplo, la impresión de un rayo de sol perfumándose en una rosa. ¿Imagináis la sutileza del íntimo consorcio del aroma y de la luz flotante sobre el matiz de la flor? En cuanto se echa mano de la palabra la sensación muere, porque el pensamiento la mata buscándola para vestirse. Es como si a una mariposa que va a volar se le pusiese un...
Página 415 - Admiro — exclamó Monfort — y me detengo un instante, pero paso. Yo he saludado con igual emoción el San Pedro de Roma, el Acrópolis de Atenas y la catedral de Chartres. Diferentes sensaciones, por lo diverso de sus medias tintas, sacudieron en el fondo idéntica sensibilidad. Mi espíritu es la ola que refleja la tarde y el alba, y lo mismo la gaviota que la vela, o la nube que la estrella. Cargado de historia, de fábula, de poesía, eco vibrante del...
Página 357 - Así dice, entre otras cláusulas, a la deidad tutelar: "Mi alma te saluda desde los ojos, dispuesta a quemarse cual mirra de tu templo. Pero he de agregar que no renuncia a lo que ya amaba. Aceite de aquel olivo que llevó la paloma del Arca en su vuelo de paz, la hizo arder como lámpara en otros altares. Mis ojos no se consideran indignos por llevar el recuerdo de las luces y colores de las catedrales góticas. Mis pies no se consideran miserables por traer el polvo de otras rutas donde se alzan...

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