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1485.—Fue este cardenal hijo del Rey D. Fernando I de Nápoles y de Isabel de Claramonte. Murió en Roma con sospechas de envenenado en octubre de 1485, sin tener apenas veintey unaños (1). De sus resultas quedando nuestro Navarro desocupado, y pareciéndole mal el ocio de aquella córte, prosigue su amigo Jovio, que se fué á tomar 'partido en la guerra de Luco, ó Lunigiana (2): de suerte que, atendida la robustez que necesitaba para acompañar como espuelista, ó ya fuera á pié ó á caballo al cardenal cuando cabalgaba, y el esfuerzo que luego comenzó á mostrar en la guerra Lunigiana, no parece exagerado reputarle entónces como de veinte y cinco años, y que pudo por lo tanto nacer hácia el de 1460.

Si en nuestras provincias Vascongadas, hoy tan pobladas y apacibles, y si en medio de sus pobres y ásperas montañas, los bandos de Gamboa y Oñez por mandar en tan corto y miserable recinto, derramaban entonces la1 sangre á torrentes y combatían en batallas ordenadas, sin que hubiera reunion pública con cualquiera objeto que fuese , ó bien de familia y parientes por boda , entierro ó misa nueva, que no acabase en desafío y pelea con los del linaje contrario y su bando, ¿qué no sucedería en aquel siglo y en esa hermosa Italia llamada por la naturaleza á ser políticamente una , y constantemente contrariada por intereses extraños, y loque es peor, y todavía continúa, por los mismos italianos? Repartida entónces en multitud de pequeños estados y repúblicas, celosos todos. unos de otros y aspirando á dominarse; y divididos á su

(1) Muratori, Annali d'lnüia, tom. 9, pág. 549, an. 1485. Alphonsi Ciaconü , Vita ct res gesta Pontificum et Cardinalium ab Augusto Oldoino S. J. recognita. toui. 3, pág. 70.

(2) Jovio y Bacza ¡bi.

vez en bandos ó facciones interiores afiliadas á las do güelfos y gibelinos, que era el nombre de las principales, en nada sus insensatos hijos seguían ni se asemejaban á los antiguos romanos sus progenitores, sino en llamar bárbaros á los que no eran italianos. En todo pensaban enmedio de sus adelantamientos en las artes y en las letras, menos en que así como la república romana dominó con la union y el patriotismo al mundo, y los extraños y bárbaros acabaron con el imperio desunido , así tambien sucumbirían ellos, pasándose siglos como ha sucedido y todavía sucede en España, ántes de que el poder de la naturaleza, no obstante la superioridad de su fuerza sobro el de la política, los restituya á la uninacionalidad que con los montes y los mares les tiene señalada.

En aquella confusion, y al tiempo de morir el cardenal de Aragon, se distinguían en Italia por la cruda guerra que se hacían en la Lunigiana ó campos de Luca las dos repúblicas de Florencia y Génova. Habia comenzado en el año de 1484 por disputarse ambas repúblicas la posesion de la ciudad de Serezana, que sin razon ni motivo fundado habia vendido á los florentines Agustín Fulgosio, genovés (1). Pero lo que con mas ardor se disputaba era el castillo de Serezanello, que para sujetar á los de Serezana habia en otro tiempo levantado sobre una peña muy inmediata á la ciudad el famoso Castruccio Castracani que, pasando de mancebo de mercader á soldado, llegó

(1) Uberti Folietae Genuensium Historia etc. inter Antiquitatum Itali ce sen ptores , lib. Xl.pag. 561. Eo atmo qui fuit hujus Síccuii oclogesimus quartus bellum inter Genaenses et Florentinos Id agro Lunensi ortum est.... causa quae hoc bellum con. ilavit Sergiana urbs fuit quam Augustinus Fulgosius, inconsulta ratione florentinis vendiclerat.

con su valor y diligencia á ser Príncipe de Luca y de la Lunigiana (1).

1486.—Inocencio VIII que, como sus predecesores en el pontificado, aspiraba á dominar la Italia, mediando entre las dos repúblicas en 1486, logró introducir la paz en ellas. Las bases fueron, que los florentines entregarían Serezana y Serezanello á los genoveses en cambio de Pietra sania que estos les habian tomado. En cuanto á la restitucion de Serezana ningun reparo opusieron los florentines: mostráronse por lo contrario muy eficaces en cumplirla , empleando para la de Serezanello tanta astucia y lentitud que al fin paró en resistencia. Atribuyóla alguno a sugestion del papa Inocencio, altamente ofendido de los genoveses, por el subido interes á que, desconfiando de él, le prestaron cierta cantidad que le urjía (2); pero parece mas cierto, y los sucesos así lo probaron, que los florentines no querían desprenderse del castillo, esperanzados en que desde él no tardarían en recobrar a Serezana.

1487.—Aprestaron con este fin y desde principios de 1487 cuanto juzgaban necesario. Los genoveses que lo supieron, ordenaron á Juan Luis Fiesco y á su gente que pusieran cerco á Serezanello. Sin descuidarse los florentines trataron de disputarlo; y tan resuelto y afortunado anduvo el conde de Pitigliano, su general, que encontrando en 15 de abril á los genoveses, los venció en batalla campal, prendió á su general Fiesco, y descercaron á Serezanel lo: amedrentados con lo cual los que defendían á Serezana, al ver que los florentines se preparaban para

({) Jovio en las Historias de su tiempo y en el elogio de Castruccio. Nicolas Machiavelli en su vida que Jovio dice haber escrito coa poca exactitud.

(2) Ubertus Folieta ibi.

un asalto general, enarbolaron bandera blanca el 22 de junio, y entregaron por capitulacion la plaza (1).

Hemos entrado en estos pormenores porque en esa guerra de Luca ó Lunigiana y en las empresas de Serezana y Serezanello convienen los italianos mas fidedignos en que militó Pedro Navarro como simple peon ó soldado de infantería, aunque difieren en las banderas que siguió. Paulo Jovio su amigo, y por eso muy digno de fe, da por sentado que estuvo con los florentinos, cuyo general Pedro Montano ó del Monte no le dió al principio mas de treinta reales mensuales, hasta que viendo cuanto excedia á los demás soldados en capacidad y en las obras de ingenio que ejecutaba, especialmente abriendo minas y henchiéndolas de pólvora, le dobló al cabo de algunos meses la paga (2). Guicciardini por lo contrarío asegura que seguía á los genoveses, y que con ellos militaba como infante particular, segun algunos le afirmaron al cercar en 1487 la peña de Serezanello guardada por los florentinos; contra la cual, aunque aplicó sus minas, que por primera vez se usaron entónces en Italia, apenas produjo efecto la explosion por no haberse excavado lo suficiente en la peña para llegar hasta debajo de las murallas, y quedó por lo tanto abandonada esa invencion hasta mas adelante (3).

(1) Muratori, ibi, pág. 553 y 555.

(2) Paulo Jovio en su Elogio y Baeza en la traduccion pone reales por liliatis denariis.

(3) Guicciardini, Istoria iTItalia, edicion de 1563 en Venecia, lib. 6, pág. 150, tratando de las minas que Navarro empleó en 1503 contra los castillos de Ñápoles; la quale specie d'espugnatio~ ne era star a la prima volt a usata in Italia da Genovesi coi quali secando che affermano alcuni, militaba per j"ante privato Pietro Navarra quando l'anno 1487 s'accamparono alla Rocca de Serezanello

Sin decirnos de donde lo tomaron los analistas de Navarra, sostienen que nuestro conde andaba con los genoveses, á quienes acompañó en el socorro que enviaron á los ilorentines en la guerra que tenian con los pisanos. Kn el sitio que entónces pusieron á Pisa, refieren, haber sido en donde observando Navarro el poco tino con que dirigían las minas, que entonces comenzaban á usarse, el ingeniero encargado de ellas, se ofreció á preparar otras (pie hirieran mayor estrago, y habiéndolo conseguido muy pronto, mereció su obra tanta admiracion como aplauso. La brecha que de la esplosion resultó concluyen con que fué tan capaz y practicable para el asalto, que los sitiados al ver que todo estaba ordenado para él se rindieron por capitulacion (1); mas como la guerra entre florentinos y pisanos, á que parece que aluden , y el sitio consiguiente á ella solo tuvieron lugar en los años de 1496 y 1499, cuando Navarro, como veremos, andaba en empresas de otro carácter, no merece tomarse en cuenta la relacion de los que se tenían por sus paisanos (2).

Mas grave sin duda alguna en lo que concierne á nuestro minador, es la autoridad de su contemporáneo Hernando del Pulgar. En el año de 1487 y casi en los mismos dias en que, segun los italianos poco há citados, vencieron los florentines á los genoveses y se apoderaron

tenuta da i Fiorcntini, ove con una cava in simil modo apersono parte de la muraglia, ma non conquistando la rocca per essere la mina penetrata tanto sotto i fondamenti del muro, quanto era neecessario, non fu sequitoto per allara le essempio di questa cosa.

(1) Aleson, Anuales de Navarra, tom. 5, parte 2, lib. 16, cap. 5, núiii. 2.

(2) Muratori, Annali d'ltalia, ibi, pág. 587, an. de 1496, y pág. 597, an. de 1499, en cuyo dia f.° de agosto dice que el general florcntín puso sitio á Fisa.

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