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Y que los de Mallorca votaron por la suspension hasta que S. M. se sirva resolver la peticion del Reino que se halla pendiente.

En cuya conformidad quedó decidido y convenido por la mayor parte de votos que se despache al referido capellan mayor del Reino D. Domingo Sanchez, y á los dos Abogados D. Juan Joseph Barea y Ortiz y D. Francisco Javier Martínez y Remon los títulos que solicitan, con arreglo á la Instruccion y órdenes de S. M. Con lo cual se concluyó y disolvió la presente junta del Reino, siendo ya muy tarde, de que certificamos y hacemos fée los infrascriptos Escribanos mayores de Córtes—Agustín Brabo de Velasco y Aguilera—D. Pedro Escolano de Arrieta— (Siguen sus rúbricas)

JUNTA DEL DÍA 12 DE OCTUBRE.

Se aprueba el acta de la junta anterior.

Principiase la votacion de los cuatro puntos propuestos por el Señor Gobernador del Consejo en la del dia 3.

En la villa de Madrid á doce de octubre de mil setecientos ochenta y nueve, en consecuencia del señalamiento de dia y hora hecho por el llustrfsimo Señor Conde de Campomanes, Presidente de las Córtes, en la tercera sesion que se celebró en este Salon de los Reinos el dia diez de este mes, de que quedaron enterados los Caballeros Procuradores de las treinta y siete ciudades y villa que tienen voto en Córtes, que asistieron aquel dia, concurrieron á las ocho de la mañana de el de hoy los mismos á excepcion del Señor D. Santiago Zambranos, nnodc los Caballeros Procuradores por la ciudad de Toro, á causa de continuar enfermo, y el Señor D. Antonio de Hago, otro de los de Jaca, por lo mismo, y tampoco concurrieron el Señor D. Diego Antonio de Viana, uno de los Caballeros Procuradores de Granada, por su indisposicion , segun dijo su compañero el Señor D. Manuel de Villarreal, ni el Señor D. Andrés Antonio Aguiar, uno de los Caballeros Procuradores de Galicia, habiendo enviado aviso á este Salon por medio de un criado de que no venia por hallarse indispuesto, por cuya causa no asistió igualmente el Señor D. Vicente Diaz de la Quintana y Quevedo, Caballero Procurador por la Ciudad de Valladolid, segun manifestó su compañero el Señor D. Rafael de Salinas, y de ser así nosotros los Escribanos mayores certificamos y hacemos fée , como tambien de que enterados los Caballeros Procuradores de las Córtes de que llegaba el Señor Presidente acompañado de los llustrísimos Señores D. Pedro Joseph Perez Valiente, D. Juan Acedo Rico y D. Santiago Ignacio Espinosa, Ministros del Consejo y Cámara, y el Señor D. Manuel de Aizpun y Redin, Secretario de la Cámara por lo tocante á Gracia y Justicia y Estado de Castilla, Asistentes de las Córtes, les salieron á recibir, como lo hicieron en la sesion anterior, y colocados todos en la misma forma en sus respectivos asientos, tocó la campanilla el Señor Presidente y nos mandó á los Escribanos mayores de Córtes que leyésemos el acuerdo del dia diez del presente mes, y lo ejecuté yo D. Pedro Escolano de Arrieta, leyendo de verbo tul verbum el referido acuerdo celebrado á presencia de S. I. y Señores Asistentes, y concluida su lectura preguntó S. I. á todos los Caballeros Procuradores si se les ofrecia que añadir ó exponer alguna cosa mas sobre ello, y unánimemente dijeron todos que loan, aprueban y ratifican dicho acuerdo por hallarle en todo conforme y arreglado á lo que «e trató y quedó convenido, de que certificamos y hacemos fée nosotros los Escribanos mayores de Córtes. campo y D. Manuel Francisco Gil Delgado, Caballeros Procuradores por la ciudad de Burgos, que leyeron y entregaron firmada para su insercion en este acuerdo y dice así—Señor Ilustrísimo: Habiendo reconocido con la debida atencion y cuidado los ejemplares impresos de los dos Reales decretos y dos Reales cédulas que V. I. se ha servido comunicarnos, comprehendo que todas las providencias y reglas dadas en los importantes asuntos que contienen , así en la parte en que ha recaido expresa determinacion de S. M., como en la que pende de lo que se digne resolver á consulta del Consejo, que se reduce á la ley que deba promulgarse á fin de evitar los perjnicios que se ocasionan con la reunion de mayorazgos pingües en una misma persona, y á la extension á todos los reinos y señoríos do S. M. de los artículos quinto y sexto de la Real provision del Consejo de veinte de octubre de mil setecientos ochenta y ocho, y de lo prevenido en ellos relativamente A las casas y edificios, á las tierras abandonadas y eriales que estuvieren vinculadas ó prohibidas de enagonar; conspiran todas notoriamente á promover el bien comun y prosperidad mas sólida de esta monarquía, como dictadas por tantos y tan sabios Ministros. En este firme concepto solo nos corresponde (segun mi dictámen) á los Procuradores de Cortes aprobar en todo lo dispuesto por dichat Reales cédulas y decretos, y tributar á S. M. las uno« reverentes gracias por el ardiente y paternal celo con que »e esmera en procurar la mayor y mas permanente felicidad de todos sus vasallos. Salon de los Reinos doce de octubre de mil setecientos ochenta v nueve— lil Marqués de Villacampo—D. Manuel Francisco Gil Delgado.

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Despues de esto pidió el Reino que igualmente se leyese el acuerdo que celebró el mismo Reino en dicho dia diez de este mes, habiéndose vuelto á juntar en el propio Salon de los Reinos luego que se fué el Señor Presidente y Señores Asistentes; y habiendo mandado S. I. que se ejecutase, lo hice yo D. Pedro Escolano de Arrieta, y así mismo lo aprobó y ratificó el Reino por estar conforme á lo que se trató y quedó decidido por el mayor número de votos, de que igualmente certificamos y hacemos fée los infrascriptos Escribanos mayores de Córtes.

Concluido esto dijo S. I. que siendo la intencion y deseos de S. M. se despachen con la brevedad posible las peticiones y encargos hechos al Reino, le parecia que podría procederse desde luego á votarlos puntos contenidos en los Reales decretos y cédulas de veinte y ocho de abril, v catorce de mayo de este año y quince de junio del próximo pasado de mil setecientos ochenta y ocho, de que se habian entregado ejemplares á cada uno de los Caballeros Procuradores de las Córtes, en virtud de lo acordado en la segunda sesion del dia tres del presente mes, y se expecificaban en una lista que con iguales ejemplares entregó S. I. en aquella misma sesion, cuya lista mandó S. 1. que se leyese por nosotros los Escribanos mayores de Córtes, ántes de dar principio á la votacion, y habiéndolo ejecutado vo D. Pedro Escolano de Arrieta, luego que concluí se principió la votacion por los señores Marqués de Villa

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Kl Senor D. Joaquín de Cea. Jote y VaMés, Cabalient

Procurador por la ciudad de Leon, dijo que se conforma con lo votado por los de Burgos, y el Señor Marqués de ViUadangos, otro de los Caballeros Procuradores de dicha ciudad, dijo le parecia que el Real decreto de S. M. que trata de la cuota de los mayorazgos, particularmente á los Grandes de España, podria extenderse basta ciento y cincuenta mil ducados, pues por lo que respecta á las dificultades que se ofrecen en las sucesiones lo deja á la sabia penetracion del Consejo.

Los Señores Marqués de Villafrauca y D. Joaquin Cistué, Caballeros Procuradores por Zaragoza, hicieron sobre el primer punto varias reflexiones y leyeron sus respectivos votos que ofrecieron entregar firmados.

El Señor D. Manuel de Villareal y Sanabria, Caballero Procurador por la Ciudad de Granada, entregó un pliego cerrado con el siguiente sobrescrito: Los Diputados de Cortes del Reino de Granada D. Diego Viana y D. Manuel de Villareal y Sanabria, cuyo pliego mandó S. I. que se abriese y leyese por los Escribanos mayores de Córtes, lo que ejecuté yo D. Pedro Escolano de Arrieta y es como se sigue:

Los Diputados del Reino de Granada ban examinado con la debida atencion los puntos propuestos por el Ilustrísimo Señor Presidente de las Córtes en la junta celebrada en tres del corriente, y han meditado sobre las razones sólidas y fundamentales que expresan los decretos y cédulas Reales con fecha en Aranjuez veinte y ocho de abril, catorce de mayo, veinte y ocho de abril y quince de junio de este presente año, y atendiendo al bien del Reino que representa, como á cuanto S. M. (que Dios gnarde) previene en los enunciados Reales decretos exponen lo siguiente.

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