Madrid viejo: crónicas, avisos, costumbres, leyendas y descripciones de la villa y corte en los siglos pasados

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Libreria de F. Fé, 1887 - 414 páginas
 

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Pasajes populares

Página 213 - Mentidero de Madrid, decidnos: ¿quién mató al conde? Ni se sabe ni se esconde. Sin discurso discurrid : — Dicen que le mató el Cid por ser el conde lozano. ¡Disparate chabacano! La verdad del caso ha sido que el matador fue Bellido y el impulso soberano.
Página 242 - Madrid con asombro rodar á los pies del verdugo la cabeza del mismo magnate á quien pocos meses antes había visto pasear aquella plaza con gallardía al frente de la guardia tudesca, cuyo capitán era. Catástrofe memorable, que le pronosticó el también desgraciado Conde de Villamediana, con motivo de cierta reyerta que en las fiestas anteriores tuvo D. Rodrigo en la plaza con D. Fernando Verdugo, capitán de la guardia española, en aquellos versos que decían : ¿ Pendencia con Verdugo, y...
Página 143 - España y del siglo presente; oh ínclito sabio, autor muy sciente, otra, y aun otra vegada te lloro, porque Castilla perdió tal tesoro no conocido delante la gente. Perdió los tus libros sin ser conocidos, y como en exequias te fueron ya luego unos metidos al ávido fuego, y otros sin orden no bien repartidos...
Página 218 - Tienen aquí jurisdicción expresa Todos los vicios, y con mero imperio De ánimos juveniles hacen presa Juego, mentira, gula y adulterio, Fieros hijos del ocio, y aun peores Que los vió Roma en tiempo de Tiberio Y los de sus horribles sucesores : Las noches de Calígula y de Ñero Son á nuestros portentos inferiores.
Página 218 - Si con la desta corte la confiero. Aquí es tenido en poco quien no miente, Quien paga, quien no debe, quien no adula, Y quien vive á las leyes obediente ; Y admitido al...
Página 200 - ... mantos; de conjunciones crepusculares en el interior de las carrozas, y birrotones de husmeo provocador en el estribo, y de escándalo inaudito para los timoratos que cruzaban la rúa desde la iglesia de Santa María de la Almudena hasta el convento de San Felipe... La calle Mayor era en día de rúa un palenque agitado, un aluvión de faldas, un tumulto de guardainfantes, una invasión de chapines de virillas y de tacones de siete pisos, un confuso remolino de carrozas, carricoches y calesas,...
Página 219 - En pacífica piel hambre de fiera, Que con modesto nombre la intitula. Pasea el que en su patria no pudiera...
Página 70 - Consejos por su orden y antigüedad, en dos hileras, y en medio de los Consejos la música de la Capilla real y unos veinte clérigos revestidos para llevar la Custodia, que es muy rica, y pesa más de catorce arrobas de plata...
Página 398 - Por la mañana yo, al irme vistiendo, pienso una mentirilla de mi mano; vengo luego, y aquí la siembro en grano; y crece tanto, que de allí a dos horas hallo quien con tal fuerza la prosiga, que a contármela vuelve con espiga.
Página 210 - Guadalajara, y sacóseles por justicia todas las valonas y zapatillas bordadas, almillas, ligas, bandas, puntas, randas, abanicos, puños aderezados y otras galas de mujeres a este modo, y otras cosas de que se les había avisado muchas veces por el Consejo que no surtiesen sus tiendas, y en rebeldía hicieron los alcaldes esta diligencia por orden del señor presidente; y aquella misma noche quemaron parte en la calle Mayor. Avalúanlo en valor de muchos ducados; y dícese que será principio para...

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