La Celestina: tragicomedia de Calisto y Melibea, Volumen 2

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Página lxxi - The Spanish Bawd, represented in Celestina : or, The Tragicke-Comedy of Calisto and Melibea.
Página 284 - Nadando por este fuego de tu desseo toda mi vida, ¿no quieres que me arrime al dulce puerto á descansar de mis passados trabajos?
Página 365 - Yo pensaba en mi más tierna edad que eras y eran tus hechos regidos por alguna orden ; agora, visto el pro y la contra de tus bienandanzas, me pareces un laberinto de errores, un desierto espantable, una morada de fieras, juego de hombres que andan en corro...
Página 368 - ¿Qué faré cuando entre en tu cámara y retraimiento y la halle sola? ¿Qué haré de que no me respondas si te llamo? ¿Quién me podrá cobrir la gran falta que tú me haces?
Página 365 - Pues agora, sin temor, como quien no tiene qué perder, como aquel a quien tu compañía es ya enojosa, como caminante pobre, que sin temor de los crueles salteadores va cantando en alta voz.
Página 256 - Mejor estoy yo, que tengo liado el broquel y el espada con las correas, porque no se caygan" al correr, y el caxquete en la capilla.
Página 251 - ¿adonde ay verdad? ¿quién carece de engaño? ¿adonde no moran falsarios? ¿quién es claro enemigo? ¿quién es verdadero amigo? ¿dónde no se fabrican trayciones?
Página 348 - Sosia, dessos pies; llenemos el cuerpo de nuestro querido amo donde no padezca su honrra detrimento, avnque sea muerto en este lugar. Vaya con nosotros llanto, acompáñenos soledad, síganos desconsuelo, vístanos tristeza, cúbranos luto é dolorosa xerga.
Página 369 - Si alegres viuiessen, no se matarían, como agora mi amada hija. ¿En qué pararon tus siruientes e sus ministros? La falsa vieja Celestina murió a manos de los más fieles compañeros que ella para su seruicio enponcoñado jamás halló. Ellos murieron degollados. Calisto, despeñado. Mi triste hija quiso tomar la misma muerte por seguirle. Esto todo causas.
Página 313 - Todas las debdas del mundo resciben compensación en diuerso género; el amor no admite sino solo amor por paga. En pensar en él me alegro; en verlo me gozo; en oyrlo me glorifico. Haga é ordene de mí á su voluntad. Si passar quisiere la mar, con él yré; si rodear el mundo, lléueme consigo; si venderme en tierra de enemigos, no rehuyré su querer.

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