Historia de la Florida, Volumen 3

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Página 225 - Dios nuestro Señor por su misericordia quiso mostrar a aquellos gentiles cómo oye a los suyos que de veras lo llaman : que luego la noche siguiente de media noche adelante empezó a llover muy bien, y duró el agua otros dos días, de que los indios quedaron muy alegres y contentos...
Página 371 - ... que le daban de noche jamás fue el segundo, sino siempre el primero, que parecía que después de haberse apercibido para salir al arma, la mandaba tocar él mismo. Con tanta prontitud y vigilancia como esta andaba de continuo en la guerra.
Página 220 - Señor, como nos haces ventaja en el esfuerzo y en las armas, así creemos que nos la haces en tener mejor Dios que nosotros. Estos que ves aquí, que son los nobles de mi tierra, que por la bajeza de su estado y poco merecimiento no osaron parecer delante de ti, y yo con todos ellos, te suplicamos tengas por bien de pedir a tu Dios que nos llueva, que nuestros...
Página 317 - Habiendo caminado los españoles dos leguas (de Naguatex), echaron menos a un caballero natural de Sevilla, que había por nombre Diego de Guzmán, el cual había ido a esta conquista como hombre noble y rico, con muchos vestidos costosos y galanos, con buenas armas y tres caballos que metió en la Florida, y se trataba en todo como caballero...
Página 371 - ... las batallas campales dejaba hecho lugar y camino por do pudiesen pasar diez de los suyos, y así lo confesaban todos ellos, que diez lanzas de todo su ejército no valían tanto como la suya. Tuvo este valeroso capitán en la guerra una cosa muy notable y digna de memoria y fue que, en los rebatos que los enemigos daban en su campo de día, siempre era el primero o el segundo que salía al arma, y nunca fue el tercero, y, en...
Página 221 - ... ganar, como dicen los carpinteros, no lo podían levantar del suelo cien hombres. El maestro hizo la cruz en toda perfección, en cuenta de cinco y tres, sin quitar nada al árbol de su altor. Salió hermosísima por ser tan alta.
Página 372 - Gastó en este descubrimiento más de cien mil ducados que hubo en la primera conquista del Perú, de las partes de Casamarca, de aquel rico despojo que allí hubieron los españoles. Gastó su vida y feneció en la demanda, como hemos visto.
Página 306 - Perú se descubren de nuevo"; y aun en caso contrario, "bastaría dar principio a un Imperio de tierras tan anchas y largas como hemos visto y veremos, y de provincias tan fértiles y abundantes, así de lo que la tierra tiene de suyo, como para las frutas, legumbres, mieses y ganados, que de España y México se le pueden llevar; que para plantar y criar no se pueden desear mejores tierras, y con la riqueza de perlas que tienen, y con la mucha seda que luego se puede criar, pueden contratar en todo...
Página 369 - Fue pacientísimo en los trabajos y necesidades, tanto que el mayor alivio que sus soldados en ellas tenían era ver la paciencia y sufrimiento de su capitán general.
Página 330 - Y aunque es verdad que Alvar Núñez y sus compañeros no llegaron a esta provincia de Guancane, ni a otras muchas que hay entre ellas y las tierras donde ellos anduvieron, todavía pasando de mano en mano y de tierra en tierra, llegó a ella la fama de las hazañas obradas por Dios por medio de aquellos hombres, y, como estos indios las supiesen y hubiesen oído decir que todos los beneficios que en curar los enfermos aquellos cristianos...

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