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han ya en tanto estrecho, que ninguna esperanza les quedaba de defenderse : y viendo que era tiempo de poner en ejecucion su propósito, mandó apercibir toda la gente, y que estuviesen en orden de batalla para el dia siguiente, y al alba con las tres partes del ejército á pié y á caballo mandó combatir la villa por todas partes, y todos los moros concurrieron á donde se ofrecia el mayor peligro. El rey con la gente que habia escogido, subió por la cuesta hasta llegar al pié de la Muela, y los moros que estaban en su defensa comenzaron de tirar piedras y saetas, y trabóse por todas partes gran batalla: pero peleando el rey con grande ánimo y vigor contra los enemigos, ganaron los nuestros algunos portillos que tenian los moros, y fueron desamparando aquel lugar, y cobrole la gente del rey, y despeñaron dél los que habian quedado. Cuando los moros que estaban en el combate sintieron el ruido: y vieron el estandarte real en la Muela, entendiendo que no les quedaba otra guarida ni defensa, perdieron el ánimo y rindiéronse al rey sin condicion alguna. Esto fué, segun hallo en antiguas memorias, en el mes de setiembre dia de san Miguel. Fué de muy gran valor el tesoro que allí hallaron los nuestros: porque era el despojo de lo mejor que los moros tenian. Entregada Montesa, los que tenian los castillos mas fuertes, vinieron á la merced del rey, y los mas desampararon la tierra, y con esto se acabó de cobrar lo que estaba rebelado: y se fortificaron los castillos fuertes, porque no se pusiesen en otra tal aventura: pues si no fuera por el esfuerzo y valor del rey, estuvo en condicion de perderse, y fuera de mas trabajo cobrarlo, que se tuvo en conquistarlo. En este año por el mes de mayo murió el papa Juan en Viterbo desastradamente, cayendo sobre él la cubierta de una estancia, que nuevamente habia mandado labrar, y fué elegido en su lugar Nicolao tercero.

CAP. V–De la alteracion que se movió por los condes de Fox, Pallás y Urgel, y algunos barones de Cataluña, estando el rey ocupado en la guerra de los moros en el reino de Valencia.

Durando la guerra de los moros que se habian rebelado en el reino de Valencia, y estando el rey en Játiva en frontera, y teniendo en grande peligro aquel reino, Roger Bernardo conde de Fox, y Arnao Roger, conde de Pallás, y Armengol, conde de Urgel, y don Alvaro su hermano, Ramon Folch. vizconde de Cardona, don Bernardo Roger de Eril, don Ramon Roger, don Ramon de Anglesola, y don Guillen Ramon de Jossa, y otros varones y caballeros, se juramentaron y confederaron entre sí, de hacer guerra al rey estando ausente y ocupado en la guerra de los moros: y comenzaron á hacer mucho daño en los lugares y vasallos del rey, combatiendo muchos dellos, talando y destruyendo la tierra. Entró el conde de Fox en el condado de Urgel por se apoderar de algunos lugares que estaban en la obediencia del rey, pretendiendo ser del conde Armengol su sobrino, hijo del conde don Alvaro, y con color de ir contra el obispo de Urgel, entró robando y estragando algunos lugares. Sabiendo el rey esta novedad, envióles á requerir, que dejasen de seguir aquella demanda, pues en lo que el conde de Fox y su sobrino pretendian, el obispo estaria á derecho con ellos, y mandó á don Ramon de Moncada procurador del reino de Aragon, que con la gente que tenia fuése en ayuda del obispo, y lo mismo mandó á los

bailes de Ribagorza y Pallás, y á los vegueres de Cer

vera y Urgel. Tras esto la mayor parte de Cataluña se puso en armas, publicando los catalanes , que el levantamiento era porque el rey despues que se habia coronado, no habia querido tener cortes en Barcelona, ni les confirmó las libertades, usos y costumbres que los condes de Barcelona les habian concedido, que hasta entónces se guardaron inviolablemente. Escribe Bernardo Aclet, autor catalan de aquellos tiempos, que muchos de los usajes eran perjudiciales y malos y en grande detrimento de la tierra, y que el rey queria, que aquellos, por cuyo uso el principado de Cataluña era muy oprimido, fuesen revocados, y que los otros se les confirmasen, mas por convenir tanto su presencia para fenecer la guerra de los moros, envió á don Estévan de Cardona repostero mayor de la reina, para que tratase con el conde de Pallás y con los barones de Cataluña, que deseaban su servicio, que eran don Guillen de Anglesola, don Ramon de Peralta, don Ramon de Cervera, don Guerao de Cabrera, don Ramon de Moncada, Ponce de Ribellas, don Bernardo y don Ramon de Anglesola, que diesen favor y ayuda al obispo, contra el conde de Fox, y mandó que los concejos de Lérida, Tamarit, Almenara, Camarasa, Cubells, y Mongay se ayuntasen para resistirle, y escribióá todos los barones y caballeros que tenian feudos en Cataluña, que para todo el mes de marzo siguiente estuviesen juntos, para le irá servir contra el conde de Fox, y mandó, que don Ferriz de Lizana , que era procurador general de Cataluña, desafiase al conde, y le sacase de la paz y tregua que con el rey tenia, que él entónces le habia quebrantado. Por estas alteraciones, acabada la guerra de los moros, porque convenia poner en órden lo de las fronteras del reino de Aragon y Castilla, y sobre ello fueron enviados á Valencia por Martin Romeu de Vera, justicia de Calatayud, y por el concejo de aquella villa, dos caballeros principales della, que eran don Soriano de Liñan y Guillen Dormir, acordó el rey con ellos, que iria luego en persona, á proveer lo que convenia á la defensa de aquellas fronteras, y despidiólos á veinte y tres del mes de diciembre deste año de mil doscientos setenta y ocho. Pasadas las fiestas de Navidad, se partió de Valencia para Calatayud, y atendióse principalmente á proveer los lugares y castillos fuertes de las fronteras de Castilla y Navarra, y mandóse á Rui Gonzalez de Funes alcaide de Hariza, que fortificase el castillo y pusiese gente de guarnicion en él, de manera que no pudiese recibir daño de las gentes del infante don Sancho, que estaban en aquella frontera. Lo mismo se mandó á Pedro Jimenez de Samper, que tenia cargo del castillo de Somet, y á Gil Ruiz de Montuenga por los castillos de Monreal y Bordalva, y á Lorenzo Martinez de Artieda, por el castillo de Godojos, y al comendador del Hospital, y al consejo de Villaluenga, y á todos los lugares de aquella comarca, allende desto porque los vecinos de Sos y Filera, tenian gran division y contienda con los vecinos de Sangüesa y se hacian guerra de aquellas fronteras, asentó tregua con Eustacio de Belmach, gobernador del reino de Navarra. Estando el rey en la villa de Calatayud, vino á su corte la infanta doña Lascara, hija del emperador Teodoro Lascaro mujer que fué del conde Guillermo de Veintemilla, y de allí volvió el rey para la ciudad de Valencia : y estando en aquella ciudad á trece del mes de abril de mil doscientos setenta y ocho mandóá los prelados de sus reinos, y á los ricos hombres que se juntasen en la ciudad de Tarragona, para tres semanas despues de la pascua de Resurreccion: porque habían de irá aquella ciudad, y llevará sepultar el cuerpo del rey su padre al monasterio de Poblete: y así se hizo con grande pompa y magestad, como lo requeria la gloria de las victorias y hazañas del príncipe mas señalado que hubo en aquellos tiempos.

CAP. VI-Que el rey de Aragon y el infante don Sancho se concordaron, y don Alonso y don Fernando nietos del rey de Castilla, quedaron en poder del rey de Aragon.

Porque el rey de Castilla con grande porfía procuraba que la reina su mujer y don Alonso y don Fernando sus nietos volviesen á sus reinos, el rey de Aragon fuéáTarazona, á donde vinieron á él de parte del rey de Castilla y del infante don Sancho, el infante don Manuel y Fernan Perez Dean de Sevilla: y despues de diversos tratos y apuntamientos que sobre esto hubo, el rey de Aragon envióá Castilla al maestre del Temple, y á Ugo de Mataplana, Preboste de Marsella: y fué concordado, que la reina doña Violante volviese á Castilla y sus nietos quedasen en poder del rey de Aragon y estuviesen debajo de su gobierno, que era lo que deseaba el infante don Sancho, porque no se pasasen en Francia, de que se le podia seguir grande daño, y siendo partida la reina de Aragon, mandó poner en buena guarda el rey don Pedro á los infantes. Tambien el rey de Francia procuraba tomar con el rey de Aragon tal asiento, que sus sobrinos fuesen amparados y favorecidos, de suerte, que don Alonso quedase sucesor despues de los dias del rey don Alonso en su reino: porque era ya público, que el rey de Castilla y el infante don Sancho hacian grande instancia por haberlos á su poder: y ofrecian á doña Blanca su madre que les darian heredamientos y estados en Castilla en las fronteras de Aragon, porque mas fácilmente los pudiesen defender: mas el infante don Sancho con grande astucia y vigilancia iba ganando las voluntades de los ricos hombres del reino, y solícitamente trabajaba por tener al rey de Aragon de su parte. Por este tiempo estando el rey sobre Agramonte, que era una villa principal del condado de Urgel, envió á requerir áEnrique conde de Rodes, que viniese á su corte, á hacer el reconocimiento por el feudo del vizcondado de Carlades, y pagase el tributo que por él hacia, y para que le sirviese en la guerra contra el conde de Fox. Esto fuéá nueve del mes de junio deste año de mil doscientos setenta y ocho, lo cual se hizo por torcedor contra el rey de Mallorca, que no queria reconocer el feudo al rey por aquel estado, y por los otros que le dejó el rey su padre:y para mejor concordar las diferencias que el rey tenia con el conde de Fox, y reducirle á su servicio, porque era muy poderoso y gran señor y tenia muchos vasallos en Cataluña, y era emparentado en estos reinos, se trató de casar al infante don Jaime, que era hijo segundo del rey con doña Constanza hija primogénita del conde:y estando el rey en Agramonte á once del mes de diciembre, deste año, hizo donacion á Armengol, hijo de don Álvaro conde de Urgel, de todo el condado en feudo, por contemplacion del conde de Fox:y pasándose á Lérida, á catorce del mismo mes, el rey hizo donacion al infante don Jaime su hijo de las tierras que tenia en Ribagorza y Pallás, desde la Gesa arriba, que es la sierra que está sobre Tamarit, y se estiende desde Cinca hasta Noguera Pallaresa con todos los castillos y fortalezas que eran de la corona real, en caso que el matrimonio se

efectuase : y el conde de Fox daba á su hija en contemplacion de matrimonio, el vizcondado de Castelbo: y no teniendo hijos varones, habia de heredar el condado de Fox, casando con el infante. En esto intervinieron entre el rey y el conde, Ponce Ugo conde de Ampurias, Arnal Roger conde de Pallás, don Ramon de Peralta, Ponce de Ribellas, y Pedro-Martinez de Artasona: pero este matrimonio no se efectuó, y el conde de Fox quedó desavenido como ántes del rey.

CAP. VII. Del conocimiento que el rey de Mallorca hizo al rey de Aragon su hermano por el reino de Mallorca y por los condados de Rosellon y Cerdania, y por los vizcondados de Omelades y Carlades, y por el señorío de Mompeller, que tenia en el reino de Francia.

Concluido esto acordó el rey de pasará Rosellon, para concordar la diferencia que tenia con el rey de Mallorca su hermano, con quien estaba muy desavenido, despues de la muerte del rey su padre: porque pretendia, que la donacion que le habia hecho de las islas con los condados de Rosellon y Cerdania, y de los derechos que le competian en los feudos que los condes de Fox y Ampurias tenian en aquellos estados, y que el derecho que se le habia cedido en la villa y señorío de Mompeller, era en su perjuicio: y que por ser inmensa y excesiva no se pudo hacer: y sobre esto se vieron ambos reyes en Perpiñan. Estaba con el rey de Mallorca Roger Bernardo conde de Fox su cuñado, al cual pensó entónces el rey de Aragon reducir á su servicio, pero no lo pudo acabar:y con el rey su hermano se concordó, que hiciese reconocimiento de tener en feudo el reino de Mallorca , con las otras islas adyacentes, y los condados de Rosellon, Cerdania, Conflent, Valespir y Colibre y los vizcondados de Omelades y Carlades:y por todos los castillos y villas que tenia en el señorío de Mompeller, exceptuando el feudo que tenia por el obispo de Magalona y el de algunos lugares, que de nuevo se habian adquirido y comprado. Reconoció entónces el rey de Mallorca por sí y sus herederos, ser feudatarios de los reyes de Aragon: declarando, que fuesen obligados de les prestar homenaje, y de entregar siempre que fuesen requeridos la ciudad de Mallorca en nombre del rey, y á Puigcerdan por el condado de Cerdania, y Perpiñan por el de Rosellon : y en cada un año fuesen obligados de irá sus cortes á Cataluña, siendo llamados sino estuviesen en Mallorca, con que el rey don Jaime mientras viviese, no fuese tenido de prestar el homenaje, ni entregar los lugares en reconocimiento de señorío, ni irá sus cortes, mas obligóse de valer y ayudar al rey de Aragon y á sus sucesores con todo su poder, contra cualesquiera príncipes y personas del mundo, y que en el condado de Rosellon se guardarian los usajes y leyes de Cataluña, y no correria otra moneda que la de Barcelona. Con esto aprobó el rey de Aragon la donacion que se hizo al rey don Jaime su hermano, y se obligó de le ayudar y valer, y recibió el reconocimiento de la infeudacion en el monasterio de predicadores de Perpiñan á veinte del mes de enero del año de navidad de nuestro Señor de mil doscientos setenta y nueve, y obligáronse en nombre del rey de Mallorca, que así lo harian guardar y cumplir él y sus sucesores, el conde de Foxy Ponce Ugo conde de Ampurias, don Dalmau de Rocaberti, el vizconde de Castelnou,

Ramon Durg, Guillen de Canet, Bernardo Ugo de Ser

ralonga, Dalmau de Castelnou, Ponce Zagardia, Arrilla de Perpiñan y de la ciudad de Mallorca, pero quedó el rey don Jaime con gran sentimiento del rey su hermano, y con mucha queja por esta novedad, porque se intentó contra la voluntad y disposicion del rey su padre, y así se entendia comunmente, y que fué opresion y fuerza, y en sus cosas se mostraron siempre mal avenidos y muy discordes.

maldo de Corsabi, Guillen de So, y los síndicos de la ban verse con él, cada uno por se aliar y confede

CAP. VIII.—De las vistas que hubo entre el rey de Aragon y el infante don Sancho de Castilla, y que en ellas quedaron muy confederados.

Residiendo el rey en Valencia recibió nueva embajada del infante don Sancho de Castilla su sobrino, con la cual fuéron Enrique Perez de Farana , y Aldemaro electo obispo de Avila, fraile de la órden de los predicadores, y el dean de Astorga, y en nombre del infante pidieron que se viesen en algun lugará los confines de los reinos, yacordaron de verse entre Raquena y Buñol. Viéronse en aquel lugar el dia de la exaltacion de la cruz del mes de setiembre de mil doscientos setenta y nueve, adonde se concordaron en grande amistad, y se obligó el infante don Sancho, que se confederaria con ellos el rey don Alonso su padre. Acabado esto volvióse el rey para Cataluña por sosegar las alteraciones della , y reducirá su servicio los barones que andaban alterados y levantados contra él, ó echarlos de la tierra. En este tiempo Conrado Lanza, que era un caballero pariente de la reina de Aragon, á quien el rey don Pedro dió estado en estos reinos, y le hizo almirante de sus galeras, habia mandado armar en sus costas diez galeras para ir con ellas á la costa de Berbería contra los lugares y tierras de los reyes de Túnez y Tremecen, porque mucho tiempo habia, que no pagaban el tributo que eran obligados dar al rey de Aragon:y principalmente segun Montaner escribe para restituir en el reino de TúnezáMirabusa, que fué echado dél por un hermano suyo, y segun este autor escribe fué entónces puesto en la posesion de su reino, y mandó Conrado Lanza poner el estandarte real en una torre principal del muro, y no quiso que entrase por ninguna puerta de la ciudad. Fué despues con cuatro galeras corriendo ias costas de Berbería, y hizo mucho daño, robando y quemando los navíos que halló por ellas, y dando vuelta por las costas del reino de Tremecen, llegó á una isleta que llamaban Alhabiba para tomar agua, adonde se descubrieron diez galeras de moros, que eran del rey de Marruecos, que se habian armado en Ceuta , y habian corrido las costas de España, y hecho grande daño en ellas, y los moros con mucha furia vinieron para ellos, teniendo ia presa por cierta. Mas Conrado Lanza y los suyos movieron contra los enemigos sin hacer ruido ni levantar grita con grande órden y concierto, y mezclóse entre ellos muy cruel batalla , en la cual el esfuerzo y destreza de los nuestros fué tal, que los moros fueron vencidos, y ganaron las diez galeras. Residia el rey lo mas del tiempo en el reino de Valencia , por dar favor á los suyos que estaban en frontera de Castilla y del reino de Murcia , y para resistir á cualquier armada que pudiese venir contra las costas de Valencia, con cuya ocasion los moros de aquel reino, como gente fácil é infiel, no intentase alguna nueva rebelion. Estando en aquella ciudad en la festividad de la Presentacion de nuestra Señora del mes de noviembre de mil doscientos setenta y nueve, vinieron á su corte embajadores de los reyes de Francia y Castilla, porque ambos reyes desea

rar contra sus adversarios. Aquel dia hizo el rey merced á don Jaime Perez su hijo natural de la ciudad de Segorbe, y casólo con una señora que se llamó doña Sancha Fernandez, hija de don Fernando Diaz. El año siguiente de mil doscientos y ochenta vinieron á la corte del rey embajadores de don Dionís rey de Portugal, hijo del rey don Alonso el tercero, porque siendo muerto el rey de Portugal, que falleció el año pasado, luego procuró el rey don Dionís de casar con hija del rey de Aragon, y envió por esta causa sus embajadores, que fueron Juan Bello, Juan Martinez y Blasco Perez, y pidieron la infanta doña Isabel, que era la hija mayor del rey, y respondió que enviaria sus embajadores para tratar del matrimonio.

CAP. IX.— Del cerco que el rey puso sobre Balaguer contra los condes de Fox, Pallás y Urgel, los cuales se le rindieron.

Acabado esto el rey se partió para Cataluña, para hacer la guerra al conde de Fox y á los otros barones que se habian juntado con él. Mas ante todas coSas requirióá los condes y barones que estuviesen á derecho con él, ofreciéndoles, que los desagraviaria en cualquiera pretension que tuviesen, y que estaria con ellos ájusticia, y siendo legítimamente requeridos y citados, lo rehusaron y fuéron por el rey y sus veguerías sacados de la tregua y paz en que el rey estaba con ellos, puesto que pretendia el rey que la habian quebrantado. Por esta guerra que los barones hacian en Cataluña , fué forzado para en defensa de la tierra hacer contra ellos la ejecucion de justicia que se requeria, y ayuntar las huestes, y poner guarnicion en diversos castillos y lugares. En este medio don Ramon Folch vizconde de Cardona con los suyos, llegó una noche á Llobregat, y otro dia corrió hasta las puertas de Barcelona, y llevaba muchos prisioneros que halló por el campo, y recogióse con la presa. Mas los vecinos de la ciudad salieron contra él y alcanzáronlo á dos leguas, y como los del vizconde con la presa fuesen desordenados y muy esparcidos, fueron desbaratados, y faltó muy poco que no quedó el vizconde preso y fuera el daño mayor, si no lo estorbara Gombal de Benavente, que era veguer de la ciudad, que no consintió, que la gente de Barcelona pasase á Llobregat, y el vizconde, y los que con él iban tomaron el camino de Cervera. Siendo juntos los caballeros y gentes que el rey habia mandado apercibir, con los concejos de las villas y pueblos de Cataluña y Aragon, que en esta guerra le sirvieron, movió contra el conde de Fox. Era la gente que seguia al conde en número de trescientos de caballo, y siete mil peones, que se habian juntado en la ciudad de Balaguer, que era del conde de Urgel, é iban con el rey quinientos de caballo, y á grandepriesa pasó por Lérida, y mandóá los de aquella ciudad que le siguiesen, y llegó con los suyos sobre Balaguer, cuando amanecia , y luego el mismo dia se puso cerco á la villa. Llegaron los de Lérida y otros concejos con tanto número de gente de Aragon y Cataluña, que se juntó para servir en esta guerra, que afirman haber sido uno de los mayores ejércitos que hubo en aquellos tiempos. Esto era por la fiesta de san Juan del mes de junio del año de mil y doscientos y ochenta, y el cerco se puso por todas partes y comenzóse á batir con las máquinas y trabucos que el rey mandó llevar, sin que cesasen noche ni dia. Los cercados, como era gran caballería, se ofrecian muy arriscadamente á las escaramuzas y combates, y cuanto las máquinas derribaban de dia del muro, se reparaba y tapiaba de noche, animándose con grande esfuerzo, sin rehusar ninguna parte de trabajo ó peligro. Los principales que allí se hallaron fueron Roger Bernardo conde de Fox, Armengol conde de Urgel su sobrino, el conde de Pallás, el vizconde de Cardona, Ponce de Ribellas, Arnau Roger, sobrino del conde de Pallás, don Ramon de Abella, don Pedro de Jossa, don Guillen de Canet de Rocafort. Entretanto sucedió, que don Ramon Roger hermano del conde de Pallás y don Ramon de Marcafaba de Gascuña, Esquiu de Miralpex de Tolosa con cuarenta de caballo y sesenta ballesteros llegaron á Agramonte, con ánimo de entrar en Balaguer, y de allí dieron aviso, que entrarian la noche siguiente, si los de dentro les hiciesen señal con dos lumbres de los altos del castillo, y fué tomado el hombre con la carta por las guardas del ejército. Estos caballeros con su gente se pasaron á la torre de Almenara, que está sobre la sierra, de donde se descubre gran parte del campo de Urgel, y diversos lugares de las riberas del rio Segre, y el rey que tuvo aviso de su intento, mandó poner las mismas lumbres en la torre de la iglesia de Santa María Dalmata. Con esta señal salieron aquellos caballeros de Almenara, y á media noche llegaron á Balaguer, y enviaron delante á reconocer, si por aquella parte podian pasar. Era forzado que pasasen á Segre, que estaba entre ellos y la ciudad, y tomaron la orilla del rio para reconocer la puente, pero estaba ya tomada por los del rey, y siendo sentidos por las escusas del ejército, creyendo, que querian combatir la puente, dieron ántes de tiempo al arma y los caballeros apellidando Fox y Cardona, arrimados á la puente pasaron en sus caballos el rio á nado, no obstante que les fueron tiradas muchas saetas, y perdieron cuatro caballeros y veinte y seis lacayos, y fué preso Esquiu de Miralpex. Mandó el rey por esta causa labrará la parte de arriba una puente y mas abajo de Balaguer otra con barcas, y en ellas se puso gente que las guardase, y fuese estrechando tanto el cerco, y tantas veces se les dió combate, que los vecinos de Balaguer temiendo no fuesen puestos á saco y porque no se les talase ni destruyese su vega, secretamente avisaron al rey, que le entregarian la ciudad, pero teniendo desto noticia los condes, determinaron de se dará merced del rey, y desarmados salieron á él, y le suplicaron , se hubiese con ellos piadosamente, y él los entregó al infante don Alonso su hijo, y los mandó poner en el castillo de Lérida, á donde estuvieron mucho tiempo, pero al conde de Fox, mandó pasar al castillo de Siurana, y poner en mas estrecha y dura cárcel, y tener en hierros, porque muchas veces le faltó en lo que le habia prometido, y muy atrevidamente daba á entender al rey, que si salia de la prision le haria mayor guerra y daño del que hasta allí habia hecho, pero por intercesion y medio de la reina de Mallorca su hermana , se concertó despues con el rey, y fué puesto el conde en su libertad. En este cerco, segun parece en memorias antiguas, se señaló mucho el rey de Mallorca, que vino á servirá su hermano en esta guerra, y entró el dia de santa Margarita en el castillo de Balaguer adonde se habian recogido los barones.

CAP. X-Que los reyes de Francia y Aragon se vieron por lo que tocaba á la libertad de don Alonso y don Fernando, nietos del rey de Castilla, y por el señorio de Mompeller.

En el mismo tiempo Filipo rey de Francia procuraba por cuantos medios podia persuadir al rey de Castilla, que declarase por heredero de sus reinos á don Alonso su nieto, hijo mayor del infante don Fernando, que era su sobrino, y hacia demostracion, que por aquella querella aventuraria su estado, y habia de hacer guerra cruelá Castilla, con todas sus fuerzas, y de los príncipes sus aliados. Tratóse diversas veces de muchos medios, como se partiesen entre tio y sobrino los reinos de Castilla y Leon, pues el derecho estaba muy dudoso, puesto que en haber consentido el rey de Castilla, que el infante don Sancho fuese jurado por primogénito heredero y sucesor en el reino despues de sus dias, hacia mas cierto y fundado su derecho, que no el de don Alonso su sobrino. Concertáronse de ver para esto los reyes de Francia y Castilla, y por poder mejor tratar de algun concierto, y mas amenudo se consultasen y viesen, el rey de Francia se vino á Salvatierra lugar de Gascuña, y el rey de Castilla fuéá Bayona con el infante don Sancho, y con los infantes sus hermanos, adonde envió el rey de Francia á Carlos príncipe de Taranto su primo, hijo de Carlos rey de Sicilia, para tratar de algunos medios de buena concordia, y movióse plática, que diesen á don Alonso el reino de Jaen, y que fuese vasallo del rey de Castilla, pero el infante don Sancho, que no queria dar ningun lugará su competidor en el reino, con grande prudencia y maña supo desavenir estos reyes, y procuró, que el rey su padre se concertase con el rey de Aragon, y se confederase con él, persuadiéndole, que si le tuviese por amigo y aliado, ningun daño podria recibir de franceses. Así se partieron estas vistas sin que dellas resultase ninguna concordia ni buen efecto. Corcertáronse despues desto los reyes de Francia y Aragon de verse, sobre poner en sn libertad á don Alonso, y por razon del señorío de Mompeller, el cual el rey de Francia y sus oficiales querian usurpar en perjuicio del rey de Mallorca su hermano y suyo, y procuró el rey de Aragon asentar paz y amistad con el rey Filipo, y confirmarla con los mayores vínculos y prendas que pudiese. Habia buena ocasion en esta sazon, en que se habia de tratar de los agravios que pretendiarecibir el rey de Mallorca, en muchas novedades que se conmenzaron á introducir por parte del rey de Francia despues de la muerte del rey don Jaime. Concertáronse las vistas para Tolosa, á donde fuéron los reyes de Aragon y Mallorca muy acompañados de muchos ricos hombres y caballeros, y hallaron con el rey de Francia al príncipe de Taranto. Hubo allí grandes fiestas, y el príncipe acordadamente procuraba de acariciar al rey de Aragon y servirle, pero siempre estuvo con él, no solamente grave y severo, pero muy esquivo, dando bien á entender la enemistad que tenia á su padre. Muchas veces intentó el rey de Francia de ponerlos en pláticas de buena conversacion y familiaridad, por el parentesco que entre sí tenian, porque el príncipe era hijo de sobrina del rey don Jaime, que fué hija del conde de la Proenza, y estaba casado con hija del rey de Ungría que era muy propincua deuda del rey de Aragon, por parte de la reina doña Violante su madre, pero nunca se pudo acabar con el rey de Aragon que le mirase con otro semblante que hiciera á n hijo de su enemigo, y dió bien á entender en aquelas vistas que se tenia no solamente por yerno del rey Manfredo, pero por su sucesor. Entónces prometió el rey de Francia al rey de Aragon y juró, que por ningun tiempo no se entremeteria en el señorío de Mompeller, por via de trueque ó cambio que se le ofreciese con el obispo de Magalona, y confirmó la amistad que tenia con la casa de Aragon, sin que en estas vistas se tomase asiento en la deliberacion de don Alonso y don Fernando, que estaban detenidos en el reino de Aragon, pero esta concordia fué despues rompida por el rey de Francia, y dió cierta recompensa al obispo de Magalona, de lo que en Mompeller le pertenecia, por tener parte en aquel señorío y entremeterse en él. Volvió el rey don Pedro para Cataluña, y el rey de Mallorca fuéá Mompeller, y llevó consigo al príncipe de Taranto, y pusieron muy estrecha amistad y union entre sí de que se siguieron adelante grandes inconvenientes. La causa porque el rey de Aragon detenia en su poder á don Alonso y don Fernando, allende de la seguridad de sus personas era, por se asegurar del infante don Sancho y tenerle apremiado, que en sus hechos y negocios no se entremetiese para estorbar la empresa que mucho ántes tenia en su pensamiento, de tomar contra Carlos rey de Sicilia, y para refrenar al rey de Francia que no le fuese enemigo y estuviese en este hecho de por medio, y con estas prendas con gran prudencia gobernaba sus hechos y entretenia los reyes de Francia y Castilla, pendiendo una negociacion tan grande como esta de su voluntad. Mas el infante don Sancho que con grande solicitud trabajaba por tener de su parte al rey de Aragon su tio, no se descuidaba en este caso y envió al rey de Aragon á don Gonzalo Ruiz de Girona, maestre de Santiago, adelantado del reino de Murcia, y despues al marqués de Monferrat su cuñado, para que procurasen que se viesen con el rey su padre, para contirmar las posturas y amistades que tenian, y concordarse en lo que tocaba á don Alonso y don Fernando, y para esto daba gran priesa, porque se recelaba de la variedad y poca constancia del rey su padre, á quien algunos ricos hombres que estaban descontentos del infante, procuraban de le apartar de su amor, y le aconsejaba que dividiese los reinos entre su hijo y sus nietos porque á ellos estaba mejor la division.

CAP. XI—De las vistas que hubo entre los reyes de Castilla y Aragon en el Campillo, y de la liga que allí se concertó entre ellos.

Concordáronse los reyes de Aragon y Castilla de verse entre Agreda y Tarazona, en un lugar que llaman Campillo, á donde llegaron el dia que tenian señalado, que fué jueves á veinte y siete de marzo del año de la Navidad de mil doscientos ochenta y uno. Vinieron con el rey de Castilla á estas vistas el infante don Manuel su hermano, los infantes don Sancho y don Jaime sus hijos, don Juan Alonso obispo de Palencia, don Pedro obispo de Ciudad Rodrigo, don Fernando obispo de Cadiz, don Pay Perez abad de Valladolid, don Fernan Perez dean de Sevilla y de Palencia, don Garci Gutierrez arcediano de Bribiesca, maestre Fernan García arcediano de Palenzuela , don Guillen marqués de Monferrat, que fué casado con doña Beatriz hija del rey don Alonso, y era suegro del infante don

TOMO IV.

Jaime de Castilla, que casó con Margarita hija del

marqués y de su primera mujer, que se llamó Isabel, hija de Ricardo de Inglaterra, y por muerte del infante don Jaime casó esta Margarita con el infante don Juan, don Alonso hijo del infante don Alonso de Molina, don Juan Alonso de Haro, don Jnan Gonzalez de Baztan, Muñon Diaz de Castañeda, Sancho Martinez de Leiva, Gonzalo García de Estrada, Tel Gutierrez justicia de la casa del rey , GarciJorfe de Loaisa, Garci Perez Dambre y don Jordan. Con el rey de Aragon iban los infantes don Alonso y don Jaime sus hijos, don García obispo de Tarazona, el maestro Bonanat nuncio del papa, fray Pedro de la Costa electo de Segorbe, don Ugo de Mataplana preboste de Marsella, maestro Arnaldo canciller del rey, don Pedro Fernandez señor de Ijar, don Jaime señor de Ejérica, don Pedro señor de Ayerve hermanos del rey, el vizconde de Castelnou, don Guillen Ramon de Moncada, don Artal de Luna y don Lope Ferrench de Luna, su hermano, don Pedro Cornel, don Pedro de Moncada, don Beltran de Belpuig, don Sancho de Antillon, don Gilabert de Cruillas y don Rui Jimenez de Luna. Allí se asentaron entre estos reyes diversas capitulaciones, en general y particular, confederándose entre sí en muy estrecha amistad, é hicieron pleito homenaje, de ser amigos de amigos y enemigos de sus enemigos, declarando, que quien quebrantase aquella amistad, incurriese en pena de veinte y cinco mil marcos de plata. Mas lo secreto destas vistas fué, que se obligaron el rey de Castilla, por sí, y por el infante don Sancho su "heredero, y el rey de Aragon en su nombre, y del infante don Alonso su primogénito, que se ayudarian con todo su poderá conquistar el reino de Navarra, para que se partiese entre ambos reyes, y de guardar las amistades y ligas, que sus predecesores tuvieron, y de valerse y favorecerse contra todos los hombres del mundo, moros ó cristianos, y que no harian amistad con ningun príncipe ni señoría, sino de comun consentimiento de los dos. El rey de Castilla prometió de entregar al rey de Aragon la villa y castillo de Ayora, Palazuelo, Teresa, Jera, y otros lugares, con todo el valle de Ayora, para que fuese suyo y de sus sucesores, y estos lugares habia dado el rey de Castilla al infante don Manuel, y despues se los volvió, y le fué dado en cambio la villa de Escalona. Tambien se restituyeron al rey de Aragon los castillos del Pueyo y Ferrellon, y el término de Pozuelo, de que habia diferencia y contienda, porque así lo determinaron dos caballeros, que eran Martin Romeu de Vera justicia de Calatayud, y Sancho Martinez de Leiva, que fueron nombrados por los reyes, para que lo declarasen con intervencion de don Gonzalo Perez obispo de Segovia, que fué nombrado por ambas partes. Otro dia se fuéron los reyes á la villa de Agreda, y allí el rey prometió al infante don Sancho y á los que despues dél reinasen en Castilla, que seria su amigo, y amigo de sús amigos y valedores, y enemigo de los que fuesen sus enemigos, y el infante renunció la parte que le pertenecia en el reino de Navarra , y en caso que se conquistase, la cedió en el rey de Aragon, prometiendo que no comenzaria guerra contra los navarros sin su mandado, y que sucediendo en el reino despues de la muerte del rey su padre, entregaria lo que se hubiese ganado, y pondria el castillo y villa de Requena con todas sus aldeas y términos en poder del rey, y le haria della donacion.

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