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no obstante que de cualquier cosa que S. M. mandáre determinar, me tendré por contento. De aquí va D. Gerónimo de Padilla con pensamiento de pretendellas: es el mozo del mundo mas perdido y menos para encomendalle una fragata. Háme parescido avisar á v. m. dello. Al capitan Luis de Acosta proveeré de aquí de cierta cantidad de cotonía que invía á pedir, pues de ahí ha mandado v. m. se le provea lo demás. Aquellos dos mozos se tienen y ternán á buen recaudo hasta que v. m. mande lo que se ha de hacer dellos. A mi señora doña Mariana beso muchas veces las manos. Guarde nuestro Señor la llle, persona de v. m. con el acrescentamiento que mas desea.—De Ñápoles á 9 de enero 1565. En este punto me acaban de decir que D. Fadrique de Caravajal ya es muerto.—Servidor de v. m. —D. García de Toledo. Señor Eraso. Sobre de la carta.—Al Ule. señor el señor Francisco de Eraso del Consejo de S. M. y su secretario. Carta autógrafa de Sebastian de Carquizano á S. M., fecha en Ñapoles á 9 de enero de 1565.

Estado de las galeras de España y de su tripulacion—Repartimiento de bizcocho—Desórden en las cuentas—Muerte de Francisco Fernandez de Guadalupe—Guerrero de Anaya—Agonía de Don Fadriquede Carvajal, general de las galeras de Sicilia. (Archivo general de Simancas.Negociado de Estado, legajo núm. AQUÍ.)

S. C. R. M. Todas estas galeras de V. M. llegaron en salvamento á esta ciudad á los 18 del pasado, y en todas la chusma algo fatigada y enferma. De las 1 1 de España se ha desarmado la Soberana, de que era capitan Sebastian de Galdeano, porque no estaba para navegar. Habiaen ella 136 remeros: repartiéronse en las diez, segun la necesidad de cada una. Todavía hay muchos enfermos. El cuidado que se tiene de curarlos es bien grande. Doctor, cirujano, botica y de comer lo que ellos ordenan, no les falta, ni á los sanos ropa de vestir y abrigo, que todos lo tienen. Los muertos hasta hoy, desde primero de agosto que salieron las galeras de Palamós para el Peñon, son 234, los 24 dellos de buena boya, los 152 forzados y 58 esclavos. Muchos destos son de los que se compraron en Mallorca que no han probado bien. Segun la enfermedad tan general que por la gente destas galeras subcedió, temimos que serian en mas número. Halo remediado Dios con irla quitando. Necesidad habrá de algunos para el verano que viene. De Sicilia se enviará á V. M. una relacion general de todo lo tocante á estas galeras y gastos dellas, resumido sumariamente en cada especie que ántes no puede ser por no estar del todo los libros ordenados, así por la prisa con que han andado las cosas en esta jornada y no haber lugar por ello, como por haber tenido la razon y cuentas de algunas cosas diferentes personas, y en diferentes partes, y no haberlos podido recoger sin tiempo; y tambien por haberse hecho las provisiones en muchos lugares, y del entrego dellos no haber razon en esta veeduría, de que he tenido gran oscuridad para formar las cuentas, que para averiguar y ajusfar las de los bastimentos que esta corte dió este verano pasado á orden de Francisco de Ibarra, ha sido menester vecr las que acá tenia el tesorero, en cuyo poder se han hallado muchos conoscimientos de los escribanos de raciones y patrones de galeras, que importaba hallarlos, que sin ellos han intentado de hacer muchos fraudes. Como convenia tomar cuentas á las galeras de particulares de los bastimentos que se les habia entregado por haberse de apartar á sus presidios, y no habia tiempo ni recados para tomarles como era menester, porque no llevasen lo que les sobraba, hízose un tanteo de cuenta con las que en esta diré que deben de tener por fenescimiento, que son las de la señoría de Génova, Juan Andrea y duque de Florencia. Estas son las que mas sospechosa cuenta dan, y con menos recados Vendinelo Sauli, Estefano de Mari, las de Nápoles y las del duque de Saboya. Estas pagaron el alcance que se les hizo la mayor parte en dinero. Y lo que restó en bastimentos, que era poco, quedó á cargo de las galeras de Marco Antonio Colona para rescibirlo en Saona, que como estas no venían al sueldo, acabóse de fenescer con ellas. Paréscemc que porque las otras tengan mas cuidado de venir á la averiguacion de sus cuentas, que se les detenga de su sueldo lo que V. M. mandare. En un repartimiento de 5 mil quintales de blzcocho, poso de Ñápoles, que se libraron á ciertas galeras por el mes de junio pasado en esta ciudad, paresce que Vicencio Justiniano, á quien los consinó Francisco de Ibarra como á tenedor de bast i-mentos nombrado por él, libró á Antonio de la Torre, escribano de raciones de todas las galeras de Juan Andrea Doria. 1,160 quintales del dicho peso para el vito de la infantería que en las suyas llevaba para el viaje del Peñon, que tenia Juan Antonio Corche viscochero, en quien esta corte-había consignado los dichos 3 mil quintales para dicho Francisco de Ibarra. Cuando el contador de las galeras del subsidio é yo hizimos el tiento de cuentas con el dicho Antonio de la Torre, no quiso rescibir por cargo los dichos 1, 1G0 quintales, deciendo no haberlos rescibido, eccpto 25 quintales y 49 rótulos, que estos declaró de cargo; y como no teníamos conoscimiento del entrego, ni otro recado alguno mas de una simple memoria del dicho Vicencio Justiniano no le pudimos apremiar á la paga. Quedó apuntado esto para que se averiguase aquí. Venido á esta ciudad, hállase claramente que el dicho Antonio de la Torre rescibió los dichos 1,160 quintales del dicho peso en partida de 3,10oy 49 rótulos, como paresce por una cuenta que el dicho Juan Antonio Corche bizcochero tiene armada en su libro con el dicho Juan Andrea, cuya copia va con esta, y otra el despacho de D. García de Toledo firmada del contador y de mí, y los conoscimientos originales de cada partida del débito de la dicha cuenta los tiene en su poder, y porque colijo que Juan Andrea querrá dar alguna satisfacion por atajarla, advierto que Juan Andrea tenia hecho con el dicho bizcochero un asiento de 5 mil quintales de bizcocho no muy bueno para sus galeras, de los cuales está hecho acrehedor en la dicha cuenta, que va con esta, y tambien de los dichos 1,160 quintales. Y como paresce por ella alcanza Juan Andrea al bizcochero en 1,056 quintales, 57 rótulos, de bizcocho, los cuales ha querido cobrar de los dichos 1,160 y girarlos en el bizcochero á cuenta de V. M., el cual dice que á Juan Andrea complirá su asiento del bizcocho que se concertaron, que no era tan bueno como el que se le entregó. Esto es lo que pasa en cuanto á esta partida; y el prescio á como ha de pagar cada quintal, sobre haber comunicado acá, ordenó D. García de Toledo que fuese á como él vendió cada quintal en Génova para estas galeras que fué á ocho lt.s moneda de allí, que son 2 i reales castellanos, con mas los intereses, queá este precio sale cada quintal del peso desta ciudad á 4 i carlines, que valen 40 reales castellanos. Creo escribirá á V. M. sobre ello. Y cuando menos al prescio de lo que agora vale aquí, que es á 40 carlines el quintal, que valen 56 rs. castellanos.

Tambien se ha averiguado quede los dichos 3mil quintales que consinaron al dicho Francisco de Ibarra no se rescibieron mas de 2,724 quintales, conforme á una relacion que con esta va, que la baja de los 276 restantes se ha hecho. Por quitar estos inconvenientes de que las cuentas no anden derramadas en muchas manos que todos no las entienden , converná mucho que para el verano que viene se dé una órden cual convenga, que en esto y en que las instrucciones que se dan á los patrones y escribanos de raciones de las galeras se adviertan los recados que han de tomar para su cautela, y descargo de las raciones que dan á la infantería, importa mucho esto. Está comunicado con Don García para su tiempo. El capitan Monpean, tenedor que fué de bastimentos para el viaje del Peñon, nombrado por el proveedor Francisco de Ibarra, murió en Civitavieja. Era obligado á dar cuentas en la contaduría de cuentas. Luego se inventariaron los papeles

Tomo XXIX. 2

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