Historia general de España, desde los tiempos mas remotos hasta nuestros dias. Por Don Modesto Lafuente, Volumen 4

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Pasajes populares

Página 360 - ... de que teman entrar en guerra y padecer fatigas «asi es que ya no osamos alzar cabeza; y pues vos, «señor, sois el descendiente de Homair, nuestro pre«decesor, dueño poderoso de...
Página 359 - ... de los fieles Abu Yacob Yussuf ben-TachQn, el íncli«to y engrandecido con la grandeza de sus nobles, «alabador de la magestad divina, y de la potencia del «Altísimo, venerador de Dios y del cielo; que no se «envanece de su honra y grandeza, salud cumplida «de Dios, como conviene á tu soberana y alta perso«na, con la misericordia de Dios y su bendicion. Te...
Página 454 - Dios y ampárelas. Estaban ambos ejércitos muy confiados cada uno en su poder y en el valor y destreza de sus caudillos , hijos de la guerra , leones embravecidos. Presentáronse la batalla . y al principio de ella dijo Aben Radmir...
Página 324 - ... podían entrar en las casas á sacar prendas por fuerza ni tomarles cosa alguna contra su voluntad: se los eximió de las pruebas de hierro y agua caliente, de batalla y...
Página 83 - No existe ya ; pero dejó en el orbe Tanta memoria de sus altos hechos , Que podrás admirado conocerle , Cual si le vieras hoy presente y vivo. Tal fue , que nunca en sucesion eterna Darán los siglos adalid segundo, Que así, venciendo en lides, el temido Imperio de Ismael acrezca y guarde.
Página 348 - ... en la caldera que él pueda cobrir al que ha de sacar las gleras de la muineca de la mano fata la yuntura del cobdo; pues que hobiere sacado las gleras el acusado, átenle la mano con un paino de lino que sean las dos partes del cobdo. Et sea atado en la mano con que sacó las gleras en ix dias, et...
Página 356 - Y si no mirára á los conciertos que hay entre nosotros, ya hubiera invadido vuestra tierra y echádoos á sangre y fuego de España sin dar lugar á demandas ni respuestas, y no habría entre nosotros mas embajador que el ruido y tropel de las armas , y el relinchar de los caballos , y el estruendo de los atambores y trompetas de batalla...
Página 422 - Sin embargo, este hombre, la plaga de su tiempo, era por su amor á la gloria, por la prudente firmeza de su carácter, y por su valor heroico, uno de los prodigios del Señor.
Página 540 - Y los suyos le decian: —Las riendas tomad. Señor, Con aquesta mano misma Con que asides el escudo Y ferid en la morisma...
Página 89 - Acometieron á los cristianos , y aunque eran los héroes de su tiempo , que todos habian entrado en muchas batallas y eran gente avezada á los horrores de las peleas , los atrepellaron y rompieron sus almafallas, y se volvieron sobre ellos como dragones , y se pusieron en desordenada fuga , dejando el campo regado de sangre. Siguió Abdelmelik el alcance con su caballería , y reparados los cristianos en unos recuestos y pasos difíciles , se renovó la cruel batalla. Los infieles (continúa su...

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