La piedra de la paciencia

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Siruela, 24 abr. 2012 - 120 páginas
En la mitología persa, sangue sabur, «la piedra de la paciencia», es una piedra mágica a la que uno le cuenta sus desgracias, sus sufrimientos, sus miserias, para confiarle todo lo que no nos atrevemos a revelar a los demás; La piedra escucha, absorbe como una esponja todas las palabras, todos los secretos, hasta que un buen día explota; Y ese día, uno queda liberado. En esta novela, localizada «en alguna parte de Afganistán, o en cualquier otro lugar», la piedra de la paciencia es un hombre tendido en un colchón en el suelo, en estado vegetativo a causa de una bala alojada en la nuca. A su lado, su mujer reza por él, le atiende y le habla, mientras en las calles pasan los carros de combate y se suceden los disparos. No sabe si puede oírla, pero la mujer le reprocha haber consagrado su vida a la Guerra Santa, y le desvela, llena de rabia y desesperación, lo que nunca se atrevió a decirle: sus deseos, miedos y frustraciones, y sus secretos más ocultos. La piedra de la paciencia explotará; Escrita en un lenguaje bellísimo, poético y descarnado, La piedra de la paciencia, justamente galardonada en el 2008 con el prestigioso Premio Goncourt, es un grito contra la sinrazón de las guerras, el fanatismo y la opresión a las mujeres en cualquier parte del mundo.
 

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Sobre el autor (2012)

Atiq Rahimi (Kabul, 1962) cursó estudios secundarios en el Liceo franco-afgano de Kabul, y luego Literatura en la universidad de esa misma ciudad. En 1984, la guerra desatada tras la invasión soviética le obligó a refugiarse en Pakistán, desde donde pidió asilo político en Francia. Allí se doctoró en Comunicación Audiovisual en La Sorbona, vive en París y dedicado a la producción cinematográfica y a la escritura. Sus obras publicadas son Tierra y cenizas, Laberinto de sueño y angustia, La piedra de la paciencia (Premio Goncourt 2008) y Maldito sea Dostoievski. Él mismo ha adaptado y dirigido, con gran éxito, las películas basadas en Tierra y cenizas y La piedra de la paciencia. Desde 2002, cuando finalmente pudo regresar a su país natal, viaja con asiduidad a Kabul.

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