La formación de una marquesa

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ALBA Editorial, 20 oct 2016

«La novela demuestra sobradamente su merecida pertenencia a la narrativa inglesa decimonónica. José María Guelbenzu, Babelia, El País.

La formación de una marquesa (1901) está vista a través de los ojos de una narradora que, al contrario que su protagonista, no cree en los cuentos de hadas y analiza mordazmente tanto sus sueños como sus pesadillas. El resultado es una novela tensa, sorprendente, «con un toque de la adusta falta de sentimentalismo de Edith Wharton» (The Guardian).

Esta singular novela de Frances Hodgson Burnett, una de las favoritas de Nancy Mitford, empieza como La Cenicienta y termina como Rebeca. Emily Fox-Seton, que se gana la vida haciendo encargos para las damas de la alta sociedad y vive –a sus treinta y cuatro años– en una pensión de tercera categoría, cautiva contra todo pronóstico a uno de los mejores partidos de toda Inglaterra, el marqués de Walderhurst. El marqués no es un hombre romántico: «No tengo disposición al matrimonio –le dice– pero tengo que casarme, y usted me gusta más que cualquier mujer que haya conocido». Una vez instalados en la gran mansión de Palstrey Manor, Emily tendrá ocasión de conocer la otra cara del final feliz: no contaba con que se ha interpuesto en los planes de unos siniestros parientes de su marido venidos de la India, que esperaban heredar.

 

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Índice

La formación de una marquesa
Capítulo
Capítulo II
Capítulo III
Capítulo IV
Capítulo V
Capítulo VI
Los métodos de lady Walderhurst
Capítulo V
Capítulo VI
Capítulo VII
Capítulo VIII
Capítulo IX
Capítulo X
Capítulo XI
Capítulo XII

Capítulo I
Capítulo II
Capítulo III
Capítulo IV
Capítulo XIII
Capítulo XIV
Capítulo XV
Página de créditos

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Términos y frases comunes

Sobre el autor (2016)

Frances Hodgson Burnett nació en 1849 en Manchester, hija de un próspero comerciante en artes decorativas. Sin embargo, el padre murió en 1853 y la madre tuvo que vender el negocio. La familia emigró en 1865 a Estados Unidos y se instaló cerca de Knoxville (Tennessee), donde un hermano de la madre tenía una tienda de telas. Frances empezó pronto a escribir para contribuir a la economía familiar, de la que no tardaría, en cuanto sus cuentos empezaron a ser solicitados por las principales revistas, en ser el principal sostén. En 1873 se casó con el doctor Swann Burnett, a quien le pagó estudios de especialización en París. Un año después publicaría su primera novela, That Lass o' Lowries, que fue comparada con Charlotte Brontë y Henry James. El matrimonio se instalaría en Washington, en el centro de la vida política y literaria del momento. Su consagración definitiva le llegó con El pequeño lord Fauntleroy (1885), un clásico de la literatura infantil al que luego se sumarían La princesita (1905) y El jardín secreto (1911). Vivió entre Inglaterra y Estados Unidos, se divorció, se volvió a casar y se divorció de nuevo, sin dejar nunca de escribir novelas, como A Lady of Quaality (1896), La formación de una marquesa (1901; Rara avis núm 1), The Shuttle (1907), El señor de la casa de Coombe (1922) y su continuación, Robin (1922). Murió en Plandome Manor (Nueva York) en 1924.

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